jueves, 12 de septiembre de 2019

LAS CINCO 'D' EN EL TURISMO


Canarias carece de un modelo turístico y por tanto hay que ir pensando en nuevas estrategias, sobre todo, cuando hay circunstancias que obligan a no estar cruzados de brazos para seguir siendo competitivos y mantener cuotas de merfcado. Tan solo la incertidumbre del brexit y los síntomas de recesión económica en Alemania son factores de peso para estar atentos y tomar iniciativas.
Que la consejera del ramo en el Gobierno de Canarias, Yaiza Castilla, haya señalado en sede parlamentaria que no hay modelo turístico, es para preocuparse. Se supone que un destino de unas características como el canario, a estas alturas debería disponer de unos fundamentos básicos, de ahí que haya avanzado los que sustancian la denominada estrategia de las cinco 'd' para llenar ese vacío y afrontar una etapa en la que hay que dar respuestas convincentes. ¿A descubrir, a experimentar? Igual puede parecer exagerado o arriesgado pero algo hay que hacer, hay que planificar ante la coyuntura.
Las cinco 'd', para ir conociendo los entresijos de la estrategia: diversificación, dispersión en el tiempo y el espacio, diferenciación, digitalización y deslocalización. La interconexión posibilita, en teoría, que la sostenibilidad resulte un factor transversal en todas las actuaciones.
La nueva consejera se ha referido a necesidad de dotar a la industria y al comercio de líneas estratégicas para facilitar la incorporación de las empresas, la regeneración de áreas industriales y el impulso de la colaboración para implantar la formación profesional dual en el sector.
En cualquier caso, tanto la planificación como el desarrollo dependen, en nuena medida, de la aceptación que encuentren en los agentes sociales. Por fortuna, los hay en el ámbito turístico canario y entre ellos debe abrirse un debate que resulte operativo. Algo tienen que decir con respecto a los planes gubernamentales, por lo que su aportación ha de resultar enriquecedora, máxime si con ella se superan “viejas recetas de rentistas y continuistas”, expresión empleada por el parlamentario y presidente del Cabildo Insular de La Gomera, Casimiro Curbelo, para referirse a hechos que inciden en el sector y favorecen sus estancamiento.
Con un peso del 35 % en el Producto Interior Bruto (PIB) canario y un 40 % en el ámbito del empleo, todo lo que se haga en el ámbito turísico interesa e importa. No hay que temer el debate, pues. Lo que importa es que resulte útil y operativo.

miércoles, 11 de septiembre de 2019

TREINTA Y CINCO AÑOS DESPUÉS. EL DIA QUE ARDIÓ EL CEDRO

Se cumplen hoy veinticinco años del trágico incendió que se cobró la vida de veinte personas en las cumbres de la isla de La Gomera. Para todas ellas, un respetuoso y aún doloroso recuerdo. Entre las víctimas, un compañero, un amigo: Francisco Afonso Carrillo, quien fuera alcalde del Puerto de la Cruz y gobernador civil de la provincia de Santa Cruz de Tenerife, cargo que ejercía el día del siniestro.
El que sigue es un relato breve de algunas vivencias de aquella tristísima jornada.
El timbre del teléfono -aún el modelo clásico, de disco- sonó muy temprano aquella mañana que despuntaba. Me despertó.
-Compadre, buenos días. Se nos está quemando el Cedro, en La Gomera. Estoy saliendo para allá. ¿Podrías darte prisa y enviarme un camión y los hombres que puedas para allá?
Fue la última vez que escuché la voz de Paco Afonso, quien aún no había cumplido dos meses al frente del entonces denominado Gobierno Civil.
-¿Tan grave es la cosa?-, balbuceé todavía somnoliento.
Paco lo confirmó, sin entrar en muchos detalles. El problema era la carencia de recursos.
Uno presidía entonces (septiembre, 1984) la Mancomunidad del Valle de La Orotava que disponía de un modesto parque de bomberos, útil para situaciones de emergencia pero a todas luces insuficiente como había quedado de manifiesto en otro incendio forestal ocurrido en los montes de Icod de los Vinos el año anterior.
Llamé en seguida a Jesús Hernández Mesa, el eterno bombero, quien salió raudo hacia Los Cristianos en compañía de José García Expósito, Pepe, para embarcar. No hizo falta repetir las indicaciones, él siempre estaba predispuesto.
Las informaciones que llegaban de La Gomera a través de la radio eran preocupantes pero en ningún momento vislumbramos aquel fatal desenlace, del que tuve primera noticia por Carmelo Martín que hacía el seguimiento desde los estudios de Radio Club Tenerife. Creo recordar que Carmelo, cuando telefoneó para confirmar si sabíamos la suerte del gobernador, se quedó bastante confundido ante mi incredulidad o ante mi ignorancia de los hechos.
Minutos después era Pedro Luis Cobiella quien llamaba al despacho del Ayuntamiento para anunciar lo peor.
A partir de ahí, todo se precipitó: contactos con la Guardia Civil de aquí y de allá, peticiones de información a la desesperada al hospital insular de La Gomera, transmitir la terrible, la durísima información a Félix Real, sucesor de Paco en la alcaldía, a los demás compañeros del Grupo Municipal Socialista... Nadie se lo creía, parecía imposible. Hasta la casa consistorial fueron llegando ciudadanos de toda condición a interesarse por el suceso. Subían las escaleras buscando un testimonio, algo, que les dijera que no era verdad, que se trataba de una confusión, que estaba herido... pero que seguía vivo. La cruda realidad, la confirmación de la muerte de Paco Afonso, sólo alimentaba las lágrimas y las manifestaciones de dolor.
Recuerdo a Loli, ya viuda, cuando llegó, cuando entró en la alcaldía y nos abrazamos entre sollozos.
-Pero, ¿cómo fue?-, se preguntaba reiteradamente mientras compañeras, funcionarias, familiares y numerosas personas trataban de consolarla. Recuerdo a sus cuñados, los hermanos Afonso, visiblemente emocionados.
Aquellas primeras horas fueron tremendas en el Puerto mientras en La Gomera se seguía luchando contra el fuego. Hube de atender telefónicamente a varios periodistas, en tanto que otros que habían acudido al Ayuntamiento movían el dial de la radio constantemente en busca de más noticias. Cuando alguien dijo que había unos veinte muertos, reparé en Jesús y Pepe, los dos bomberos. ¿Qué les habría pasado? En el parque de la Mancomunidad, donde la desazón era evidente, ya sabían que habían sido hospitalizados con quemaduras pero que estaban fuera de peligro.
(Hoy confieso que me sentí aliviado, que dí gracias a la divinidad. A fin de cuentas era yo quien había ordenado que acudieran a combatir el siniestro).
A medida que avanzaban las horas, el dolor y la emoción eran incontenibles. El Ayuntamiento era un constante ir y venir de gentes. Alcaldes de otras localidades acudiron a expresar sus condolencias y a ofrecer lo que estuviera a su alcance. Me tocó avanzar en los preparativos del día después. Eligio Hernández, delegado del Gobierno, anticipó las primeras determinaciones sobre el traslado de los cadáveres del gobernador, de Bartolomé (Lito), su secretario, y de Brito, su conductor del parque móvil. También indicó algo el capitán Bonifacio, de la Guardia Civil, con quien Paco Afonso había entablado una sincera amistad durante su destino en el puesto del Puerto a raíz de su ejemplar comportamiento en la noche del 23-F.
La noticia era que los féretros serían trasladados en el primer barco que llegaría a Los Cristianos a eso de las ocho de la mañana. Organizamos de alguna manera el desplazamiento hasta el sur. Se aprovechó para concretar todo el operativo del día siguiente: había coincidencia, corporativa y familiar, en que habría una capilla ardiente en el Ayuntamiento. El tiempo que fuese. Pero también había que estar en la sede del Gobierno Civil. Así se hizo.
Varios concejales, familiares y amigos permanecimos hasta bien entrada la madrugada en la sede del consisorio. Los silencios empezaron a ser más prolongados, sólo interrumpidos por sollozos, por algún timbre telefónico y por alguna pregunta en voz baja.
Antes de retirarnos, repasamos y ultimamos detalles.
En Los Cristianos, durante la espera, leíamos los periódicos. Hay una escena patética: el desembarco de los cadáveres. La emoción se desbordó. Creo recordar algún momento de histeria. Los abrazos se sucedían. Guardia Civil y Policía Local organizaron con diligencia la caravana que ponía rumbo a Santa Cruz de Tenerife. Allí estaba Manolo Barrios, entonces alcalde, con un transmisor coordinando la salida.
Desde la autopista del sur, accedimos a la capital, rumbo al Gobierno Civil. No eran todavía las diez de la mañana y ya había grupos de gente en las aceras. Unos aplaudían y otros se persignaban al paso. En el exterior del palacete de Méndez Núñez se había concentrado un gentío. Cuando bajamos de los coches, pude palpar el llanto humano, el mismo que compartían Jerónimo Saavedra y Augusto Brito, fundidos en un abrazo en un lateral de la primera planta.
Allí, en medio de un calor sofocante, se concentraron autoridades, representaciones, cargos públicos y un montón de anónimos, personas a las que no conocíamos y que expresaban su solidaridad y sus condolencias.
En un momento de sosiego, Eligio Hernández nos comunica que Alfonso Guerra, vicepresidente del Gobierno, y José Barrionuevo, ministro del Interior, viajaban desde Madrid para estar en el sepelio.
Sobre el mediodía, salimos ya hacia el Puerto. Quedaba el trance más difícil. En las calles santacruceras, la gente seguía aglomerándose. El trayecto no se hizo muy largo para la larga caravana. Ya en la ciudad, la multitud en el exterior del Ayuntamiento impresionaba. Al descender el ataúd de Paco Afonso, el dolor invadía cuerpos y mentes. Hubo momentos de desconcierto, de casi no saber qué hacer.
En el salón de plenos, donde tantas sesiones habiá presidido como alcalde apreciado por la población desde abril de 1979, quedó abierta la capilla ardiente. Centenares, miles de personas se acercaban para saludar a la familia, para decir el adiós postrero.
Alfonso Guerra consoló como pudo a Loli González. Diario 16 publicó al día siguiente, en la última página, una elocuente foto de ese momento.
Desde el Ayuntamiento hasta la parroquia de la Peña de Francia. Jamás hubo tanto calor en el templo. El oficio concelebrado fue muy emotivo. A su término, se inició el traslado, a pie, hasta el cementerio. Lentamente, miles de personas acompañaron a Paco hasta su última morada, expresando el afecto que le habían dispensado.
El imprevisible fuego de El Cedro se había cobrado su vida y las de otras diecinueve personas. El luctuoso suceso permanece en la memoria de los canarios. Como jamás se borrarán las últimas palabras que le escuché:
-Compadre, buenos días. Se nos está quemando El Cedro...
Qué premonición, ¿verdad?

Nota del Autor.- Reproducimos esta entrada, publicada el 11 de septiembre de 2009. Por tanto, se cumplen hoy treinta y cinco años de aquel trágico suceso.

martes, 10 de septiembre de 2019

MARADONA O LO QUE QUEDA DE ÉL


Son una mezcla tragicómica las imágenes de Diego Armando Maradona durante su presentación como entrenador de Gimnasia y Esgrima, club de la primera división argentina.
El mito pervive, por eso está lleno el campo. La pasión se desata, por eso los testimonios de los aficionados hablan de “dios” y los testimonios encienden una mecha/rosario de expresiones inauditas. Los graderíos están abarrotados y entonan al unísono un cántico que parece de trasnochada rebeldía: “Inglés el que no bote”. Y es ahí donde la realidad puede más: Maradona, o lo que queda de él, no puede botar. El sobrepeso lo impide: agarra una pelota para intentar jugar, hacer algunos malabares; pero no puede. Quiere hablar, sumarse al coro, pero no puede o no le sale la voz. Da igual: los fanáticos apuran su fe ciega: Diego está ahí. Está con nosotros.
Diego Armando Maradona, o lo que queda de él, es una suerte de guiñapo, una caricatura de sí mismo. Pero aún inspira fe y entusiasmo. Había setecientos periodistas acreditados para cubrir la rueda de prensa de la presentación. En la distancia no sabemos si le han contratado para la enésima oportunidad o algunos quieren hacer una obra de caridad. El caso es que le han fichado para que el equipo intente salvar la categoría, que para eso, ahora mismo, es el colista. Se encomiendan a Maradona, al que se ve llorar tras bajar de un carrito de golf en el que hizo su aparición. Puede que los niños pregunten por qué está así y los jóvenes que le vieron jugar en televisión y hacer aquel gol a los ingleses en un Mundial -no el de la mano de Dios sino el de regates en sesenta metros a cuantos salían a su paso- no se expliquen nada, absolutamente nada.
Cuando se ha sabido que entre las condiciones de su contrato figura que no tiene obligación de entrenar a diario, más que desazón, se siente lo imposible.
Pero en el país de la mitomanía, “dios” lo puede todo. Aunque no sea ejemplo de nada.

lunes, 9 de septiembre de 2019

PULSERA ENTRA EN EL TERRITORIO DE LA MEMORIA


El Juan Cruz Ruiz más intimista es el que explica ante el público que llenó el Castillo San Felipe (Puerto de la Cruz), para asistir a la presentación de En la huerta de Pulsera (Diego Pun Ediciones), una nueva entrega de esta firma editorial que dirigen y coordinan Ernesto Rodríguez Abad y Cayetano Cordovés Dorta.
El último libro del infatigable autor portuense fue escrito mientras acompañaba a su hermana Candelaria, en su casa y en el hospital, “cuando ella aún soñaba con volver a la huerta de su vida”. En el dolor de las horas difíciles y amargas, escribiendo temprano, a primera hora, antes de que envuelva el trajín del día, Juan hizo otro ejercicio de generosidad. No es que se lo debiera a Candelaria; es que la bondad de ésta, su leal y fraternal compañía, merecían la ternura de unas páginas salidas de la fecunda memoria del escritor, de su alma sensible y aperturista.
Un homenaje a la vida que ella quiso tanto y que tan pronto le fue arrebatada”, dijo Cruz después de las interpretaciones musicales de Alexis Rodríguez y Patricia Grace y de la lectura de fragmentos, cuidadosamente seleccionados para entender el sentido de la obra, a cargo de Valeria Mall, Elena García y Fabiola García, vinculados al barrio y al colegio que lleva su nombre, leyeran unos fragmentos que envolvieron una atmósfera emotiva en la que el recuerdo de Candelaria se hizo patente para dar sentido a Pulsera, el nombre que recibió de Tamara, la niña sueca convertida en gran pintora, cuando compartían andanzas y juegos de infancia.
La huerta de Pulsera forma parte, por tanto, del fértil territorio de la memoria de Juan Cruz Ruiz, por donde tanto le gusta adentrarse y en donde se ha inspirado para bordar su escritura. El niño que ha contado los sueños de su hermana y de la familia y de la huerta sigue cautivando, ahora con una edición de cuentos a la que incorpora las ilustraciones de Tamara de Laval y de su nieto Oliver Arenas Cruz, haciendo honor al deseo de la madre que quería “que nosotros fuéramos tranquilos y felices, que no tuviéramos otras historias en la cabeza que cuentos de niños humildes y heroicos. Su mente reclamaba y retenía cosas sencillas y hermosas, lo cual explica una literatura tan sugerente a la que Rodríguez Abad dedicó los naturales elogios que justificarían su inclusión en ese proyecto que tiene para Los Silos, su localidad natal, “El callejón de los literatos”.
Si el libro, como dice su autor, es la prueba de que la vida se hace contando cuentos, el acto, de una lograda sencilla amenidad, sirvió para “seguir escuchando el silencio de los que nos dejan”. Palabra de Juan Cruz Ruiz.



sábado, 7 de septiembre de 2019

ENTRE LÍNEAS Y COLORES


Ni recordábamos la existencia de aquel texto ni que Marían Lorenzo Ríos lo conservara. El azar ha querido que nos reencontráramos en torno a una exposición pictórica y que aquella escritura haya recobrado vigencia.

Releemos aquel breve texto, escrito durante una etapa común, a principios de la década de los noventa, en Diario de Avisos:

“Tiene Marían esa sensibilidad femenina que cautiva a la primera. Imposible negarse a una petición suya, a una atención que demande o precise, incluso sin explicitarla. Observadora, atenta, sutil...
“Lo mejor es que sabe corresponder: interpreta fielmente tanto lo que es la sinceridad como aquello que brota desnaturalizado.
“Marían Lorenzo Ríos es el arquetipo de la luchadora amable, de aquella que sabe sufrir y aguantar pero que no se resigna y reacciona con elegancia, consciente de que hay un día después y de que torres más altas han caído. Fina y delicada, pero también tenaz.
“Es realista también, por eso no se deslumbra ante cualquier mensaje. Las experiencias de la vida le han enseñado que hay que obrar de forma cabal y consecuente. Por eso, es admirada y respetada por una legión de amigos de toda condición social”.

Han transcurrido casi treinta años desde entonces. El tiempo ha confirmado las apreciaciones que expresamos. De aquella personalidad abierta, de la que brotaban ideas constantemente, que desprendía una clara sensibilidad artística, a esta pintora hecha a sí misma, interesada en todas las corrientes, identificada con el cuidado y el estímulo creativo entre quienes se desenvuelven en la diversidad funcional, hay una Marían Lorenzo Ríos que ha acreditado saber lo que quería y cómo hacerlo. Su generosidad le condujo a transmitir sus conocimientos y a hacer partícipes de ellos a quienes lo precisaban y salieran airosos de las pruebas que tenían ante sí.

Pintar para enseñar, para hacer artistas a quienes quizá nunca imaginaron que podían serlo. Marían aprovechó todos los conductos a su alcance para relacionarse de forma creativa con un mundo especial -y también onírico, por qué no- que tienen los chicos y chicas con habilidades diferentes. La profesión escogida, la expresión artística le llevaron a conocer a Lala, su hija adoptiva, con la que estableció una sin igual complicidad. Han creado su universo, Entre líneas y colores, el título de esta exposición que reúne una treintena de obras, acrílicos sobre lienzo y técnicas mixtas, concebidas con finura y, sobre todo, con mucho amor, el derivado de cada pincelada, de cada impacto de espátula y hasta del infinito posibilismo de las manos.

Lala se ha integrado más en la sociedad, ha elevado su autoestima y ha equilibrado su estado emocional. Por eso, su madre confiesa sentirse motivada para afrontar nuevos proyectos y perfeccionar su estilo y sus técnicas. Para sumar más personas a ese mundo especial que no solo es accesible sino que integra la creatividad difícilmente imaginable.

Y Marian pulió su formación con cursos e incursiones en el maremágnum audiovisual, con proyectos para la inserción de personas con diversidad funcional y para la participación activa de mujeres que estuvieran dispuestas tanto a demostrar sus potencialidades y sus recursos como a hacer efectivo el principio de igualdad. Unos cuantos programas televisivos, coloquios, performances, series y representaciones teatrales llevan el sello de una creadora polifacética. Sin descanso, sin desmoralización pese a las tribulaciones de la vida, con denuedo y con tenacidad infatigable, su trayectoria ha ido fraguándose a base de tesón, experimentación y sensibilidad. Ha llegado a ejercer como estilista de moda y productora publicista.

No en vano, pues, su vida ha estado siempre vinculada al arte. Hija de una pintora y profesora de Historia del Arte y sobrina de un pintor, la autora se educó mientras oía hablar de exposiciones, pinceles, retratos, óleos y olores propios de un taller o una galería. En esos ambientes fue creciendo quien ahora insiste en que se la reconozca como mezcladora de colores. “Los colores -dice- vienen solos; yo simplemente los visualizo y empieza el movimiento”.

Siempre sensible, siempre comprometida, en 2005 creó un centro de iniciativas artísticas para la integración de personas con habilidades diferentes y personas en situación de exclusión a través de las artes creativas visuales y no visuales con las nuevas tecnologías. A partir de ahí surgió la “Asociación Detrás del Objetivo” que pretende llegar a todos aquellos que quieren expresar lo que sienten y no tienen los medios para hacerlo.

De forma autodidacta, pues, se convirtió en pintora y aún sigue atendiendo encargos desde los talleres de la Asociación. Y de alguna forma es lo que la trae aquí, en esta tarde que parece amenazada por la llegada del ciclo otoñal. Son sus líneas y sus colores, que dan vida a esta suerte de composiciones metafisicas, reflejo de su inclinación por el abstracto cuyos valores inculca a dos chicas con diversidad que la acompañan mientras trabajan, aprenden y se relacionan.

Entre Líneas y Colores pareciera que el pintor ruso Vasili Kandinski, precursor del abstracto y teórico del arte, alarga su mano en busca de algún karma. Y así, saltamos entre títulos, entre interpretaciones que nos trasladan a la tarde de Carnaval, entre círculos, primavera nueva, ángeles de colores, más allá de lo físico, calma, ramas al viento... Esa aspiración permanente, la mezcla de colores, genera una policromía singular, una fiesta que viene de oriente, rojos y azules, dos (sin más) hasta que llega el hombre de la guitarra azul.

Toda la creatividad de Marían Lorenzo Ríos es también fruto de su constancia; recuerden “el arquetipo de luchadora amable”, también cuando descubrió a Joaquín Sorolla y se apresuró a interpretar cada gesto, cada rasgo, hasta los haces de luz que caracterizaron la obra del pintor valenciano.

Pero es en Tierra de colores, uno de los títulos que forman parte de esta colección, donde la luz, el color y hasta la emoción no pueden frenar el sentimiento de la pintora, sus ansias de volar, admítasenos la expresión. Es una obra, si se quiere, sin perspectiva, si acaso plana, donde los colores surgen para sugerir profundidad. Sencillamente, aparecen y Marían (que bebió en las fuentes de Jacqueline Lamba, la pintora francesa, esposa de André Breton) los plasma hasta dotarlos de la energía precisa para armonizarlos en un día dorado sobre la tierra de paisajes mágicos. Para ella, es fácil, hasta el punto de “crear -según revela- poesía pictórica que me hace sentir libre al pintar”.

Entonces, mezclar y jugar con los colores, imaginar o trazar las líneas, resulta un ejercicio vitalista que se convierte en una especie de danza sobre el lienzo, allí donde los giros simples, hasta planos, revelan, por sí mismos, la imaginación inagotable de la pintora.

Con unas palabras suyas, vamos a finalizar: “El desarrollo de la creatividad es realmente un gran estimulo para mí y me da grandes satisfacciones. La luz, la vida de los colores aplicados en diferentes formas hacen surgir obras realmente increíbles y, aunque todos puedan ver la misma imagen, todos los ven con algo diferente y con una luz diferente”.

Aquí lo podemos comprobar. Marían Lorenzo Ríos nos ha brindado en el Castillo San Felipe su arte y su compromiso social, su posibilismo pictórico, su predilección por el abstracto, su noble ambición artística.

Entre líneas y colores sirve para reafirmar que era imposible -lo escribimos hace casi treinta años- negarse a una petición suya -presentar esta exposición, hecha hace tres días- pues para eso conserva la tenacidad y la delicadeza.

Cualidades, sin duda, de una gran artista.

N. del A.- Texto leído ayer tarde en el Castillo San Felipe, en ocasión de la inauguración de la exposición Entre líneas y colores, de la artista Marian Lorenzo Ríos.


viernes, 6 de septiembre de 2019

RECUPERAR LECTORES


Una llamativa entrega del Reuters Institute en Digital News Report 2019. En España, un tercio de los usuarios de información on line evita a veces, o a menudo, consumir noticias (33 %), mientras que un 60 % lo evita al menos de vez en cuando. Según la misma fuente, en Estados Unidos la cifra es del 32 %, tres puntos superior a las del año pasado.
Esto sí que es paradójico e inquietante: generar productos informativos y hacer periodismo, para que los porcentajes de lectura sean tan bajos y lo que es peor, las tendencias a eludir el consumo o la lectura de noticias sigan una tónica ascendente. Los registros del informe inspiran una de las preguntas que se formula el prestigioso diario inglés The Guardian: ¿Cómo podemos atraer de nuevo a todas las personas que evitan las noticias?

Ese el reto. Si los lectores no se sienten atraídos, si de antemano rechazan acceder a contenidos noticiosos o informativos, si estos no despiertan interés, ¿qué hacer? Porque recuperar esos lectores no es sencillo: la impresión que da es que se empieza pasando de los fichajes en la sección de deportes y se termina repeliendo la crónica parlamentaria, en el supuesto de que ésta sea aceptada como una de las referencias informativas diarias de mayor interés. Bueno, hay quien compra el periódico para ver las esquelas y enterarse de las horas de los sepelios y otros lo hacen porque les gusta determinado columnista, casi siempre en sintonía con su criterio ideológico o para conocer su planteamiento ante determinado contencioso. Se dirá que los prejuicios han existido de siempre en los periódicos pero ahora, últimamente, se ven acentuados. Había -y hay- quien va al quiosco, paga, pide el obsequio y no se lleva el periódico.

Es como si las comunidades de lectores estuvieran hartos de los trajines deportivos y los rifiirrafes políticos y prefiriesen otras materias. Pero ¿qué materias? Acertar no es sencillo. Hacer un periódico más atractivo no es solo cuestión de más garra y menos neutralidad en los titulares, que también, sino de dimensionar adecuadamente los contenidos, en sintonía con el interés de los lectores que se puede y debe alimentar, en efecto, según los géneros, a base de rigor, frutos de verosímiles investigaciones o de audaces escrituras, respetuosas con los códigos exigibles. La originalidad sigue siendo determinante.

Atraer, pues, a los que anden cansados, a los desmotivados, a los desertores (si se nos permite la expresión), a quienes progresivamente van escogiendo otras fuentes nutrientes de infrormación y se someten a los procesamientos de producción de cada medio. Nos viene a la memoria una frase de Carlos Luis Álvarez, Cándido, “la actualidad no existe, se crea”, para interpretar los esfuerzos que hay que realizar para elaborar un producto fiable, atrayente, digno de merecer el respeto y el respaldo creciente de los lectores. Hay que ser conscientes de que es muy difícil rescatar y restituir el interés de quienes evitan noticias o informaciones y lo toman como hábito. Terminan alejándose del medio y de la comunicación en general, se convierten en indolentes o incrédulos consumidores de la información. Su acriticismo irá en aumento, más preocupante aún que la caída en picado de las ediciones impresas. Crear actualidad significa tomar la iniciativa, ir por delante, capacidad para prolongar noticiosamente el asunto que se ha escogido para su tratamiento, para atraer la atención de quienes van claudicando y ya les da igual.

Atraer, recuperar, sí, pero...


jueves, 5 de septiembre de 2019

SE DEBILITA SOL Y PLAYA

No soplan vientos favorables para el turismo. Tampoco es cuestión de alarmas y dramatismos porque en anteriores coyunturas desfavorables resistió y ayudó a mantener el tipo mientras la zozobra de la productividad crecía y crecía. Pero esa incertidumbre llamada brexit , esa recesión que ya se acepta en Alemania, esas fisuras -¿o algo más?- advertidas en las compañías aéreas, especialmente, en Ryanai y esa súbita aparición de Israel como destino competidor, tiñen de incertidumbre el panorama del sector cuando está a punto de concluir la temporada veraniega.
El siti especializado preferente.com publicaba ayer que un informe confeccionado por la asociación internacional World Travel & Tourism Council (WTTC), señalaba que, en 2018, el turismo aportó siento setenta y ocho mil millones de euros a la economía española.
Lo más llamativo del informe es que los destinos de sol y playa han exprimentado un retroceso al disminuir la afluencia de visitantes. Todo lo contrario del segmento urbano, de compras o cultural, que ha ganado enteros y ha significado un impuslo con el que, en principio, no se contaba.
La información de preferente.com aludía a cifras del pasado mes de julio y a dos destinos muy concretos, Baleares y Canarias, considerados como básicos de la hora de intepretar estadísticas. Ese mes -he aquí lo preocupante- nuestra Comunidad Autónoma registró treinta mil trescientos treinta y siete turistas menos que en el mismo mes de 2018 y setenta y un mil cien menos que en julio de 2017. En Baleares, los descensos se produjeron principalmente en junio, según se refleja en la estdística de coyuntura hotelera del Instituto Nacional de Estadística (INE): ese mes hubo cuatro mil doscientos cincuenta y siete turistas menos que en 2018.
Veamos las pernoictaciones, un indicador significativo a la hora de contabilizar. En términos interanuales, hay ciento cincuenta y cuatro mil novecientas ochenta y nueve menos en Baleares; y doscientas treinta y cuatro mil seiscientas sesenta y tres menos en Canarias. Según publica preferente.com, ello trae causa de la menor afluencia de turistas y a la reducción de la estancia media, impulsada por la bajada de las tarifas por parte de las compañías 'low cost' que genera un fenómeno cada vez más palpable: muchos viajeros no sienten la necesidad de amortizar su billete con más días de vacaciones .En julio, los hoteles registraron 12,1 millones de viajeros, un 3,3% más que en el mismo mes de 2018. También aumentaron un 1,1% las pernoctaciones hasta los 43,2 millones, aunque de forma más ligera por la reducción de la estancia media, actualmente en 3,57 días.
Según estas mismas fuentes, la disminución de visitantes extranjeros se ha compensado con el turismo nacional. Habrá que aguardar, además, a los registros definitivos de spetiembre para evaluar la temporada veraniega y advertir las tendencids del período otoño-invierno.
Pero que el turismo de sol y playa baja, es un hecho, aunque -insistimos- se advierta el alza de del mercado nacional, ya con preferencias claras hacia las modalidades culturales, de compras y propiamente urbanas. Será cuestión de captar otros mercados, sencillamente: los de toda la vida parece que ya son insuficientes.



miércoles, 4 de septiembre de 2019

FRAGA, EN CAMELLO


Un lector habitual se ha interesado vivamente la referencia que hicimos días pasados a la segunda visita al Puerto de la Cruz del que fuera ministro de Información y Turismo, Manuel Fraga Iribarne, y de la que se han cumplido ya cincuenta y siete años. Se produjo el 1 de septiembre de 1962.
La fuente es el Libro de Efemérides que estaba al cuidado del entonces cronista oficial del municipio, Nicolás Pestana. Hizo su entrada -según puede leerse- a las cinco de la tarde, acompañado del capitán general de Canarias, Ramón Gotarredona Prats; y del gobernador civil (entonces también jefe provincial del Movimiento), Manuel Ballesteros Gaibrois, así como de otras autoridades y jerarquías provinciales.
El relato de Pestaba señala que “el señor ministro y séquito visitó en primer lugar el histórico Castillo San Felipe; y seguidamente, la zona turística de Martiánez, siendo recibido en la puerta del Gran Hotel Tenerife Playa por el Excmo. Ayuntamiento en pleno y por el propietario de dicho hotel, don Cándido Luis García Sanjuán”.
Dice el cronista que en uno de los amplios salones del hotel se exponían los planos y proyectos de obras realizadas y otras cuya inmediata realización requiere la ayuda del Estado. El alcalde, Isidoro Luz Carpenter, acompañado por la corporación que presidía “fue explicadno detenidamente la esencia de cada “ministrante” proyecto (El entrecomillado es nuestro), entre ellos el de mejoras del litoral marítimo de Martiánez com o el más urgente de ser ministrado”.
Independientemente del rango de la actuación, elevada a la que podía ser excelencia de entonces, parece evidente que los portuenses querían tratar esta franja del litoral con una clara voluntad transformadora. Téngase en cuenta que ya lucían “las piscinas de Gilbert”, como se decía en lenguaje coloquial. En su configuración, cobró forma el Lido San Telmo, un local que dio vida a todo el sector y a la incipiente industria hotelera.
El Ayuntamiento ofreció un brindis, naturalmente, una copoa de vino español, terminología empleada hasta bien entrada la democracia en invitaciones, recepciones y otros actos públicos. Fraga siguió la actuación de las rondallas típicas de la Sección Femenina “de la FET y de las JONS y de Educación y Descanso, que fueron largamente aplaudidas, terminando con una exhibición de lucha canaria a cargo de valiosos luchadores del pueblo de La Victoria de Acentejo”.
El cronista Pestana señala que el señor Fraga Iribarne se mostró sumamente agradecido por todas estas atenciones, manifestando que “se encontraba verdaderamente asombrado por todos los adelantos turísticos hechos en la ciudad durante los últimos años años que han transcurrido desde que la visitó por última vez”.
La referencia de Pestana termina con el apunte de que Manuel Fraga e Isidoro Luz se subieron a un camello en plena avenida de Colón. Era uno de los camellos de Lázaro, uno de los personajes más populares de la época y pionero en este tipo de atracciones. Baeza da testimonio gráfico de ello, con una graciosa instantánea en la que puede verse a Enrique Talg Wyss, al periodista Luis Álvarez Cruz y al sacerdote José Siverio Pérez.


martes, 3 de septiembre de 2019

CONGRESO DE CALIDAD TURÍSTICA


Estimula que el Puerto de la Cruz vuelva a ser sede de un congreso aparentemente relevante como es el quinto que promueve el Instituto para la Calidad Turística Española (ICTE) en torno a ese concepto en el que hay que seguir insistiendo, ahora que las estadísticas más recientes, han encendido luces de preocupación: la calidad turística. La cita, entre el 13 y el 17 de noviembre próximos.
Estimula porque el destino recupera una senda de la que, por distintas razones, lamentablemente se desvió después de tener la iniciativa y de haber acogido, durante unas décadas, muchas convocatorias congresuales importantes. No solo era eso sino haber encabezado una modalidad como la de turismo de congresos e incentivos que, paulatinamente, prefirió y se desarrolló en otras latitudes.
El caso es que para el próximo noviembre se espera una reunión de alto nivel, con presencia de cuatrocientas personas que debatirán en torno a las cuestiones que más preocupan al sector -algunas de ellas con apremiantes respuestas- y al ámbito de la calidad certificada, más concretamente por la marca 'Q'.
Fue en el Puerto de la Cruz donde esta marca vio la luz en los años noventa del pasado siglo. Se pretendía que fuera un distintivo que aportase rigor, fiabilidad, eficacia y seguridad y en ese objetivo siguen empeñados.
Fernando Fraile, director general del ICTE, resaltó, durante la presentación del congreso en el complejo turístico 'Costa Martiánez', que se trata de una excelente oportunidad para revalidar ese elemento diferenciador del turismo español, la marca 'Q', “el distintivo que simboliza la apuesta de este sector por la calidad certificada y que demuestra la eficacia de la colaboración público-privada en este ámbito”.
La convocatoria, además, debe servir para que el nuevo gobierno local dé a conocer sus planes, turísticamente hablando. Al cabo de unos meses de actuación, será la hora de ir madurando voluntades y contrastando los avances que espera el sector en orden a seguir ofreciendo un producto competitivo en el que, precisamente, la cualificación es primordial. Los trabajos que viene desarrollando el Consorcio de Rehabilitación Urbanística deben ser una buena y sólida base para acercarnos a la realidad turística portuense del presente y del futuro.
Según se informa desde el consistorio portuense, esta quinta edición del Congreso cuenta con la colaboración del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, la Secretaría de Estado de Turismo, el Gobierno de Canarias, el Cabildo de Tenerife y el Ayuntamiento de Puerto de la Cruz, además del patrocinio de importantes empresas de nuestro país. En su desarrollo intervendrán ponentes como Jaime Alberto Cabal, ex Secretario General Adjunto de la Organización Mundial de Turismo (OMT y actual presidente de la Federación Nacional de Comerciantes de Colombia (FENALCO), que formará parte, junto con el presidente del ICTE, Miguel Mirones, de la mesa "De la calidad turística a la calidad experiencial certificada"; Francesc Colomer, Secretario Autonómico de Turismo de la Generalitat Valenciana, incluido en el panel "Destinos culturales: la gestión de calidad en los museos como piedra angular de su posicionamiento" (mesa de la que también formará parte la primera teniente de alcalde de Puerto la Cruz, Carolina Rodríguez); Nava Castro, directora de Turismo de Galicia, y Mariano Palacín, presidente de la Federación Española de Periodistas y Escritores de Turismo (FEPET) y presidente de la Capital Gastronómica Española (CEG) que se integrarán en la mesa "Enogastronomía de calidad como oportunidad de desarrollo local", junto a Javier García Díaz, director General de la Asociación Española de Normalización y Antonio Pérez, alcalde de Benidorm que debatirán en la mesa "Oportunidades y retos para los Destinos Turísticos Inteligentes".
En suma, una cita que llega en un buen momento y a la que habrá que estar muy atentos. Si es con resultados prácticos, mejor.

lunes, 2 de septiembre de 2019

MÉTODOS DE TRANSMISIÓN DE LA INFORMACIÓN


No siempre fue tan fácil como ahora transmitir la información de la que se disponía, el material que aguardaban en la Redacción para componer las páginas del día siguiente. Ahora que nos desenvolvemos en la digitalización, con casi todo a un clic, buenos será evocar aquellas fechas y aquellos sistemas o métodos de transmisión que forman parte de la historia de tantos profesionales.

El primero es el teléfono. Y su propia evolución. Cuando se hacía a través de centralita, las clavijas, aún sin automatizar. Había que pedir conferencia a cobro revertido, esto es, que pagaba la empresa el medio al que se llamaba. Lo recordamos junto al maestro Juan Cruz Ruiz, los domingos por la tarde, para dar los resultados a La Voz del Valle y crónicas a Aire Libre y también a La Tarde y Hoja del Lunes. No solo era importante establecer conexión sino que al otro lado del hilo telefónico -frase socorrida convertida casi en mito de la comunicación- hubiera un redactor, alguien, dispuesto a a recoger la información. Vimos al propio Juan Cruz transmitir mientras era el director Julio Fernández quien mecanografiaba. Años después, ya en los setenta, Luis Ortega Abraham desde La Palma nos dictaba cómo erupcionaba el Teneguía y nosotros mismos transcribíamos la información en la sede de La Tarde en Suárez Guerra. Y en los ochenta, un Las Palmas-Tenerife que se disputó muy tarde en el viejo Estadio Insular obligó a demorar la aparición de Diario de Avisos, a la espera de que llegaran las fotos y nos recogieran la crónica teléfonica y de vestuarios que enviamos desde el aeropùerto de Gando.

Alguien que fuera a Santa Cruz, a trabajar o cumplir alguna diligencia, era también portador de la información, incluidas las fotos, en un sobre a nombre del jefe de sección o del propio director. Con el paso del tiempo, la utilización de la guagua se convirtió en habitual para estos menesteres. Casi siempre le era facilitada una propina al conductor. Desde el medio en encargaban de enviar a alguien a la estación para que que recogiera el sobre y lo trasladara. Este método se mantuvo hasta entrados los años noventa bien es verdad que casi ceñido al envío de fotos, cartelería o invitaciones.

Allá por los años setenta del pasado siglo apareció el telex. En la sede de Telégrafos en el Puerto de la Cruz había una unidad, un aparto mastodóntico, instalado en una pequeña y calurosa dependencia. Hubo días en que los redactores y corresponsales hacíamos cola para poder transmitir. Había que escribir primero, picar una cinta y luego colocarla en la ranura correspondiente para enviarla al medio. Es verdad que el telex alivió mucho la metodología de trabajo pues permitió, por ejemplo, transmitir la información de plenos, festivales o sucesos. Al crecer la demanda, hubo que ingeniárselas o gestionar con hoteles y agencias de viajes para que permitieran su uso, especialmente cuando, a eso de las diez de la noche, cerraba Telégrafos. Los medios facilitaron a sus redactores y corresponsales una tarjeta del Ministerio del Interior personalizada para facilitar la gratuidad de la función que luego facturaban desde el departamento correspondiente.

Hasta que apareció el telefax y ya casi todo era coser y cantar. Enviaban desde la Redacción la planilla o el modelo de página, con la distribución publicitaria, y el redactor sabía cuánto tenía que escribir y cómo insertar la información. El fax sucedió al teleproceso, empleado sobre todo, en Televisión Española para los contenidos del TeleCanarias y de los espacios deportivos.

Las nuevas tecnologías, la digitalización, revolucionaron todo eso, dejando la puerta abierta para cualquier innovación que facilite aún más la tarea de transmitir. Hoy se impone la inmediatez y la manera en que ésta se ejecuta hace que evoquemos aquellos métodos que, con adelantos y todo, son expresión clara del romanticismo profesional.