jueves, 31 de octubre de 2019

POZO CONCEJIL


A punto de concluir las obras de remodelación de tres vías del casco y una plaza, rescatemos un episodio del que nos hicimos eco, en su día, cuando la actuación urbanística empezó a materializarse, de tal modo que incluimos nuestras apreciaciones en el período de exposición pública del proyecto.
Se trata del pozo Concejil, localizado en el centro de la laza del mismo nombre y que, en épocas de sequía, surtía a los vecinos de sus aguas, algo salobres por cierto.
Veamos los antecedentes históricos. Hay que remontarse a septiembre de 1822, cuando los síndisos personeros, Juan Antonio Meilhión y Rafael Pereyra, hicieron notar la necesidad de proceder a reparar el antiguo convento de Santo Domingo que el reu cedió al pueblo para casas consistoriales, escuelas, cárceles y demás, con aprovechamiento de sus azoteas, con el fin de eviatr que el edificio se derrumbase pues amenazaba ruina.
Cuenta el cronista oficial del municipio, Nicolás Pestana Sánchez, que como no había dinero en efectivo para realizar las obras, se propuso “la venta de las dos cárceles pequeñas que existían y que no se necesitaban ni podían usarse por su poca seguridad, así como también la que habitaba “el ministro” (alguacil) y, con su importe, proceder a la ejecución de las obras”.
El siguiente paso consistió en el nombramiento de dos peritos para tasar los citados inmuebles: junto a Andrés Abreu, fue designado un maestro de carpintería, Agustín Esquivel.
Esta casa y dos inmuebles más, que sirvieron de cárceles para mujeres y hombres, estaban situadas entre las calles Las Damas, Venus (actual Iriarte) y plazuela Concejil. Hay que situarse en la Casa Ventoso, poteriormente el antiguo colegio de los padres agustinos. En el lado del poniente estaba el pozo Concejil que, como hemos dicho, servía para que los vecinos se nutriesen del líquido elemento que no era, por cierto, de gran calidad.
Curiosamente, la edificación recibió el nombre de 'Casa del Pueblo'. En ella se celebraban los consejos de vecinos, durante los que se trataban asuntos de la administración pública.
Relata Pestana que los inmuebles fueron adquiridos y demolidos por la familia Blanco. En el fondo de su predio rústico, fue fabricada la Casa Ventoso. Detalla el cronista que el pozo Concejil, en la plaza del mismo nombre, se encontraba “a nueve varas lineales de su entrada y aquellos solres formaron pate de la mencionada plazuela”.
Casa Ventoso fue denominada, inicialmente, Casa de Blanco o Casalón. Después, Casa de Cullen. Y por último, de Ventoso. Fue propiedad de los Machado y Pérez, como nietos de Víctor Pérez González y Victoria Ventoso, por herencia de sus tíos y padres, Angela, casada con Felipe Machado del Hoyo padre.
Pregunta: ¿será posible, una vez finalizadas las obras, colocar una placa recordatoria del emplazamiento de ese pozo?

1 comentario:

José Juan Benavente dijo...

Buenos días Salvador, estupendo recordatorio histórico, uno aprende muchísimo, leyendo estás páginas de la historia chica del Puerto, gracias por compartirlas, respecto a la cuestión que planteas, sería desde luego de justicia histórica, colocar una placa conmemorativa....asi, todos, conocerían una parte de la historia del Puerto...