martes, 22 de septiembre de 2015

TITULARES PARA INDUCIR

Titular un texto periodístico tiene su complicación. Síntesis de ideas, podría ser una adecuada definición. Un mensaje en pocas palabras, sería otra. Condensar en un titular los elementos esenciales para atraer o impactar la atención del lector es, desde luego, un ejercicio meritorio.
            Alfonso García-Ramos, cuando nos iniciábamos en La Tarde, pedía concreción y términos adecuados mientras revisaba o corregía. Incluso la sección de deportes. En Diario de Avisos, Leopoldo Fernández quiso siempre una titulación ajustada, aunque a veces pareciera monótona o carente de garra.
            En la memoria personal quedan algunos titulares que, por llamativos, sirvieron para despertar interés, sugerir una sonrisa o motivar cierta admiración hacia los autores. Por ejemplo, durante una primavera en Venezuela, la primera página de Últimas Noticias era escalofriante: “La maté y fui a comulgar”. El Gráfico, de Buenos Aires, puede presumir de una titulación siempre original, proclive incluso a los juegos de palabras. En cierta ocasión, después de una crisis de resultados con seis jornadas sin ganar, encabezó una crónica de la siguiente manera: “2-1. River ya cree en Dios pero aún no sabe rezar”. En el mismo semanario, después que un lanzador de faltas anotara desde fuera del área, el título de la foto, a gran tamaño, era: “Una paloma entró  por el ángulo”. En Diario de Avisos, Norberto Chijeb asimiló de forma osada un título de película para una derrota del Canarias de baloncesto: “Nadie voló sobre el nido de Kukoc”. En el mismo periódico, después de una moción de censura al presidente del Gobierno autonómico, Jerónimo Saavedra, se abría la primera plana así, según la idea de Carmen Ruano: “Abril amanecerá Hermoso”. Y también del Diario, una redactora en prácticas con dificultades para cuadrar la tipografía sobre las perseidas, terminó aceptando la  sugerencia que sí cabía: “Lágrimas de San Lorenzo”.
            Está claro, pues, que el titular representa uno de los elementos sobresalientes de una información o de un artículo. Enrique Bullido, redactor-jefe de Europa Press y profesor asociado de la Universidad Carlos III de Madrid, escribe al respecto que “escribir un gran titular que atraiga, informe, sintetice, impacte, sea ingenioso o incluso emocione y sea recordado es muy complicado”. Bullido insiste en la idea de cuidar, de esmerarse en la elaboración de los titulares pues “un diario de magníficos textos ofrecerá una imagen penosa si está mal titulado y apenas resultará atractivo. Por el contrario, un periódico con textos regulares logrará enganchar al lector si los títulos se han escrito con ingenio o con gracia. Un mal titular -concluye- destroza una noticia”.  
            De lo que se trata, en fin, es de crear expectación. Ello es determinante para adentrarse en un contenido. Si el porcentaje de esta decisión es alto, se debe, sin duda, a que el titular o los titulares influyen en la lectura de los textos que anticipa.
            El profesor Bullido, en su blog La pirámide invertida, recomienda, para obtener un buen titular, que se cumpla el mayor número posible de las características que reproducimos a continuación:    
  1. Que sea lo más breve posible. Un titular con 12-13 palabras empieza a ser muy largo. Pero los titulares ultracortos (dos palabras) solo son para casos concretos y excepcionales. Una buena medida puede ser entre 6 y 10 palabras.
  2. Que centre inmediatamente la idea. Que de manera muy clara anticipe al lector lo que va a obtener de la lectura del contenido.
  3. Que sea inequívoco y concreto. No debe generar dudas. Es mejor hacer un titular directo. Hay que huir del recurso fácil de usar títulos de películas, libros, canciones o frases hechas. También hay que evitar las rimas en el titular.
  4. Debe ser asequible para todo tipo de lectores. Sobre todo cuando la información es especializada (económica, jurídica, etc.)
  5. Debe ser escueto pero correcto gramatical y sintácticamente. Es un error suprimir los artículos para que entre el titular.
  6. Es preferible utilizar el presente como tiempo verbal. Hay que elegir verbos activos, plásticos, que transmitan ideas.
  7. Mejor utilizar una afirmación que una negación o una interrogación.
  8. Los titulares no pueden depender de antetítulos y de sumarios. El lector fija su mirada primero en los títulos y después en los antetítulos y los sumarios. Por tanto no se debe supeditar el título al resto de elementos de la noticia.
  9. El titular debe hacer una promesa al lector que se va a cumplir en el contenido. Es decir, lo que anuncie el titular debe estar contenido en el texto. Las expectativas generadas en un titular no pueden quedar defraudadas en un texto vacío.

Titulares para inducir, que sean un reclamo, que persuadan al lector de una lectura, son, en definitiva, determinantes. Sobre todo, si están dotados de originalidad y rigor consecuente.


lunes, 21 de septiembre de 2015

LA GESTIÓN DEL DESTINO

“El interés del turismo no es que vengan más turistas, que haya más alojamiento, que los hoteles ganen más dinero, que los taxis vayan más llenos… El interés del turismo para un territorio es que contribuya a la generación de riqueza y empleo en el mismo y, en última instancia, a la mejora de su calidad de vida”, ha dicho el profesor de la Universidad de Jaén y presidente de la Asociación Española de Expertos Científicos en Turismo (AECIT), Juan Ignacio Pulido.
            Las apreciaciones de Pulido tienen un inestimable valor justo cuando la industria turística ha de afrontar una etapa caracterizada por las innovaciones y las estrategias apropiadas, en las que, por cierto, la gestión del destino se convierte en objetivo primordial. Estas reflexiones derivan de la publicación de dos libros editados por la AECIT, coincidente con su vigésimo aniversario. Sus títulos: “Veinte años de la actividad turística en España” y “Veinte retos para el turismo en España”. Las notorias transformaciones experimentadas por el sector en los últimos tiempos significan, a juicio de algunos expertos, los antecedentes de una revolución que va a llegar más temprano que tarde: la implementación de nuevas tecnologías seguirá produciendo cambios y será decisiva para procesar convenientemente las tendencias y, si nos apuran, hasta las crisis.
            Gestionar el destino. Es complicado pero en ello tienen que esmerarse los sectores público y privado, condenados a entenderse, aunque suene manido y tópico. Todas las recetas parten de una premisa: planificación. Por tanto, primer gran consenso que se requiere en el entendimiento antedicho. Para el profesor Pulido, poco menos que se trata de una asignatura pendiente. “Es un ámbito -apunta- en el que ha habido bastantes lagunas en las últimas décadas. En mi opinión, la gestión del destino subyace en el fondo de todo, de la sostenibilidad, del turismo colaborativo, de la participación de los ciudadanos. Es el impacto económico y ambiental que genera el turismo”.
            Gestionar el destino comporta riesgos y no acertar equivale a estancamientos, obsolescencia y pérdida de competitividad. Si un destino turístico es el principal sostén de su economía productiva, hay que planificar primero y ejecutar después. Hay que ser sensibles para corresponder a las exigencias de los visitantes. En el destino cohabitan administraciones, empresas, entidades, servicios, es decir, todo tipo de actores. “Hay que tener en cuenta -dice Juan Ignacio Pulido- que el turista no viaja para dormir en un hotel ni para subirse a un avión. Lo hace para disfrutar de experiencias únicas”.
            Y así volvemos al principio. Hay que evitar el cortoplacismo o el interés coyuntural. Ya lo hemos escrito con anterioridad: no importa solo la cantidad. Algunos presumen de récords o se obsesionan con el incremento de las visitas. Pero hay que preguntarse si las personas que habitan en un determinado destino están percibiendo los supuestos beneficios. Igual la calidad de las prestaciones va menguando, los atractivos se deterioran, los ingresos se reducen y las condiciones en laborales son más precarias.
            El profesor Pulido lo explicita muy bien en su análisis: “No es un éxito que venga un millón de personas más; es un éxito que la gente viva un millón  de veces mejor”. A ver si hacemos caso.


sábado, 19 de septiembre de 2015

DEMORAS EN SAN TELMO

Termina el verano y aunque los usuarios sigan disfrutando de una zona de baños tan especial como es San Telmo, lo cierto es que las obras de reacondicionamiento y las de remodelación del paseo aún no han sido certificadas ni por el Cabildo ni por el Ayuntamiento, señal de que aún están incompletas o pendientes de rematar en algunas de sus unidades. Si ya el proyecto tuvo una tramitación dificultosa, la ejecución no ha sido menos azarosa.
         La puesta en marcha de los servicios sanitarios o la apertura de una cafetería en la zona de terraza, la retirada de una valla metálica en las cercanías del acceso al mar o la mejora de las duchas instaladas son aspectos concretos de trabajos y dotaciones aún por definir.
         Hasta el alcalde del Puerto de la Cruz, Lope Afonso, en el contexto de un reciente análisis público de las basuras como una asignatura pendiente de tratar adecuadamente y resolver consecuentemente, se refiere a la instalación de mobiliario urbano y a la insuficiencia de papeleras para evitar el impacto negativo de su acumulación en los aledaños del paseo. Admite Afonso que la instalación de las papeleras es una demanda de los vecinos hecha con toda lógica.

         Pues a ver si las instituciones, Cabildo y Ayuntamiento, junto a la empresa adjudicataria de las obras, no se enredan en la fase definitiva de las mismas. Es probable que la empresa aguarde trámites pendientes de modificados del proyecto o unidades sobrevenidas, pero tampoco es cuestión de demorar demasiado. En el análisis anteriormente señalado, se indica que el Ayuntamiento ha condicionado la recepción definitiva de las obras a la solución de los trabajos y dotaciones pendientes. Por eso, la paciencia de la que se ha hecho gala hasta la fecha debe traducirse en un arreón final para culminar esta actuación que no satisface a todos pero que está ahí, con su espaciosa diafanidad y sus grises, para constituir otra referencia de la geografía urbana portuense.

viernes, 18 de septiembre de 2015

PRÓLOGO PARA COLO

-¿Duermes tranquilo, Colo?
         La pregunta, hecha al principio de una entrevista en directo, en el programa “Radio Deportes” que entonces conducíamos en Radio Popular de Tenerife, tuvo un efecto multiplicador al día siguiente, cuando salió reproducida en una información de Diario de Avisos. Colo atravesaba sus horas más delicadas desde que accedió a la presidencia del Club Deportivo Tenerife: una racha de resultados negativos complicaba la clasificación y filtraba, de paso, las dificultades económico-financieras de la entidad.
         Era la primera vez que hablábamos cara a cara. Pese a todas las adversidades, se presentó puntualmente en la emisora y no rehuyó una sola de las preguntas que le formulamos. Los dos, de pie ante el micrófono. Fue en la segunda mitad de la década de los años setenta. En la hemeroteca de Diario de Avisos se puede encontrar la información, de cuya repercusión empezamos a ser plenamente conscientes en los días posteriores, cuando la crisis se agravaba.
         No es que la pregunta forzara nada. Mejor dicho: fue el comienzo de una hermosa amistad, con permiso de Rick Blaine (Humphrey Bogart) en la memorable escena final de “Casablanca”, dirigida por Michael Curtiz. A partir de entonces, de la entrevista, cada quien en sus respectivos cometidos, nos dispensamos una relación amistosa basada no solo en el respeto sino en el afecto que despierta cada encuentro, cada llamada, cada visita… Las circunstancias quisieron que Colo viniera a residir al Puerto de la Cruz y eso acentuó nuestra recíproca querencia.
         -¡Si mi padre se entera que te he votado, me quita el habla!- bromeó en una jornada electoral tras la que accedimos a la alcaldía. Esa era la expresión espontánea y franca de su cordialidad, la que descubrimos durante tantos años, los que van de aquella etapa suya al frente del que entonces decíamos ‘representativo’ hasta su ejercicio profesional como un habitante más de la ciudad, convocado a las urnas municipales y depositando su confianza en un amigo.
         No se trata de corresponderle con lisonjas en el prólogo que nos encarga del libro de su vida sino de glosar este anhelo suyo no confesado de querer dejar constancia de su paso por la vida. Es como si Julio Santaella Benítez se hubiera propuesto resumir su trayectoria, la de adolescente, la del profesional del fútbol, la del gestor, la del hombre de empresa, la familiar, sin otra ambición que la de exponerla tal cual, de frente. Es un itinerario plagado de peripecias (Colo es de los que ha tenido que volver a empezar -perdón por emplear otro título cinematográfico- un montón de veces) y de adversidades que afrontó con el espíritu del marcador de Paco Gento y de tantos otros delanteros. Pero al que también sobraron arrestos para sortear y dejar atrás las tribulaciones y las incertidumbres.
         Colo hace en estas páginas el desnudo de su vida, si se permite la expresión. Muestra sus heridas y explica el por qué de sus decisiones, algunas de ellas muy complicadas. Y desvela su compromiso sin necesidad de confesar debilidades pero tampoco de exhibir cualidades de defensor rocoso. Es el tesón la virtud que ha distinguido a este tinerfeño que jamás dejó de arropar a los suyos y ahora, sin que suene a balance, expone su vida en primera persona.
         Estas páginas, por tanto, tienen un claro contenido autobiográfico. Estos son sus valores y sinsabores. Sobra decir que no hay pretensiones literarias. Acaso quiera el autor, no más, compartir ese cúmulo de vivencias con cuantos le conocieron y siguieron durante alguna etapa, con cuantos saben de su dedicación y de su perseverancia. Su barrio santacrucero, sus juegos, sus familiares, su formación, sus centros de recreo, su identificación con San Telmo y otros rincones portuenses, sus fichas futbolísticas, sus traslados, sus vínculos sentimentales, sus hijos, su faceta de dirigente, su gestión profesional, su ánimo emprendedor, sus experiencias empresariales… y hasta su actividad de hoy en día. Porque intenciones de retirarse como que no tiene, pese a que las espaldas están muy cubiertas.
         Así lo palpa asomado al balcón de su oficina en la plaza del Charco desde donde contempla el paso de los turistas y de los paisanos, o en la urbanización El Tope donde definitivamente ha echado raíces. En cualquiera de esos sitios, con sonrisa obsequiosa, con esa mirada sana que le adivinamos siempre, o a través de los anteojos con los que equilibra algunas dificultades oculares, ve desfilar el caleidoscopio de la vida, de grana, de blanquiazul, de verdiblanco y de blanquirrojo. De feliz veterano disfrutando en ambientes y paisajes que hicieron rememorar estampas gratificantes. Y lo plasma en las páginas que ha escrito con soltura y sin prejuicios.
         Por eso, hoy Julio Santaella Benítez, Colo, el recio defensor, el hombre curtido, contestaría afirmativamente aquella pregunta tan directa de los años setenta. Le sobran razones.

(Texto íntegro del prólogo del libro Colo, por Julio Santaella Benítez (Veredalibros), presentado en la noche de ayer en el Real Club Náutico de Santa Cruz de Tenerife).    



jueves, 17 de septiembre de 2015

IBERIA, MÁS CONEXIONES

Pues esta es una de esas noticias gratificantes o estimulantes, de las que hacen ver con más dosis de optimismo la evolución de un sector productivo como es el de servicios (turismo).
“Iberia Express”, la filial ‘low cost’ (bajo coste) de Iberia, aumentará sus vuelos desde Madrid con los aeropuertos tinerfeños la próxima temporada invernal hasta un 21%.  Se elevan de cuatro a cinco las frecuencias diarias con que operará. En concreto, un vuelo con Tenerife Sur y cuatro con Tenerife Norte.
La operativa de “Iberia Express” mejora la oferta y la conectividad. Desde hace mucho tiempo venimos defendiendo que tal mejora es la que debe caracterizar la reivindicación y los afanes de las entidades públicas y privadas y de los agentes sociales, especialmente pensando en destinos turísticos que lo necesitan como es el Puerto de la Cruz. La medida de Iberia, en ese sentido, es positiva.
¿Por qué? Pues porque la programación favorece las conexiones con el resto de destinos del Grupo Iberia. Téngase en cuenta que los vuelos de “Iberia Express” de Tenerife a Madrid conectan con cerca de cien destinos internacionales, entre los que destacan Manchester y París, otros de la red europea de Iberia como Moscú o Atenas, así como todos los vuelos de largo radio que Iberia opera a veinticuatro destinos.
O  sea, que esta programación viene muy bien para reactivar mercados, especialmente el nacional. Lo que hace falta ahora es esmerarse en una promoción novedosa hasta donde se pueda y llamativa. Porque los aviones, aun cuando haya tarifas bajas, hay que llenarlos. Y queda margen, por cierto, para impulsar mercados extranjeros, en algunos de los cuales, como el francés, hay que volcarse para recuperarlo. La coyuntura de los bajos precios del petróleo y de las ganas o facilidades para viajar de ciudadanos de varios países hay que aprovecharla.

Es una buena oportunidad, sin duda. Y como dijimos al principio, un anuncio estimulante. A ver si se entiende de una vez que los turistas, en su mayor número, llegan aquí en aviones. Y si hay facilidades para que vengan, mejor. Veamos las respuestas y los resultados. Veamos si se prolonga la bonanza.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

VANDALISMO REPROBABLE



Hay que condenar sin reservas el hecho: alguien o algunos han producido daños en el vehículo del portavoz del Grupo Municipal Socialista y candidato a la alcaldía del Puerto de la Cruz, ganador de las últimas elecciones, Marcos González Mesa. Amparado o amparados en la nocturnidad, haciendo gala de cobardía, la acción vandálica quiebra las cualidades que, por lo general, caracterizan a una población que históricamente se distingue por el civismo, la tolerancia y el respeto. Pero alguien o algunos se empeñan en manchar tales virtudes.
Ya escribimos en su día, a propósito de la tirantez, del clima enrarecido y del encono advertidos en otro momento de la vida municipal, que los portuenses no somos como algunos comportamientos externos daban a entender. Por ello, lamentablemente, tales excepciones, seguro que amparadas en una impunidad digna de mejor causa, encarnan un virus nocivo y pernicioso -hay verdaderos especialistas en administrarlo- que inocula hasta extremos que dejen entrever un cierto clima ‘guerracivilista’.
Rescatemos un párrafo de la entrada escrita en octubre de 2009:
“Pero, de verdad, no somos así. Siempre hubo respeto y tolerancia entre los portuenses, incluso durante el franquismo que uno conoció. El turismo contribuyó a ello. En foros y conversaciones populares, en polémicas periodísticas, en círculos de distinta naturaleza, en los colegios, las diferencias -que las había- se sobrellevaban de una manera no sólo (como se diría hoy) políticamente correcta sino con elegancia. En una población poco numerosa, donde todos más o menos se conocían, las procedencias y las familias se sabían con asombrosa exactitud, por lo que se aceptaban y toleraban aún cuando, sotto voce, esto es, en voz baja, casi en secreto, pudieran hablar de la cáscara amarga o de algún episodio turbio que no se correspondía con la auténtica personalidad del individuo”.
Lo ocurrido ahora con el coche del portavoz socialista es reprobable desde todos los puntos de vista. Pero, sobre todo, desde el marcado ángulo intimidatorio con que se enfoca la acción. De ahí el valor de la repulsa: hay que posicionarse, es procedente algún tipo de acuerdo institucional para que esto ni se vuelva a repetir ni se extienda, sea quien el damnificado. Alguien o algunos tratan de instaurar un cierto régimen de miedo y temor. Apuntan a representantes públicos que ejercen su función con arreglo a la ley y al libre juego democrático. Precisamente lo contrario de los que han obrado de la manera que como ciudadanos y como demócratas debemos rechazar sin reservas.
Ojalá se trate de un hecho aislado pero permitan que guardemos algunas dudas y cautelas sobre el particular. Porque cabe preguntarse si hay autores intelectuales, además de ejecutores materiales de tan “valiente” acción. Si hay investigaciones sobre el caso, que se haga como mandan los cánones. Pero que el hecho no debe quedar sin respuesta racional, seguro. Entre otras cosas, pare recordar que los portuenses no somos así.




martes, 15 de septiembre de 2015

SIN PREGUNTAS EN TAZACORTE



Ocurrió en un pleno del municipio palmero de Tazacorte. El Grupo Popular, en la oposición, denuncia que el alcalde, de Unión Bagañeta (UB), apoyado por Coalición Canaria (CC), impide que los concejales de la formación conservadora formulen preguntas.
Que esto suceda al cabo de varios mandatos municipales, resulta insólito. Que todavía haya modales y decisiones que claramente frenan los derechos democráticos y el ejercicio de la acción política en una corporación local, parece increíble. ¿De qué habrán servido todos los avances legislativos? ¿Y por qué no se tienen en cuenta tantas sentencias judiciales en las que se salvaguarda la participación política? ¿Para eso se ha insistido tanto en la transparencia?
Por muy pequeño que sea el Ayuntamiento, tales prácticas son inadmisibles. Si a los concejales de la oposición no se les permite preguntar, entonces ¿para qué acuden a los plenos? A estas alturas, hay hechos elementales en la vida corporativa que deberían ser asignaturas más que aprobadas. Respetando las peculiaridades de cada ayuntamiento, el capítulo de ruegos y preguntas podrá ser regulado según determine la propia corporación, en cuanto a número o materias, si se quiere. Pero evitar que se hagan, parece excesivo. Es más, se puede considerar una extralimitación, una vulneración flagrante de los derechos de participación política.
El hecho no debe pasar inadvertido en el ámbito municipalista. Las preguntas están para eso: para ser planteadas. ¡Qué menos! Si un alcalde y quienes le apoyan obran en sentido contrario, si limitan o impiden esa vía, están haciendo un flaco favor a la democracia.
A estas alturas…

lunes, 14 de septiembre de 2015

SALTO

A finales del presente mes de septiembre se cumplirán cien días de la constitución y puesta en marcha de las nuevas corporaciones locales. En la denominada vieja política, se respetaba, más que menos, esa regla democrática no escrita consistente en dejar transcurrir ese tiempo para ir calibrando tendencias y formas de gobernar, para formular planes y propósitos y para ir midiendo impulsos y ritmos de la acción política. En la que algunos consideran nueva política, tan proclive a gestualidad y a confusiones, no se tiene muy clara la regla, ni siquiera para un ejercicio de autocrítica. Los cien días, todo lo más, servirán para alguna serie periodística.

            En unos cuantos ayuntamientos, la vida sigue igual. Es la continuidad. Y en otros, aquellos que estrenan gobierno o alcalde, se dirá que están empezando, que hay que dejar pasar más tiempo para evaluar y contrastar capacidades y eficacia. Hasta ahora, en general, pocas innovaciones. No es de extrañar en algunos casos, donde ni siquiera hay constancia escrita de un acuerdo político de gobernabilidad. En consecuencia, los vecinos, a estas alturas, ni siquiera saben qué quieren hacer en su localidad, cuáles son las previsiones o el modelo sobre el que labrar su futuro, si van a pagar más o menos impuestos, si van a reducir prestaciones de servicios... si, en definitiva, hay motivos para ilusionarse con transformaciones o mejoras o para dejar pasar el tiempo, convivir, subsistir y forjarse una opinión de quienes gobiernan  o cómo lo hace la oposición.

            Pasó el verano y dentro de nada habrá campaña electoral. Las interrupciones y  las determinaciones del calendario deben ser muy tenidas en cuenta por los munícipes. Un consejo: que no se confíen, cuando se vengan a dar cuenta, entre festividades y otros factores temporales, entre elaboraciones presupuestarias y gestiones sobrevenidas de asuntos que no estaban en el guión, el tiempo se habrá echado encima, se amontonarán los temas y todos los recursos al alcance serán pocos para tramitarlos adecuadamente y así cumplir con ofertas programáticas y dar respuesta a demandas o aspiraciones ciudadanas.

            Recordemos que en este nuevo ciclo las instituciones locales habrán de afrontar algunos retos que, sobre el papel, habrían de suponer un salto cualitativo para superar algunos corsés y propiciar un funcionamiento que esté a la altura de las exigencias de la sociedad. En el caso de Canarias, además, las administraciones locales cuentan con una nueva Ley -aprobada por unanimidad en la pasada legislatura- que habrá de servir para llevar a cabo los cometidos con seguridad y estabilidad. Entre esos retos, sin ir más lejos, está la delimitación de las competencias, muy necesaria para evitar solapamientos y para evitar dilaciones y desesperos a los administrados. En el ámbito de los servicios sociales, por ejemplo.
            Será interesante comprobar cuál es la respuesta que se va dando desde los ayuntamientos a aquellas necesidades percibidas por los vecinos pero que, en un principio, quedarían fuera del ámbito competencial municipal. Y a seguir muy de cerca también la evolución de la relación interinstitucional en lo concerniente a prestación de servicios y el coste real de los mismos.

            Y todo ello, bajo dos principios que, en este mandato, están llamados a tener una relevancia considerable: la financiación y la transparencia. Los veteranos sí conocen las penurias de la primera. Pero todos, veteranos y noveles, tendrán que esmerarse para el desarrollo y aplicación de las prescripciones establecidas en la normativa. Los contribuyentes son cada vez más exigentes, luego la claridad y el buen funcionamiento en el manejo de los fondos públicos son requisitos indispensables si queremos que las administraciones mejoren. Ese es el salto

sábado, 12 de septiembre de 2015

UN LIBRO SOBRE LA REPRESIÓN EN CANARIAS

Aarón León y Luana Studer pertenecen a la que ellos mismos denominan ‘tercera oleada’ de jóvenes historiadores o investigadores dedicados al estudio de lo ocurrido en Canarias antes y después de la guerra incivil. La represión  franquista en Canarias (Le Canarien ediciones) es el fruto más reciente de su trabajo, un libro presentado por ambos en el Instituto de Estudios Hispánicos de Canarias (IEHC), donde hicieron alarde, en la forma y en el fondo, de una notable ecuanimidad, de una probada objetividad para desmenuzar, sin sesgos, los contenidos de la obra que sigue a los tomos La segunda República en Canarias y El franquismo en Canarias.
León y Studer convergieron en el objetivo de este volumen: recuperar y revitalizar una serie de textos que, en la década de los ochenta y a principios de los noventa, acercaron los hechos y las características de la represión en distintos foros, en investigaciones y en distintas publicaciones. El trabajo de los jóvenes investigadores es acreedor de reconocimiento pues, independientemente de la constancia que lo ha caracterizado, permite conocer hechos y aspectos que estaban vedados hasta no hace mucho tiempo y los pormenores de un proceso de depuración político y social. Un trabajo, por cierto, que generó, incluso, una metodología distinta a la que ha venido empleándose por sus antecesores en esta misma materia.
Tanto León como Studer explicaron las dificultades aún existentes para la acceder a algunas fuentes, pese a la cobertura legal de la que se dispone. Recelos, miedos, atavismos… siguen condicionando el quehacer de la investigación. Lo explicaron durante el coloquio, del que se desprende la reivindicación de trasladar la documentación que sobre Canarias en esta época está depositada en los archivos de Ávila y Guadalajara. Allí se  amontonan testimonios muy valiosos cuyo estudio se facilitaría, incluso desde el punto de vista económico, pues no habría que desplazarse hasta aquellas provincias.
¿Ordenó el comandante Franco la colocación de unas baterías de ametralladoras en miradores de casas del Puerto de la Cruz, próximas al antiguo Ayuntamiento, en vísperas de la festividad del 1 de Mayo de 1936? Planteamos la pregunta que circuló como leyenda durante décadas, sin que haya sido posible, pese a los intentos, verificar la orden. Sin embargo, los historiadores justifican el hecho a partir de la posterior detención del alcalde de Buenavista del Norte, promotor de una moción en los ayuntamientos para que el comandante golpista fuera sancionado o separado del mando. Quienes votaron a favor también fueron represaliados. Franco, según los historiadores, era plenamente consciente de la fortaleza que tenía en toda la isla la organización obrera en el valle de La Orotava y posiblemente hubiera querido impactar o intimidar con la instalación de las ametralladoras en miradores o azoteas en una fecha tan señalada como la festividad de los trabajadores, aprovechada por éstos para manifestarse y proclamar sus reivindicaciones. Ese día estaba ya próximo a la asonada.
(Ya puestos, habrá que preguntarse qué ha sido del premio de investigación histórica ‘Alvarez Rixo’, promovido y convocado por el Ayuntamiento portuense. ¿Otra pérdida?)
Volviendo al libro. La represión franquista en Canarias recoge, en sus casi cuatrocientas páginas, trabajos y análisis de autores que han alumbrado etapas tenebrosas y complicadas de la convivencia en las dos provincias, así como una detallada bibliografía sobre este hecho. Así, Salvador González Vázquez titula “La represión en Canarias durante la Guerra Civil: una síntesis histórica”, en tanto que Sergio Cantero y Pepe Alcaraz, entre otros, se ocupan del “Movimiento obrero, resistencia y represión en la provincia de Las Palmas. Mientras Ricardo Guerra Palmero descubre “La actividad del sector Canarias de la Dirección General de Seguridad (1943-1947)”, Ramiro Rivas aborda otro ámbito muy significativo: “La represión franquista contra los sindicatos FETE-UGT y CNT en Tenerife”.
En fin, que León y Studer saldaron la cuenta pendiente con el IEHC presentando esta obra que da solución de continuidad a ediciones anteriores, profundiza en una de las consecuencias del conflicto que asoló a los españoles y despierta el interés de estudiosos, lectores y nuevos investigadores.


viernes, 11 de septiembre de 2015

LOS HOTELES DEL FUTURO



En pocas palabras: se trata de que el cliente viva el hotel, que encuentre en él y consuma de todo lo que ofrezca en salud, entretenimiento, cultura y gastronomía. Hasta ahora, dormía en el establecimiento y salía a disfrutar de la oferta de la ciudad en que se enclave. Por lo tanto, un sustancioso cambio de tendencia para los hoteles del futuro que habrán de buscar valores diferenciales para seguir siendo competitivos y fidelizar visitantes.
Es una de las conclusiones a las que llega el director general de Fractalia Smart Projetcs, Alfredo Villalba. La firma es un una empresa europea de software dedicada a la gestión a gran escala de infraestructuras de innovación tecnológica. Para Villalba, la sostenibilidad y la personalización de la experiencia del cliente serán las dos tendencias primordiales de diseño del hotel del futuro. La sostenibilidad, en su opinión, “va más allá del mensaje eco. La sostenibilidad bien entendida es responsabilidad social, es compromiso con el medio ambiente y es, además, una fortaleza comercial y de marketing para la cadena o el establecimiento”.
En lo que concierne a la mejora de la experiencia, el experto considera que  los establecimientos “se reinventan por partida doble, ofreciendo sistemas de descanso de última generación, ‘spas’ de alta gama, gimnasios futuristas, restaurantes gourmet y bares 3.0, para intentar cambiar el ciclo clásico del comportamiento del cliente”.
¿Estamos en puertas de una revolución turística, más concretamente, alojativa? Pues tendrá que estar muy atento el sector, sobre todo si se toma en serio de una vez la innovación y el factor calidad. Fíjense que se habla de “vivir el hotel”, pero no con la discutible política del ‘todo incluido’, sino con la creación y consolidación de una oferta que tenga en cuenta otros atractivos y otros valores. En eso deben pensar promotores, empresarios y directores.
“Se trata -explica Villalba- de los nuevos servicios, basados en la personalización, atendiendo a los perfiles de confort, porque el hotel del futuro es a la carta y ahí es donde reside el reto”.
Hotel a la carta: retengamos ese concepto o esa denominación. En ese sentido, las habitaciones son uno de los campos de actuación en los que empresas como Fractalia centran sus diseños más vanguardistas. En este ámbito, como indica Villalba, el lujo lo configuran la experiencia del descanso y la forma de utilizar la habitación, y no tanto los materiales ni los metros cuadrados. Por ejemplo, hemos diseñado un libro en el que sólo aparecen fotografías y a través de ellas se puede configurar el clima, luces, música, amenities, minibar, etc.; seleccionar amaneceres a la carta e incluso reducir el ‘jetlag’. Asimismo, trabajamos en cuartos de baño inteligentes en los que eficiencia y bienestar se dan la mano a través de otra de nuestras líneas de investigación, la hidrónica”.
También están trabajando en “cambiar las zonas de productividad, los antiguos Business Center y salas de reuniones clásicas”, convirtiéndolos en “una sala inmersiva que cambiará la forma de trabajar, de formar y de presentar productos. Creemos que parte de las zonas comunes de los hoteles pueden convertirse en espacios de ‘coworking’ (una técnica que permite a profesionales que no comparten ni empresa ni sector de actividad unirse para trabajar juntos en un mismo espacio) lo cual otorgaría al establecimiento una nueva dimensión social y un nuevo negocio”.
El complemento de dotaciones integradas en un concepto global de arquitectura inteligente (teóricamente con un alto poder de propaganda y proyección) representa otro atractivo, otro factor diferencial orientado a convertir estos hoteles en un destino turístico en sí mismo.