lunes, 19 de junio de 2017

PENSIONES DE LOS JÓVENES

Pues habrá que estar muy atentos, sí, a la próxima reunión de la comisión del Pacto de Toledo que está procesando las aportaciones de los expertos para afrontar la reforma de las pensiones, previo envío al Gobierno. La reciente comparecencia en el Senado del gobernador del Banco de España, Luis María Linde, ya es todo un mensaje inquietante: o subir impuestos o bajar pensiones.
Está previsto que la comisión se reúna mañana martes para estudiar las recomendaciones que los grupos políticos han de manifestar, entre otras cosas, para contrastar los cumplimientos e incumplimientos de los criterios introducidos en años anteriores. Recordemos que los ejes básicos giraban en torno a la defensa del sistema, a la clarificación de las fuentes de financiación y al mantenimiento del poder adquisitivo y mejora de las pensiones.
Desde estos ejes se ha de llegar a la actualización del balance económico patrimonial entre el Estado y la Seguridad Social, un hecho indispensable para vislumbrar el cumplimiento de los objetivos que se tracen para el futuro. Veremos ahí cuál será la posición del Gobierno que ya derogó en 2012 una Ley en virtud de la cual se podía compensar las deudas que tiene la Seguridad Social con el Estado, traspasando su patrimonio y sus inmuebles.
La incertidumbre que alimenta la viabilidad del sistema de pensiones se acentúa con la suerte que corran las que afectan a los jóvenes y a los colectivos más desfavorecidos por razón de género. Esos propósitos de futuro son impulsados por los representantes del PSOE en la comisión que valoran el papel de los jóvenes “protagonistas esenciales en el fortalecimiento del sistema de Seguridad Social”, con el fin de comprometerles y hacerles sujetos activos de ese sistema. Se trata, en cierto modo, de robustecer los principios de solidaridad social, “de modo que -dicen los socialistas- no solo los actuales pensionistas sientan garantizadas sus pensiones sino que esa confianza se extienda también a los jóvenes”. Es indispensable que para hacer efectiva esa recomendación haya abundante información sobre el alcance del sistema, su funcionamiento y los derechos y obligaciones que ha dispuesto al respecto la Seguridad Social.
La iniciativa socialista arranca de una premisa: a la hora de asegurar la financiación, no caben “modificaciones radicales” del sistema que rompan con los principios de solidaridad, suficiencia de prestaciones, equidad en el reparto de cargas y responsabilidad pública en la dirección y gestión del sistema. Por eso, su recomendación incide en el ámbito de las pensiones contributivas que, en su planteamiento, debe mantenerse sin alterar su naturaleza, en tanto que “no parece adecuado parcelar” sus diferentes prestaciones en función del origen y en relación a las pensiones de supervivencia (viudedad y orfandad). Y aquí surge una conexión con el anticipo hecho por el gobernador del Banco de España: aún manteniendo la cotizaciones sociales como fuente básica de financiación, el PSOE admite en sus recomendaciones que las pensiones contributivas puedan recurrir a fondos económicos adicionales basados en la imposición general.
Con respecto a las pensiones no contributivas, la formación socialista sigue estimando que deben financiarse con aportaciones del Estado a la Seguridad Social.
Los colectivos de jóvenes tienen que ser conscientes de que este asunto les concierne directamente. No cabe desentenderse y que otros resuelvan. Los principios de solidaridad entre generaciones, ante las incertidumbres desatadas, deben cultivarse sin reservas. Porque un día dejarán de serlo y si entonces no andan provistos...

sábado, 17 de junio de 2017

CUMPLEAÑOS DE ASHOTEL

                                                         A Philip Feier, excelente profesional

José Antonio Rosado, empresario, apenas empezado el acto de celebración del cuarenta cumpleaños de Ashotel, nos informó del súbito fallecimiento esa misma mañana de Philip Feier, un excelente profesional del sector turístico, durante tantos años vinculado a la etapa floreciente del hotel Valle Mar y miembro activo del Club 13, un colectivo que constituyó todo un observatorio local del turismo, sin otra estructura que la acostumbrada convocatoria de los días trece de cada mes. Una lástima: Feier hubiera estado allí, en el complejo turístico 'Costa Martiánez', que también va de aniversario (otros cuarenta), vigilante crítico como era de la infraestructura y del funcionamiento del dispositivo montado para la ocasión por 'Projeza' que es tanto como decir Suso Zárate. Él siempre buscó la excelencia.

Se perdió una multitudinaria asistencia (cerca de cuatrocientas personas) y una fiesta de aniversario que hubo de ser aplazada en su día por previsiones meteorológicas y en la que se repartieron plácemes y parabienes, entre satisfacción y emotividad. Se nota, desde luego, que la cosa va bien en el sector: los discursos de los responsables institucionales y de la organización empresarial se construyen desde registros boyantes y proyectos que no se detienen con tal de seguir captando mercados, aunque pocos reparen en si ya está sonando el timbre de alarma de la capacidad de carga.

Discursos que hasta permiten florituras bromistas que llegan a generar un curioso seguidismo que termina en un no menos llamativo compadreo que es fiel reflejo de la sintonía, de la recíproca confianza entre un sector de la clase política y la empresarial. Nunca antes, posiblemente, se sintieron tan cómodas ambas partes. Y lo que te rondaré si se consuma la alianza política que se avecina, sobre la que tampoco faltaron apuntes irónicos. Nada se tiene en contra de esa felicidad compartida, de esa compenetración y de ese 'fair-play' ante la gente del sector, ni se pretende amargarla; pero no se debería hacer ostentación, siquiera por decoro. Sobre todo, cuando alguna confesión pretendidamente autocrítica induce a confusión.

En fin, la fiesta de cumpleaños de Ashotel estuvo bien, con algunos alardes gratificantes. Actuaciones del equipo de natación sincronizada de la Agrupación Deportiva Santa Cruz y de componentes de Sirena Academy. Más tarde, después de los discursos, interpretaciones de los grupos Soul Vibes y Jonay Martin Special Quartet, así como performances de integrantes de Candelas Teatro que dieron a conocer sus caracterizaciones de la reina Isabel de Inglaterra y de la canciller Angela Merkel.

Intervenciones del alcalde Lope Afonso; del secretario general de la Confederación Española de Hoteles y Establecimientos Turísticos (Cehat), Ramón Estalella; del subdelegado del Gobierno, Guillermo Díaz Guerra; del presidente de Ashotel, Jorge Marichal; y de los presidentes del Cabildo Insular y Gobierno de Canarias, Carlos Alonso y Fernando Clavijo, respectivamente.

De todas, una precisión oportuna de Marichal tras las palabras con las que resumió Estalella la trayectoria de la entidad cumpleañera. Dijo el dirigente de Cehat: “Entusiasmo, modernidad, honestidad, poderío, flexibilidad, cooperación, esfuerzo, visión, ejemplo y compromiso”. El presidente de Ashotel le pidió que añadiera otra: “Unidad”, pues interpretaba que ese concepto aglutinaba afanes, a veces costosos, de iniciativas insulares distintas y había servido para superar obstáculos.

Luego, recuerdos y gratitudes para los ex, entrega de distinciones y reconocimientos, como procedía. Ashotel, pues, ya tiene cuarenta años. Si el presente es exitoso, cabe desear mejor porvenir.

viernes, 16 de junio de 2017

CAOS VENEZOLANO

De nuevo Venezuela en el foco de atención. Situación insostenible la de aquel país, siempre tan presente en la memoria y en los sentimientos. Huida hacia adelante y a la desesperada de un régimen totalitario que ha encontrado el subterfugio de una asamblea constituyente para intentar perpetuarse, aunque eso signifique mandar a hacer gárgaras a la mismísima revolución, calificada en su momento 'bonita'. Un autogolpe con artificiales vestimentas de legalidad. Otra prueba de su fracaso.
Gloria al bravo pueblo”, que la resistencia en la calle lanza e identifica, si se nos permite la adaptación de los primeros versos del himno nacional. Más de dos meses soportando con estoicismo y gallardía la coerción y la represión de los cuerpos armados y hasta de colectivos paramilitares. Resistencia, sí; pero sangre y vidas -más de sesenta, algunas jovencísimas- como sacrificio, allí donde claman libertad. Resistencia en manifiesta desigualdad, en inferioridad evidente.
Casi dos horas diarias dedicamos al seguimiento de la crisis venezolana. Las manifestaciones y las protestas, prácticamente a diario, pueden verse en directo. El Gobierno, tan esmerado en controlar los medios de comunicación, ha perdido la batalla de las redes sociales, donde transmiten en directo episodios y sucesos de violencia que avergüenzan en pleno siglo XXI, cuando se upone que hay que dialogar y auspiciar soluciones, aún desde la discrepancia. Hay que agradecer a quienes, aún con audacia y riesgo, graban desde la calle o desde balcones y tras los frágiles cristales los saltos, los bloqueos, las manifestaciones y ahora, la moda de los plantones. Ver imágenes de la plaza de La Candelaria, en pleno centro de Caracas, tan entrañable para la diáspora canaria, donde se libra casi cada día una batalla campal, es para deprimirse. Esas imágenes en redes sociales o canales de Internet permiten apreciar la dimensión y la gravedad de esta crisis. De no existir o de no haber sido difundidas, no seríamos conscientes del alcance de este auténtico desastre, la palabra más repetida para resumir la situación.
Fractura social, abastecimientos casi imposibles, colas hasta el desespero, hambre, temor, inseguridad, centros hospitalarios cerrados o colapsados, saqueos... Crisis de institucionalidad, con una Fiscal General denunciando públicamente amenazas ¡del Gobierno que la nombró!; con el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA) acusando al Ejecutivo de crímenes de lesa humanidad; con un poder judicial servil hasta límites insospechados; con los responsables eclesiásticos clamando ante sus superiores y ante quien quiera escucharles; con una inflación al galope tendido sin una medida que la ataje; con una Asamblea Legislativa arrinconada y desposeída pero que resiste como si fuera El Álamo; con un progresivo aislamiento internacional; con sedes judiciales violentadas y obligadas a ser trasladadas; con una productividad económica poco competitiva...
No es el apocalipsis sino Venezuela, un país tan al borde del precipicio que ni siquiera la que parece ser solución extrema, la prueba de unas elecciones democráticas, es garantía de normalización. Muchos años han de pasar, en efecto, para que cicatricen las heridas y el país se recupere.
Gloria al bravo pueblo”...

jueves, 15 de junio de 2017

GUANCHES TIEMPOS DE GUERRA

Pepe Tejero, peluquero de profesión, investigador y escritor autodidacta, se desafía a sí mismo y plasma en las páginas de su novela, Guanches Tiempos de guerra (Le Canarien Ediciones), las ansias, los afanes, las destrezas, los posibles e imposibles de personajes, castellanos y aborígenes, que convivieron, pleitearon y se enfrentaron en tiempos de la conquista de la isla Tenerife por el adelantado Alonso Fernández de Lugo.

Dio a conocer su trabajo días pasados en el Instituto de Estudios Hispánicos de Canarias (IEHC), presentado por Zebenzui López, gestor cultural de Cultania y ejecutivo de la firma editora. Tejero estuvo desenvuelto, sin necesidad de recursos efectistas o disfrazados en cierta solemnidad, para mostrar los frutos de un esfuerzo de años, invertido en las madrugadas, en las que leyó muchísimo, sin desatender su actividad ocupacional ni a su familia.

La novela, entonces, es el fruto del tesón. Y de la imaginación que, sustanciada en el rigor, propició la recreación de lo acontecido en la isla a finales del siglo XV. Pepe Tejero suma su nombre al de los escritores canarios que siguen indagando y a los que apasiona aquella etapa histórica, rescatando y dando forma literaria a modos, costumbres y estructuras (que las tenían, incluso la militar) de los indígenas. Sus opciones, sus miedos, sus creencias, sus padecimientos, sus rituales, sus suicidios, su resistencia... Hasta un cierto mundo paralelo espiritual.

El título de Tejero va más allá del pugilato entre Bencomo y el Adelantado. Más allá de las batallas de Acentejo. Está también la de La Laguna. Y afloran los sentimientos -hasta el desespero- de los descendientes de ambos bandos, con un misticismo inusual, desperdigados aquellos en paisajes únicos, en barrancos salvajes o en misteriosas cuevas. El conflicto, que el autor va describiendo con minuciosidad a través de los personajes de su texto -sobre tres parejas fluye todo- va a cambiar la suerte o el destino de tanta gente, de todo un pueblo.

Explicó que salió una novela de acción, con sentimientos contrapuestos y ambiciones entrecruzadas. Una lucha encarnizada, una resistencia sobrehumana, ataques feroces, encarnizados, afanes amorosos... todo descrito con estilo llano, sin alardes, pero muy apto para sumergirse en el momento histórico y en las consecuencias para los indígenas que se resistían a ser doblegados y asumir condiciones de esclavitud.

Una llamativa portada y una cuidada edición. Pepe Tejero, arropado por su familia, por amigos que quisieron prestar apoyo y animarle para nuevas entregas, en las que ya se esmera, respondió a las preguntas de quienes se interesaban por una novela escrita con pasión, según explicó. Una visión, una materia, una historia que le seduce y que habrá que leer con atención. Guanches promete ser uno los impactos editoriales del año.


miércoles, 14 de junio de 2017

SUBIR IMPUESTOS Y BAJAR PENSIONES

La vorágine informativa impide observar con mayor atención algunos hechos y algunos anuncios que son de sumo interés y afectan a nuestras condiciones de vida presentes y futuras. Ciertas declaraciones, en efecto, pasan inadvertidas o no adquieren el tratamiento mediático que se corresponde con lo que en el fondo entrañan.

Es el caso de las manifestaciones días pasados, en el Senado, del gobernador del Banco de España, Luis María Linde, a propósito de las pensiones. Lo de menos es que haya pedido “un gran pacto”, que no es muy novedoso y al que habrá que llegar sí o sí, de modo que el sistema público sea sostenible y responda a los compromisos adquiridos. Lo importante es que, para alcanzar estos objetivos, “hay que subir ingresos o bajar gastos, o ambas cosas”. Más de uno ha interpretado esta afirmación como un mensaje concluyente: el Banco de España sugiere incrementar los impuestos y bajar las pensiones.

Para el gobernador, la sostenibilidad del sistema dependerá de factores tales como la evolución demográfica y la marcha de la economía.La comisión del Pacto de Toledo suscrito en su día entre los representantes de los grupos políticos en las Cortes y los agentes sociales es la que debe afrontar un planteamiento delicado. El propio Linde admitió en la Cámara alta reconoció las fisuras y los problemas del actual sistema público de pensiones, especialmente acentuados con el déficit de la Seguridad Social. Por eso, señaló que “las pensiones pueden ser más altas o más bajas, revisar de un modo u otro, pero tienen que ser sostenibles”.

El mismo Banco de España ha publicado este mismo año un informe sobre la situación actual, retos y alternativas al sistema, elaborado por Pablo Hernández de Cos, Juan Francisco Jimeno y Roberto Ramos. En él se consigna que el déficit del Sistema de la Seguridad Social español alcanzó un 1,5 % del PIB en 2015, que contrasta con el superávit observado antes de la crisis económica, del 2,2 % del PIB en 2007. “Este deterioro se debe, sobre todo, -dice la introducción del trabajo-a un incremento del gasto en pensiones contributivas (en % del PIB), como resultado del incremento de la tasa de dependencia, el aumento de la tasa de sustitución de las pensiones y la caída de la tasa de empleo. Más allá de esta situación de corto plazo, el sistema público de pensiones español se enfrenta, como los del resto de los países desarrollados, a retos importantes causados por la expectativa de un aumento signifi cativo de la longevidad y, consecuentemente, de la proporción de la población en edad de jubilación”.

En este contexto, el documento tiene como objetivo contribuir al debate sobre la situación del sistema de pensiones mediante el análisis de su evolución reciente, las previsiones hacia el futuro, que incorporan el impacto de las últimas reformas, y los retos pendientes. Pero hay que estar muy atentos a ese vaticinio del gobernador Linde: o subir impuestos o bajar las pensiones. Muy atentos.

martes, 13 de junio de 2017

FEMINIZACIÓN DEL FÚTBOL

Va cobrando estimables proporciones el auge del fútbol femenino. Es más, se diría que algunas organizaciones se han esmerado para hacer efectivo en competiciones, galas de premios y demás, el principio de igualdad. Ya nadie duda de la importancia del deporte femenino: en los últimos Juegos Olímpicos, el papel de la representación española se revalorizó con los éxitos y las marcas de sus mujeres.

Dado ese crecimiento, el periodismo deportivo tendrá que ir haciendo un ejercicio de adaptación y reciclaje para hablar y escribir con propiedad. Si el uso del lenguaje no sexista ha ido imponiéndose paulatinamente en casi todos los órdenes -a veces, no con demasiada fortuna, puede que por desconocimiento-, ahora habrá que estar atentos a la evolución del propio lenguaje y a las reglas que se apliquen para una correcta y rigurosa utilización de la terminología, durante muchísimos años reservada al género masculino, si nos permiten la expresión.

(En ese sentido, traslademos a la Academia Canaria de la Lengua un planteamiento de trabajo sobre la lucha canaria y otras disciplinas deportivas vernáculas).

Como lo ha hecho la Fundación del Español Urgente (Fundéu) que ya ha avanzado algunas claves para escribir correctamente los sustantivos de las jugadoras que disputan una confrontación futbolística así como los nombres apropiados para designar a quienes intervienen en el juego.

Según Fundéu, la expresión la árbitra, con artículo femenino, es la adecuada. No emplear la árbitro ni el árbitro. Es correcto el uso de la entrenadora si quien desempeña la función es una mujer. Otra opción es la técnica no la técnico. Se puede decir portera, como sus sinónimos meta, guardameta, cancerbera y arquera. Son expresiones adecuadas tanto la jueza de línea como la juez de línea. Igualmente, es válido la linier, no así la liniera. Se admite, para el uso habitual de una demarcación defensiva, la expresión la carrilera. Hay que referirse también en femenino a los sectores de esa línea: la lateral derecha o izquierda. Tanto la mediocampista como la centrocampista son femeninos apropiados. Hay que hablar ya de la delantera centro. En cuanto a la jugadora que ataca por las bandas, señala Fundéu que “se aprecia una gran vacilación entre la extremo derecho/izquierdo, la extrema derecha/izquierda y la extremo derecho/izquierda. Esta última es la forma acorde con la vigesimotercera edición del Diccionario académico”. En la última de estas observaciones, se debe emplear la capitana, y no la capitán, como suele decirse, especialmente en las narraciones audiovisuales.

La conclusión es que el uso actual tiende a priorizar las variantes femeninas especializadas. Es una tendencia que se aprecia sobre todo cuando los nombres se escriben en plural: las porteras, las delanteras, por ejemplo. O incluso, si van acompañados de alguna adjetivación, como la portera española, más frecuente que la portero española.

El caso es que la expansión del deporte femenino ha de corresponderse con un adecuado uso de las denominaciones lingüísticas. Estamos ante la feminización del fútbol y de otros deportes, seguro. Los medios de comunicación tienen que hacer, sin dilación, un desempeño apropiado para no inducir, con usos equivocados, a errores y confusiones. Que no se diga, como en aquella célebre anécdota a propósito de una corrección sobre la marcha: “Pues lo dijo la tele”.

domingo, 11 de junio de 2017

LES SIGUEN SUBIENDO LA FACTURA

El recibo de la luz ha vuelto a subir en mayo. Por noveno mes casi consecutivamente. El aumento en mayo ha sido de un 0,8 % para el usuario medio, lo que significa que la factura será un 18,2 % más elevada que hace un año.

La polémica está servida pero mucho nos tememos que el asunto no despierte mayores protestas. La Federación de Asociaciones de Consumidores (FACUA-Consumidores en Acción), no gubernamental, sin ánimo de lucro, dedicada desde su fundación, en 1981, a la defensa de los derechos de los consumidores, ha sido la primera en expresar su malestar y ha denunciado la que considera “despreocupación” por los intereses de los usuarios que, a su juicio, mantiene el Gobierno de España, cuya política energética -señala- se centra en proteger al sector.

El precio medio del kilowatio/hora (kWh) del pasado mayo fue de 14,31 céntimos, un 28,0 % más caro que el mismo mes de 2016. En el primer mes del presente año llegó a situarse en 18,75 céntimos. Con estas cifras, el considerado usuario medio (360 kWh de consumo y 4,4 kilowatios de potencia contratada) abona 71,58 euros frente a los 60,53 euros de mayo del año pasado.

No anda uno muy versado en esta materia pero llaman la atención esos incrementos en breves lapsos de tiempo. Aquí hay una brecha energética y no es de extrañar que algunas corporaciones hayan tenido que adoptar medidas excepcionales para evitar que los vecinos se queden sin suministro del servicio. Esa brecha que hay que reducirla y si es posible, cerrarla.

Se preguntará cómo y acudimos a la fuente de FACUA que es partidaria de que sea el Ejecutivo el que fije y aplique una tarifa asequible. Para ello es indispensable la intervención del sector. La organización advierte que, hoy por hoy, es el sector el que, de facto, tiene intervenido al Gobierno cuya política, como dijimos antes, parece más orientada a proteger los intereses de las compañías que los de los usuarios. Un problema añadido: el vigente sistema de fijación de precios en el mercado español de la generación de energía tiene características que fomentan la especulación y hasta los abusos. Se explica, por tanto, que se produzcan estas subidas en las que, por múltiples razones, no reparamos.

Además, hay un dato escalofriante: en 2016, las empresas del sector aumentaron sus beneficios en un 9 %, en números absolutos unos cinco mil cuatrocientos sesenta y tres millones de euros. FACUA ha lamentado “la actitud complaciente con el sector que viene adoptando el ministro de Energía”.

Entonces, que tome la iniciativa el sector si se quiere frenar el ritmo de los aumentos. En su día, cuando se inició el proceso de liberalización, los consumidores -aunque fuera sin demasiado alborozo, porque de estas cosas entiende poco y se informa menos- albergaron algunas esperanzas de facturación más equilibrada, más estable y menos costosa. Se hablaba de la competencia en el sector, favorecedora de precios y ofertas. Se ve que el negocio es demasiado voluminoso como para ceder y perder privilegios.

Que alguien dé un paso al frente, que se haga como en países miembros de la Unión Europea (UE) con las tarifas de los consumos de móviles a través de redes de telefonía, y que sea el Gobierno el que fije precios para los consumidores domésticos.

Que alguien dé otro paso: si no, las subidas seguirán produciéndose y los usuarios, tan perjudicados como indolentes. Siempre lo mismo.

sábado, 10 de junio de 2017

UNA TARDE EN EL CLUB DE LECTURA

Escogimos un título, Un hombre soltero, novela publicada en 1964. Los componentes del Club de Lectura, en La Ranilla Espacio Cultural, aceptaron e intercambiaron sus apreciaciones en una amena tarde, ya con temperaturas veraniegas. Una experiencia participativa muy interesante. Hicimos, antes de sumarnos al coloquio, la siguiente introducción:

Todos hemos dado por hecho que ahora es un adverbio de tiempo. Sin embargo, en las primeras páginas de este libro, George Falconer, el protagonista, el personaje creado por Christopher Isherwood, define ahora como “una admonición gélida”, es decir, una amonestación o una reconvención muy fría.

Es la primera de las confesiones que se aprecian en una descripción intimista, abierta y empática hasta adivinar la franqueza de un homosexual de más de cincuenta años cuya vida se ve sacudida por el inesperado fallecimiento de su pareja. Una confesión que opera como un anticipo de la descripción que hará sobre su propia existencia. Y es una confesión valiente. Tengamos en cuenta que Un hombre soltero se publica en 1964, ambientada en la conocida como 'crisis de los misiles', en la Cuba ya castrista, aquellos días en los que el mundo contuvo la respiración.

Las circunstancias son desfavorables, la animadversión es severa. El senador Mc Carthy consideraba a los gays elementos subversivos (término que, para otros menesteres, también utilizó el régimen franquista) y les persiguió por entender que, poco menos, eran elementos activos de una estrategia conspirativa de los comunistas urdida para desestabilizar los Estados Unidos en plena Guerra Fría. Alguna crítica es despiadada con las consecuencias de esta persecución: la infiltración de agentes del FBI en organizaciones que hoy aglutinaría la LGBT; los despidos masivos de funcionarios homosexuales que acarrearon la pérdida de sus puestos de trabajo, de sus hogares y de sus familias; e incluso el suicidio tras no poder soportar la tremenda presión social.

Hay que situarse en ese contexto para interpretar el temor de George que se siente acosado por sus vecinos, compañeros y hasta por sus alumnos debido a su orientación sexual. Pero hay otro miedo: en realidad, lo que va sintiendo es pavor íntimo a medida que experimenta las consecuencias de la soledad sobrevenida tras la muerte de su compañero sentimental o pareja. Ese es el reto, el ahora qué de la admonición gélida: cómo afrontar la incertidumbre de una vida en soledad.

Si bien, conforme avanza el relato, observamos que el terror de Falconer, al igual que el resto de la población estadounidense, es infundado. En realidad, no existe una amenaza real, tangible y presente, sino un riesgo potencial fundamentado en los prejuicios de la experiencia que condiciona las decisiones, limitando la capacidad para actuar de forma diferente o tener un pensamiento propio. De ahí que el protagonista se escandalice con el sistema educativo universitario, “equiparándolo con una cadena de montaje, pues todos los estudiantes concluyen sus estudios con la aspiración de obtener un trabajo fijo, comprarse una casa, casarse y tener hijos”. No obstante, George es un hombre de rutina, de comportamiento automático en el que cuerpo y mente funcionan de forma independiente para garantizar su supervivencia como individuo en la sociedad.

Entonces, va aflorando una paradoja. Prejuicios y temores, sí; pero el profesor ama la vida, en su barrio, en sus clases, en sus reflexiones internas y en sus relaciones con otras personas. Sabe de la soledad y hasta de injusticias pero ama la vida. He ahí otra de las virtudes de la descripción que es sinónimo de un relato sincero y esperanzador.

En una de las críticas a Un hombre soltero, puede leerse que se trata de una novela que, “a pesar de su aparente simplicidad, representa una lectura enriquecedora para el lector por la sutileza de su prosa, repleta de escenas ambiguas con múltiples interpretaciones; la sobriedad de sus personajes, repletos de matices para reflexionar acerca de la soledad humana, el amor dependiente o la obsesión por al pasado ante la incertidumbre que representa el futuro en nuestras vidas; la crítica inherente a los prejuicios sociales y el uso del miedo como recurso para manipular a las masas en distintos niveles; la ironía del humor británico, especialmente en el desenlace del relato…”.

George Falconer hace auténticos esfuerzos por sobreponerse a la pérdida de su pareja. Ese es, aún inconscientemente, su estímulo vitalista. No quiere estar preso de los recuerdos, aunque el peso de éstos le condiciona. Dice el autor norteamericano Edmund White, nominado en su día al Premio Pulitzer, que este libro “es una de las primeras y mejores novelas del moderno movimiento de liberación gay”.

Entonces, se explica, con el paso del tiempo, que “la aprobación del matrimonio homosexual en todo el territorio estadounidense solo es equiparable al fin de la segregación racial en las escuelas de aquel país. Un cambio histórico considerando la represión de este colectivo social hace apenas medio siglo”. Con libros como Un hombre soltero se entiende aquel contexto de lucha, de temores, de recelos, de injusticias, de oscuridades, de represión y de persecuciones.

¿Un canto de liberación?, nos preguntamos. Igual sí. Pero las interpretaciones son libres. Y es el turno de contrastarlas.

viernes, 9 de junio de 2017

PERIODISMO DE CORRESPONSALÍA

Tenía Gerardo Jorge Machín (Puerto Cabras, 1933-2017) un estilo sin igual y una voz muy personal hasta hacerse inconfundible, aunque Juan Luis Calero se encargó de hacer dudar a muchos radioyentes. Le conocimos en 1991, cuando asumimos responsabilidades políticas informativas en el segundo gobierno de Jerónimo Saavedra. Es frase hecha pero rotunda verdad: se conocía la isla, Fuerteventura, al dedillo. No había visita ni acontecimiento que se escapara de su cobertura informativa. Pero también era de los que convertía en noticia el asfaltado de un camino vecinal, cuando la sequía caracterizaba la actualidad insular y había que cumplir con el informativo o enviar a tiempo la crónica de folio y medio, al principio, por teléfono; luego, por telex; después por fax. También por teleproceso, hasta que la digitalización pudo con todo e hizo que la inmediatez se adelantara. O sea, que Gerardo Jorge Machín conoció casi todos los métodos de la comunicación periodística para mantener a Maxorata conectada con el mundo, desde Diario de Las Palmas, Radio Nacional de España, Radio Atlántico, La Provincia, El Eco de Canarias, la agencia EFE y Televisión Española, que por todos esos sitios transitó sin desmayo, siempre atento y serio, siempre cumplidor, movido por los afanes informativos que le llevaron a ser distinguido con la Medalla de Oro de Canarias. Fue también designado cronista oficial de Fuerteventura por el Cabildo de la isla. Y el Ayuntamiento de Puerto Cabras, como gustaba de decir (por eso respetamos su criterio en la data del encabezado), le concedió la Medalla de Plata del municipio. Fue también presidente de la Asociación de la Prensa de Fuerteventura y Lanzarote.
Gerardo Jorge Machín ejerció el periodismo de corresponsalía, ese que se practica con tesón hasta convertirse en una tarea esencial en el ámbito de la comunicación. El corresponsal, salvando los plenamente profesionales de grandes medios, agencias o cadenas, era, sobre el papel, una persona modesta, a menudo con otras ocupaciones laborales pero que, por vocación y desenvolvimiento, era capaz de prestar unos servicios extraordinarios para hacer llegar la información y hasta para crear hábitos entre los destinatarios de sus mensajes. En el corresponsal siempre hubo algo de romanticismo y ternura. En cualquier caso, debía superar el handicap de localismo que, con mayor o menor justicia, le estaba atribuido. Cuando ya estaba consolidado, era respetado y empezó a formar parte de cierta grey que accedía a actos públicos y se codeaba en ciertos círculos.
Jorge Machín, el hombre de voz inconfundible, ofició de celoso guardián informativo. Periodismo de corresponsalía, ese tan difícil de englobar y tan exigente a la vez, lo ejerció con solvencia. Es natural que en Maxorata y allí donde trabajó lloren su pérdida.

jueves, 8 de junio de 2017

TODO ESTÁ EN LOS LIBROS

La Ranilla Espacio Cultural ha incorporado a su catálogo de actividades que se prolonga a lo largo de todo el año el Club de Lectura, una iniciativa puesta en marcha por el Cabildo Insular de Tenerife allá por 2011 con el propósito de fomentar el interés o el hábito por la lectura, extendiéndolo por la Red Insular de Bibliotecas Municipales de Tenerife.

El funcionamiento es bien sencillo: los promotores eligen una serie de títulos e invitan a que alguna persona sugiera o recomiende su lectura. Cuando se ha tomado la decisión, es invitada a presentarla brevemente en una de las sesiones programadas. Inmediatamente el servicio de préstamo del Cabildo se pone en marcha y hace llegar a los puntos determinados por los clubes un número de ejemplares que es distribuido entre los interesados. Los llevan, los leen y elaboran sus propios juicios y fijan sus puntos de vista que exponen en la sesión siguiente, analizando los contenidos de la obra e intercambiando criterios.

La fórmula empieza a calar. Lectores habituales de ambos sexos y de muy distintas edades encuentran con ella un incentivo para conocer nuevos autores y fortalecer su voluntad lectora. Cada vez son más, según nos dijeron en una sesión en la que tuvimos oportunidad de intervenir recientemente.

Hay que congratularse, naturalmente. Cuando se publican informes sobre índices o hábitos de lectura, cuando las encuestas, casi una tras otra, revelan que cada ciudadano lee muy pocos libros durante el año, el que haya gente dispuesta a organizar y acoger, sin grandes derroches, reuniones públicas donde las personas exponen sus preferencias y sus gustos literarios, no podemos por menos que ilusionarnos. En la era de los ordenadores, de las nuevas tecnologías y de Internet que ya todo lo puede, es de agradecer que hayan repescado aquella antigua costumbre de mujeres inglesas o americanas que merendaban juntas para hablar de sus cosas pero también para leer en voz alta, prestarse libros y opinar sobre lo que habían interpretado en las páginas impresas a las que habían accedido.

Hay que leer más, claro que sí. Y ya no es válida la excusa de la falta de tiempo. El todo es proponérselo, interesándose por las ediciones, por las trayectorias de autores y restando tiempo progresivamente a otros hábitos predominantes y a la larga, fútiles. Si nos apuran, hasta nocivos intelectualmente. Al Club de Lectura va gente de toda condición, culta y menos culta, pero interesada y apasionada por la lectura.

Todo está en los libros” era el título de aquella canción compuesta por Jesús Munárriz y Luis Eduardo Aute, luego convertida en sintonía del programa de televisión, “Biblioteca Nacional”. En sus estrofas hay alusiones a personajes, episodios, paisajes, hechos históricos, fantasías, islas, montañas... “Flores del mal y gatopardos, y caminos de perfección”, dice una de ellas. Tomemos esta última descripción y apliquémonos en la lectura, en el fondo, algo más que un entretenimiento, un móvil para la formación constante y el enriquecimiento de los conocimientos.


Los caminos de la perfección, por fortuna, se pueden escrutar. Los libros nos invitan a hacerlo. Porque, en efecto, todo está en los libros.