viernes, 3 de febrero de 2017

MERCADO LABORAL

Los datos más recientes del mercado laboral contrastan. Tras el primer mes del año, al cabo del consumismo galopante, el paro se ha incrementado: más de cincuenta y siete mil personas con respecto a diciembre, hasta dejar un total de 3,76 millones de desempleados. Lo más preocupante quizá sea la notable caída de la afiliación a la Seguridad Social, casi ciento setenta y cinco mil cotizantes que quedan ahora en 17,7 millones. Por sectores, comercio y hostelería reflejan la caída de cotizantes: casi treinta y seis mil quinientos en el primero y más de treinta y tres mil en el segundo.

Vayamos a la hostelería, precisamente, para ir apreciando esos contrastes. Los resultados de la última entrega de la Encuesta de Población Activa (EPA), publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), indican que hubo hasta 1,6 millones de trabajadores ocupados en 2016, un 6,6% más que el año anterior. Ese incremeno porcentual significa casi cien mil empleados más de los contabilizados en 2015 en los dos subsectores del ramo, alojamiento y restauración. En el primero, un aumento del 15%, que viene ser casi trescientos noventa y seis mil trabajadores; en tanto que en el ámbito de la restauración, el incremento fue más moderado, un 4,1% frente al 7,2% de 2015.

Nos detenemos aquí para consignar que del total del empleo hostelero, 1.188.900 trabajadores son a tiempo completo, un 7,7% más que en el ejercicio precedente, mientras que los contratos a tiempo parcial experimentaron un ligero avance, un 3,4% hasta 415.250 trabajadores, el 25,9% del total del empleo. Siempre según los registros de la EPA, por tipo de regímenes, los asalariados aumentaron un 9,5% en el conjunto de la hostelería, sumando 1.165.800 trabajadores, mientras que los 339.350 restantes, no asalariados, tuvieron un descenso de un 3,5%. Este descenso se debe al área de la restauración, donde se produjo una caída de un 6% respecto al año anterior, mientras que los asalariados aumentaron un 7,9%. En el alojamiento, en cambio, tuvo lugar un fuerte incremento de los no asalariados (36%), con un aumento de un 13,6% por parte de los asalariados.

Y un tercera fuente para apreciar los contrastes, pensando en perspectivas de futuro, la tenemos en el portal de empleo Turijobs, donde se señala que las empresas turísticas españolas están avanzando los procesos de contratación de trabajadores, después de que en el pasado mes de enero se haya detectado un incremento del 66% en las ofertas de empleo. La circunstancia ha llamado la atención al director general del citado portal, Xabier Martín, quien considera que “este fuerte crecimiento hace prever una buena temporada pues, al mismo tiempo, las empresas turísticas se están moviendo rápido para encontrar el mejor talento. Por eso se estaría avanzando el período de contratación". Martín añadió que este avance en la contratación de trabajadores correspondería a los intentos de las empresas por alargar la temporada turística en varias zonas y "porque cada vez cuesta más encontrar según qué tipo de perfiles profesionales".

En fin, teniendo en cuenta la evolución del sector terciario y su peso en la economía productiva de nuestro país, estos datos y estas tendencias del mercado laboral ponen de relieve su importancia mientras el paro estructural siga siendo el principal problema del país.

jueves, 2 de febrero de 2017

UN PASODOBLE PARA EL PUERTO

Se han cumplido treinta años desde que el compositor madrileño Ramón Gil Rodríguez elaborase un pasodoble en honor al Puerto de la Cruz que tituló así, con el nombre del municipio. “Prendado de su belleza, me prometí a mi mismo hacer una composición sobre esta encantadora ciudad”, escribió en una carta que dirigió al alcalde de entonces, Félix Real González, a quien presentó su obra: “Tengo el gusto de dedicar a ese magnífico pueblo canario en cuyos habitantes he encontrado un trato acogedor, sensible y afectivo”.

¿Qué habrá sido del pasodoble?, cabe preguntarse. Se desconoce si existe alguna grabación. Es llamativa la letra del compositor, en la que se alude al rey Bencomo, a la virgen de Candelaria, a la plaza del Charco, al paseo San Telmo y al refugio de pescadores, concluyendo con una mención a los “fabulosos carnavales”.

Ya puestos, se reproduce íntegramente el texto de la composición:

Con el guanche rey Bencomo/ Puerto de la Cruz naciste/ con tu Teide, antiguo Echeyde/ pueblo soberano existes/. Las estrellas en tu cielo/ con tu mar y tu montaña/, todos los que te miramos/, cautivados exclamamos:/ ¡eres la joya de España!

Puerto de la Cruz, tesoro/ con tu Virgen Candelaria,/ ganas nuestros corazones, despiertas nuestras pasiones/, ¡preciosa perla canaria!/ Bello Puerto de la Cruz/, tu linda plaza del Charco/, con sus palmeras y flores/ empiezan muchos amores/, dulce nido con encanto/. Paraíso de Canarias/ eres Puerto de la Cruz/ pintura de gran relieve/ el Teide con sol y nieve/ a ti te llena de luz.

Tu paseo de San Telmo/, el puerto de pescadores, con tu sol y mar azul/, nos regala tus colores/. En febrero, son tus fiestas/, fabulosos carnavales/, con vestidos y disfrace/, con tus bailes y canciones/ y ritmos muy tropicales.

Puerto de la Cruz, canario/. Puerto de la Cruz, de España/”. (Final).

En fin, otra prueba de lo que inspira la ciudad a sus visitantes. Un pasodoble para el Puerto.


miércoles, 1 de febrero de 2017

JUAN JOSÉ ACOSTA, ÚTIL Y EFICAZ INNOVADOR

Tenía toda la frescura y todas las ganas de la juventud para abrirse paso en cualquier campo. Terminaba la licenciatura de Ciencias Económicas en La Laguna e incursionaba en la desaparecida Revista Local que editaba el Ayuntamiento del Puerto de la Cruz. En la asociación de vecinos Jeriguilla, de su barrio de siempre, San Antonio, reafirmó su compromiso por los demás. Aún recordamos su cara de satisfacción, al lado de Paco Afonso, alcalde, cuando se materializó la recuperación del local social para el barrio. Después, el propio Afonso le ficharía para ir en la candidatura municipal socialista de 1983 y encomendarle la concejalía de Economía y Hacienda.

Entonces, Juan José Acosta de León, fallecido repentinamente en la mañana de ayer, en Adeje, se decantó por la política local. Llegamos juntos al Ayuntamiento portuense para compartir afanes, vivencias gratificantes y sinsabores, que ese ámbito, ya se sabe, es una colección de ingratitudes. Acosta se decantó por el municipalismo, donde cultivó y desarrolló sus primeras experiencias profesionales. En pocos tecnócratas hemos visto una traducción política como él acreditó. De la mano de destacados municipalistas catalanes como Didac Fábregas o Máxim Loizu, del Centro de Estudios Urbanos Municipales y Territoriales (CEUMT). Encabezó un proceso de innovación en la elaboración de ordenanzas fiscales y la confección de los presupuestos generales del Ayuntamiento, así como en la ordenación interna de los departamentos municipales de sus competencias. Se acercó también a la extinta Mancomunidad del Valle de La Orotava. Siempre quería hacer cosas nuevas, de ahí que ahora valoremos los primeros intentos de presupuestos participativos y de transparentar la gestión. A mediados de los ochenta...

Después sería consejero del Cabildo Insular de Tenerife y accedería a la secretaría del consejo de administración de CajaCanarias. Nunca dejó de estudiar, estaba al día de las modificaciones legislativas o de las medidas que implementaban los gobiernos del Estado y de la Comunidad Autónoma. Fue redactor de dictámenes, ponencias y enmiendas que servían de base a los programas del Partido Socialista Canario-PSOE en el que desempeñó distintas responsabilidades orgánicas, entre ellas la de secretario general de la Agrupación Local del Puerto de la Cruz. Participó activamente en varios congresos.

Fue un eficaz colaborador del alcalde Félix Real. Pusieron en marcha la Federación Canaria de Municipios (FECAM), cuya experiencia sirvió luego para crear la de Cabildos e Islas (FECAI). Sin alejarse del todo de la política, optó luego por derroteros más profesionales. Aún recordamos su gesto de sorpresa cuando asistimos al acto de su toma de posesión como interventor accidental en el Ayuntamiento de Icod de los Vinos, en 1995. Años después, ejercería como gerente en el de Candelaria.

Pero su gran aportación, sin duda, fue la promoción y entrada en funcionamiento de empresas públicas, como Pamarsa, en el Puerto; e Icodemsa, en la ciudad del Drago. Juan José Acosta se empleó a fondo para demostrar que el sector público tenía futuro en el municipalismo. Es curioso: quienes le criticaron sin piedad entonces, aún hoy se aprovechan de aquella iniciativa, en la que siempre quiso contar -a veces sin fortuna- con el empresariado y agentes sociales locales.

Observador, intérprete inquieto de la realidad política, brindó siempre su experiencia y sus conocimientos a quienes solicitaron su ayuda. Sensible, se emocionaba fácilmente, trabajaba con denuedo en todo lo que asumía. Lector incesante de ensayos y manuales de economía, dotado de una aptitud especial para sintonizar con las aspiraciones y demandas de la población, fue un hombre de ideas y convicciones progresistas que procuró pasar por la vida queriendo ser útil.

Será siempre recordado.

martes, 31 de enero de 2017

CUEVA DE BENCOMO Y MEMORIA HABITADA

Parece que esta vez va definitivamente en serio: la cueva de Bencomo, localizada en el margen derecho del barranco del Pino, en la ladera natural de Tamaide, en la carretera general TF-21 que conduce desde la Cuesta de la Villa a La Orotava, muy cerca del Mirador de Humboldt, lleva camino de convertirse en el primer museo de sitio de Tenerife dotado, además, de un centro de interpretación. El profesor e investigador de la Universidad de La Laguna, Ramón Cebrián, es el autor de un proyecto que quiere dignificar la cultura aborigen. Se trata de un Bien de Interés Cultural (BIC) acreedor de más atención que la recibida hasta la fecha. El carácter histórico del penúltimo mencey de Taoro está fuera de toda duda, de ahí que la actuación se oriente a la recuperación del lugar como un escenario natural básico en el patrimonio histórico de las islas.
Las cuevas son un sitio mágico. Es una pena que su estado de conservación sea tan grotesco, porque entrar y ver el paisaje de todo el Valle de Taoro, con el Teide encima y un marcador solsticial de La Palma delante para el control de las fechas y los calendarios, es impresionante”, relató Cebrián días pasados a Gabriela Gulesserian en Diario de Avisos. Además, uno comprueba no solo que desde ahí el rey podía tener el control estratégico visual de Taoro sino que él también era visto desde todos los puntos de su dominio”.
Hay que congratularse de la iniciativa que ojalá se culmine con éxito. La identidad canaria debería fortalecerse a partir de un conocimiento más cabal, en todos los sentidos, de sus ancestros, de sus valores etnográficos, de su medio natural y de su conjunto patrimonial. No hemos sido muy cuidadosos en las islas con todas estas cosas.
De ahí que sea plausible el proyecto para recuperar y dignificar la cueva de Bencomo. Confiemos en que la gestión de los recursos -cabe desear que la Administración asuma lo principal: el desarrollo y el mantenimiento-, cuando concluya la actuación, sea fructífera y se haga honor a la declaración de BIC que fue otorgada a este paraje “teóricamente” protegido.
Como digna de toda atención es la exposición fotográfica titulada Memoria habitada, dedicada a la arquitectura tradicional canaria en el medio rural. Se puede contemplar hasta el próximo 26 de febrero en el Espacio Cultural de CajaCanarias en el Puerto de la Cruz, ubicado en la céntrica calle San Juan. Junto a las fotografías, una serie de paneles didácticos “en los que se reciogen imágenes de los distintos tipos de arquitectura tradicional rural, que se define por su funcionalidad, humildad y autenticidad”.
La exposición nos acerca a este tipo de arquitectura vernácula y nos sensibiliza sobre la necesidad de conservar estos bienes patrimoniales que forman una simbiosis con el paisaje, en un entorno biogeográfico que, sobra decirlo, debe preservarse en las mejores condiciones. En las fotos se suceden, ordenadamente, por islas, las casas cueva, las casas pajizas, las viviendas sencillas de una o dos plantas y las haciendas. Son, como se explica en la introducción de la colección, construcciones emplazadas en parajes privilegiados desde el punto de vista paisajístico y medioambiental o en entornos rurales ligados históricamente a las actividades primarias.
En definitiva, la recuperación de la cueva de Bencomo y la exposición Memoria habitada nos permiten robustecer el conocimiento del patrimonio canario y divulgarlo. Siempre será positivo. Hay que seguir dando pasos, en conclusión.

lunes, 30 de enero de 2017

LIBERTAD DE PRENSA AMENAZADA, DEMOCRACIA TAMBIÉN

Parecía que nunca escribiríamos esto, al menos ciñéndonos a los Estados Unidos de América (USA), pero los hechos más recientes, desde que Donald Trump y sus portavoces han accedido a la Casa Blanca, dan a entender claramente que la libertad de prensa, cuando menos, corre peligro. Algunas expresiones, tanto del presidente como del secretario de prensa, Sean Spicer, y del principal asesor de Comunicación, Stephen Bannon, sin olvidarnos de otra asesora ejecutiva, Kellyanne Conway, no dejan lugar a dudas: están en guerra con los medios, quieren la confrontación, están dispuestos (o eso se colige) a todo, riesgos incluidos.

Parecen no perdonar los antecedentes, que es tanto como decir, ha sonado la hora del desquite, lo que, en un contexto de populismo, nacionalismo y demagogia, alentado por muchos factores, tiñe de incertidumbre los derroteros de la política yanqui y, por consiguiente, su influencia en todo el mundo. Estemos atentos en Europa y a las democracias occidentales donde, por mucha fortaleza institucional que atesoren, las amenazas a corto plazo, evidencia de radicalismos extremistas y xenófobos, son cada vez más inquietantes.

El caso es que el beligerante Trump y su estado mayor no regatean improperios y dicterios hacia el ámbito mediático. Entre las descalificaciones y los reproches, figuran la deshonestidad. Es difícil digerir que todo esto provenga de un sistema democrático y de libertades como es el norteamericano. Las protestas no se han hecho esperar: las de los medios, las de las mujeres injustamente aludidas, las de los extranjeros conminados a marcharse o a no poder traspasar las fronteras y hasta de los primeros jueces que han dicho, cuidado, estas no son formas de conducirse y han empezado a frenar el desaguisado.

A Trump le sitúan, además, en la cultura mediática de la postverdad, de suyo natural antagonista del periodismo auténtico. Ese estado mayor comunicacional estalló, con expresiones tales como “datos alternativos” o poniendo en tela de juicio los cálculos de asistentes a su toma de posesión, “cuando fue la concurrencia más grande de la historia y punto”. (El autoritarismo: eso sí que es otro punto aparte). Seguramente porque son conscientes de que dependen directamente de los sectores y de la ciudadanía que confía ciegamente en ellos, necesitan fijar un enemigo, declarar hostilidades, sembrar todo tipo de obstáculos, hostigar sin miramientios y fomentar los recursos afines que puedan manejar a su antojo y así calar informaciones y mensajes entre adeptos, incondicionales y votantes, sabiendo que siempre habrá opción de captar unos cuantos.

Todo dependerá de la resistencia. Sostienen algunos estudiosos que, al ser (por ahora) bastante débil en la opinión pública el apoyo al presidente, la posición de los medios se ve aún fortalecida. Pero todo hace vislumbrar que la guerra se va a prolongar, que Trump no retrocederá y que usará su poder ejecutivo para sofocar el periodismo crítico. El sesgo autoritario de Trump también juega. Eso hace fruncir el ceño: si la libertad de prensa está amenazada, la democracia también.

sábado, 28 de enero de 2017

CARNAVAL: CAMBIOS IMPROCEDENTES

No se ha pasado de los ensayos y las presentaciones y ya están hablando del Carnaval... ¡de 2018! En algunos círculos carnavaleros portuenses, puede que malinspirados por la celebración de algo denominado Carnaval de verano -¡en pleno agosto del pasado año!-, se sugiere un posible cambio de fechas, al menos para no hacerlas coincidir con las programadas para Santa Cruz de Tenerife. Apresurémonos a decir que está bien que se debata pero que, de prosperar la iniciativa, estaríamos ante un disparate monumental y un error de similar categoría.

Por la vía de la simpleza: todas las festividades tienen sus fechas en todos lados y obedecen a criterios concretos y consecuentes. Se puede intentar toda la flexibilidad, acomodar, propiciar... pero el calendario, más allá de rigideces, es el calendario. Además, el carnavalero obedece a criterios que han perdurado. Ya sabemos que el Carnaval es una festividad de origen pagano que se desarrolla justo antes de la Cuaresma cristiana, en la que se practicaba vigorosamente el ayuno y la abstinencia de las carnes. Las fechas de otra conmemoración subsiguiente, las de Semana Santa, se determinan tomando el primer domingo siguiente a la primera luna llena tras la entrada de la primavera (domingo de Resurrección). A partir de ahí, se establece el calendario carnavalero, retrocediendo cuarenta días hasta el miércoles de Ceniza, cuando se lleva a cabo el 'entierro de la sardina'.

Si se sale del cauce, como por lo visto se pretende, surgen las complicaciones. Se supone que uno de los móviles de la modificación de fechas es la clara ¿interiorización? ¿absorción? ¿introspección? que ha sufrido el Carnaval portuense por parte del capitalino. Pensar que había logrado diferenciarse, tener su propia personalidad, despertar atractivos en todas partes, principalmente en el norte, y hasta en la propia Santa Cruz. No era cuestión de competir sino de producir una fiesta genuina.

Se trata de revertir esta situación, dirán los proclives a las nuevas fechas. Para ello, si se acepta tal premisa, es indispensable concentrar esfuerzos con el fin de revitalizar el carnaval del Puerto de la Cruz y recuperar sus niveles de participación y brillantez, aún contando que tiene mucho de espectáculo, dada la vertiente turística que hay que aprovechar, sí o sí. La fiesta carnavalera en la ciudad está expuesta, desde hace años, a riesgos y circunstancias que merman su engrandecimiento. Costará levantarlo pero hay que perseverar en el empeño. No hay que resignarse pues quedan mimbres y hay un capital de experiencias que se debe reactivar. Cierto que, hasta ahora, el relevo generacional en el ideario y en la organización de los festejos, así como la desidia y la carencia de alicientes, no han dado los frutos apetecidos. Ha faltado continuidad, de modo que otros carnavales sí han crecido, han retenido a los lugareños y han menguado las potencialidades de los reclamos en el Puerto. Si se quiere salir del marasmo, los cambios en el almanaque no son, en nuestra opinión, la fórmula más aconsejable. Posponerlos no es la solución y, mucho menos, propiciar que la programación se vea sometida a una cierta comparación. Ahí sí que habría que competir. Y no es cuestión.

El punto de vista turístico es tan importante como inevitable a la hora de valorar las decisiones que se adopten. Los flujos de visitantes se sienten atraídos, en una inmensa mayoría, por el Carnaval chicharrero, el que tiene como marco principal vías, plazas y recintos de la capital tinerfeña. Pero una buena parte de aquéllos se aloja en establecimientos portuenses. En los paquetes y planes de viaje se incluye la opción de disfrutar de algo más cercano, aunque de menor grandiosidad. Eso no se puede desaprovechar: al contrario, hay que potenciar e incentivar la programación para hacer que, junto a los nativos carnavaleros, se queden en los ambientes adecuados, desde plaza de Europa a plaza del Charco o explanada del futuro parque marítimo. ¿Y qué se hace, además, con el intercambio con Düsseldorf y las importantes ciudades alemanas de la Renania, donde hay un mercado turístico de gran peso? No creemos que haya predisposición ni voluntad de abandonarlo.

Se saldría pues de los esquemas lógicos y de la propia tradición o 'cultura' carnavalera. Ni con gaseosa hay garantías para el posible experimento. Que debatan, si quieren y no hay otros asuntos de más enjundia que tratar, pero no parece una iniciativa atinada. Sería mucho mejor fomentar grupos, auspiciar innovaciones, organizar mejor lo poco que se tiene (¡ese Mascarita, ponte tacón!), buscar locales, crear, ensayar, cualificar condiciones de divertimento, encontrar fuentes de financiación...

Dejen la fiesta en su sitio natural del almanaque. Carnaval, sí; pero en sus días correspondientes. Busquen estímulos, cultiven valores carnavaleros, creen ambiente apropiado. Eso: genuino.

viernes, 27 de enero de 2017

CORRUPCIÓN, PEOR

Transparencia Internacional (TI) ha hecho público el informe sobre la percepción de la corrupción, de cuyos contenidos se desprende que España no sale bien parada. El catedrático de Ciencia Política y de la Administración de la Universidad Rey Juan Carlos, de Madrid, el profesor Manuel Villoria, ha sido tajante al opinar sobre los resultados: “Los expertos y los ciudadanos consideran que hay más corrupción a partir de la crisis económica. Los datos son tremendos y casi inesperados. Nunca habíamos tenido una posición tan mala. Hemos llegado al suelo. Más bajo no podemos caer. Es el momento de reaccionar”.
El índice de percepción de la corrupción es significativo, calculado en base a siete encuestas realizadas en nuestro país durante el pasado año. Ya en noviembre de 2016 sonó un timbre de alarma, al conocerse que el 80% de los encuestados respondía que el Gobierno no estaba dando lo que podía esperarse en la lucha contra la corrupción. Según los datos manejados, España era el país de la Unión Europea (UE) que registraba los más altos porcentajes de reprobación ciudadana hacia sus gobernantes. Por ello, obtiene la peor clasificación de su historia al aparecer con una nota de 58 (idéntica a la de 2015) para situarse en el lugar 41 de ciento setenta y seis países. Comparativamente, se ha alcanzado un récord histórico negativo.
Es cierta la dimensión universal de la corrupción en el sector público, como lo prueba el que, según el informe de TI, el 69% de los ciento setenta y seis países consignados en el índice de percepción alcanza una puntuación inferior a 50. Pero eso no debe complacer ni al ejecutivo ni a los ciudadanos, cuando comprueban que no hay forma de atajar o limitar esa lacra que tanta repulsión despierta y desacredita a quienes se dedican a la función pública.
Por supuesto, no son fáciles las soluciones. Ni siquiera las leyes y medidas aprobadas en un intento de frenar la corrupción, añadidas a las prevenciones y exigencias que, se supone, habrán adoptado los partidos políticos y las estructuras administrativas, lo han logrado. Se dirá que es una cuestión de comportamiento acostumbrado o impune, que no prima la ética o que faltan escrúpulos, pero lo cierto es que, pese a la sencilla frase, tolerancia cero frente a la corrupción, no se avanza en los niveles deseables. Los autores del estudio, por cierto, señalan taxativamente que las soluciones no están en propuestas políticas populistas o autoritarias, frecuentemente demandadas por sectores sociales. O sea, cuestión de cultura y de civismo. Hay que reaccionar, sí.

jueves, 26 de enero de 2017

CENSURAS A TUTIPLÉN

Asunto censuras en corporaciones en una tertulia radiofónica. Era previsible que se disparara tras la ruptura de la alianza entre nacionalistas y socialistas en el Gobierno de Canarias. Si eran frágiles o débiles las minorías antes de, si están latentes las ganas de desbancar, si no merman las ambiciones políticas, si ni las normas concebidas para frenar el transfuguismo o penalizar ciertos comportamientos, si los propios partidos políticos no son capaces de controlar o disciplinar a sus consejeros o concejales... al final, el terreno sigue abonado. La tentación existe. Y en determinados momentos, en concretas coyunturas, con móviles más o menos inspirados por el rencor, tan solo por el deseo de devolver el golpe, es difícil resistirse. Aunque seguro hay antecedentes en contrario.

Las censuras han jalonado buena parte de la vida municipal en Canarias desde el primer mandato. Recordemos, por ejemplo, que en el período 1979-83, en Las Palmas de Gran Canaria, hubo hasta tres alcaldes, dos de los cuales accedieron por esa legítima vía, desde entonces revisada a fondo para rellenar vacíos legales e imperfecciones derivadas. Llegaron episodios insólitos, como aquel de 1991, cuando José Carlos Mauricio, aún con mando en plaza y tratando de hacer méritos para el nacionalismo emergente, se empeñó en desbancar a Carmelo Artiles de la presidencia del Cabildo de Gran Canaria sin apenas darle un respiro. Y hasta un caso de autocensura, como fue el perpetrado por Manuel Hermoso, aún con las Agrupaciones Independientes de Canarias (AIC) y el propio Mauricio -¡que llegó a izarle en hombros en la capital grancanaria!- para liquidar la segunda presidencia de Jerónimo Saavedra, redivivo políticamente cuando a poco Felipe González le nombró ministro. En numerosos cabildos y ayuntamientos canarios se han sucedido las censuras, de todos los signos, con el concurso de la práctica totalidad de los partidos. Algunas modificaron sensiblemente la voluntad popular, no importaban contradicciones ideológicas o programas contrapuestos. Por supuesto, en la fase previa a su materialización, tales censuras alimentaron todo tipo de especulaciones, conjeturas y movidas sobre los protagonistas e implicados, alguna de ellas tan curiosa como tener que esconderse en un lugar ignoto o trasladarse posteriormente a otra isla para evitar ser señalados. Los intereses agudizan el ingenio.

Ahora las censuras recobran actualidad informativa. Anda que no gusta ni nada a los medios una tensión, una elucubración, una porfía, una suerte incierta... Se ponen sobre la mesa las piezas, se intensifican los contactos con las fuentes, se pone atención a los movimientos visibles de los días previos... y ¡hala!, servido en bandeja el trance.

Claro que algunos protagonistas parecen haberse olvidado de que las censuras no son para anunciar y amagar, sino para recoger las firmas y registrar el escrito. Después, ya se verá. Porque todo puede suceder. Las censuras no son para escarceos; están para consensuar un candidato alternativo y -supuestamente- un programa de gobierno. Están para ser presentadas y no ser debatidas antes de tiempo ni para amagar ni alimentar expectativas.

Algunas de estas ideas expusimos en la tertulia citada, barruntando la agitación -no sin convulsiones, si es que prosperan las iniciativas- del panorama político local. Se puede entender el afán y el propósito, pero las formas son importantes, aunque cada vez cuenten menos en el corpus de los escrúpulos. Que no se lamenten quienes las han practicado. Que anden atentos los que alardean para luego verse sorprendidos con alguna pirueta, de esas impensables. Ay, esas maniobras. El problema es que prende la inestabilidad y la ciudadanía se ve afectada por parálisis cautelares en la resolución de trámites administrativos (a la espera de...) en tanto que aumenta su desafección hacia la política al intuir que, tras el telón legítimo, se configuran otros escenarios con otros personajes con parecidas ambiciones.

Luego, después de tratar de convencer de males y vicios gubernamentales que precisan ser erradicados, después de invocar la necesidad perentoria de cambio, después de apelar al supremo interés general y un proyecto que ilusione a la población, después de conversaciones y negociaciones inconfesables, darán los pasos para que la censura, prospere o no, se convierta en un hito de la vida institucional. Flota en el ambiente que va a haber censuras a tutiplén. Por no decir en cascada, ya entienden.

miércoles, 25 de enero de 2017

GENERAR Y CULTIVAR TALENTO



El filósofo, ensayista y escritor José Antonio Marina, autor del libro Educación para la ciudadanía (SM), es rotundo al afirmar que “necesitamos dedicar a la Educación al menos un 5% del PIB”. Lo dice en otro contexto, en el de resaltar la importancia de esa materia en los modernos órdenes de la vida, en el de la influencia de la economía a la hora de diseñar y plasmar cualquier modelo; pero viendo que se suceden a nuestro alrededor los episodios de brusquedad y violencia en escenarios tan sensibles como los deportivos, en presencia de hijos y menores de edad; las expresiones vulgares de mala educación, estimulantes de la intolerancia y del irrespeto, en medios de comunicación y en redes sociales, el profesor Marina acierta cuando aboga por generar talento de modo que la educación se convierta en la mayor fuente de riqueza de una nación.
            El premio Nobel de Economía, el estadounidense James Heckman, profesor de la Universidad de Chicago, ha considerado que la inversión en los niveles básicos de educación es la que produce mayores retornos económicos. Fíjense que habla de ‘niveles básicos’, o sea, donde hay que actuar con rigor y fundamento, para hacer de la educación un factor primordial de civismo y ética.
            Mientras todo eso se descuide, seguiremos asistiendo a agresiones físicas y verbales reprobables. No se trata de aplicar sanciones o medidas coercitivas, que pudieran servir. Es, más bien, educar en valores, prevenir, hacer ver que la convivencia ha de responder a cánones elementales de saber estar y de comportarse. Dice el profesor Marina que “la riqueza de las naciones no son ya las materias primas, la producción agrícola, o el capital financiero, sino el capital intelectual”.
            Es cuestión, pues, de generar y cultivar talento. Se evitarían tantas cosas…

martes, 24 de enero de 2017

NEXO, SIN MIEDO A LO NUEVO

La sección de estudiantes y jóvenes investigadores y creadores del Instituto de Estudios Hispánicos de Canarias (IEHC) presentó días pasados el número 13 de la revista intercultural de arte y humanidades, NEXO, editada en soporte digital.

Su directora, Ruth Pérez Díaz, licenciada en Bellas Artes, creativa, con bríos de juventud y ciertos aires de rebeldía intelectual, se planteó de inicio “un paradigma confuso, contingente y difícil de abarcar”. Es la duda que asiste a su generación, a la de jóvenes creadores que quieren hacer honor a ese dicho común que es el de la generación más preparada de la historia. Pérez encuentra una conexión a ese paradigma: “Toda una paradoja si lo pensamos fríamente, ya que en la era de la información, lejos de tener las cosas completamente claras, luchamos por entender y reflexionar acerca de la “conexión” total y absoluta a la que estamos sometidos”.

Acompañada de Enrique López Moreno, diseñador de la revista y representante de la sección de estudiantes del IEHC, lanzó una suerte de declaración de principios: ...La identidad se genera como un constructo compuesto por muchos factores, todos ellos atendiendo a unos procesos dentro de la sociedad y el momento histórico que nos ha tocado vivir. Y aquí estamos nosotros. Cada uno con nuestras aptitudes, llenos de ganas de aprender, de compartir, de luchar y de dejar huella, como otros hicieron anteriormente para que nosotros hoy podamos disfrutar e ilustrarnos con una buena partitura, una intrigante lectura, un perfecto experimento o con la investigación, o sacudir nuestra emociones con una pieza de arte”.

Ruth convirtió su alegato en el editorial del número 13 de NEXO que, sin perder señas de identidad, se acerca al mundo de las artes plásticas, el diseño, la música y el teatro. Asegura que el contenido no nos dejará indiferentes. La oferta es, desde luego, tentadora: un trabajo de Covadonga García Fierro sobre la poeta y artista plástica Pino Ojeda y otro de Javier Lima Estévez sobre “sucesos memorables” del Puerto de la Cruz relatados por el regidor ilustrado, José Agustín Álvarez Rixo. Laura Brito Martín firma tres antecedentes en Cervantes del mito de don Juan que tiempos después fijará Tirso de Molina en El burlador de Sevilla. Judit Febles profundiza en los perfiles de las mujeres inconformistas en la novelística de Cervantes. Y Alejandro Hernández Pérez publica un texto en el que establece comparaciones entre Queneau, Cervantes y Unamuno a través de la metaficción en tres de sus obras. Se inserta también una reseña sobre la exposición Diálogo In-Coherente qe pudo verse en el Museo de Arte Contemporáneo Eduardi Westerdhal (MACEW).

Persiguen -y lo logran- los responsables de NEXO que este número sea más interactivo, de ahí que resulte una grata experimentación seguir los enlaces a la representación escénica “Entre bastidores”, proyecto de fin de curso de la materia de música y sociedad de los alumnos de bachillerato de Artes Escénicas del portuense IES María Pérez Trujillo. Una sección de creación literaria y una entrevista al diseñador e ilustrador Andrés Nieves completan los contenidos de esta nueva edición de la revista digital del IEHC.

Debemos perder el miedo a lo nuevo, a lo diferente, porque solo así conseguiremos abrirnos a un nuevo mundo e investigar”, concluyó Ruth Pérez Díaz. En NEXO hay argumentos de sobra para comprobarlo.