sábado, 9 de febrero de 2013

SAN TELMO BULEVAR


Hace años, en Diario de Avisos, a raíz de una remodelación, lo bautizamos como “San Telmo bulevar”. Rescatemos el título. No era muy exacta la denominación si tenemos en cuenta las acepciones del Diccionario de la Real Academia Española: “Calle generalmente ancha y con árboles” o “Paseo central arbolado de una avenida o calle ancha”. Pero la fisonomía había cambiado de forma tal que aquel nuevo tratamiento que sustituyó a un callejón estrecho y destartalado nos acercó a esa definición de bulevar.
Ahora, el paseo San Telmo va a ser objeto de una nueva actuación urbanística. No es que rechine su aspecto pero en los contenidos del Plan Especial del Casco (PEC) quedó fijado como un área susceptible de mejora teniendo en cuenta sus características. El paseo, en efecto, se extiende desde la Punta del viento hasta la ermita. Une, por tanto, el casco de la ciudad con el corazón turístico de Martiánez. Desde el paseo se domina el horizonte atlántico y los límites de una franja del litoral portuense. Constituye un auténtico balcón sobre la pequeña cala, el antiguo ‘Boquete’, una de las zonas naturales de baño más apreciada por nativos y visitantes.
Mejorar la accesibilidad -tanto en el curso del paseo como a las terrazas y al mar-, dotación de servicios públicos, incorporación de vegetación y nuevo mobiliario urbano son los elementos esenciales de la actuación en una superficie de casi siete mil metros cuadrados. Los materiales a emplear son losas de pavimento basáltico y adoquines de textura lisa. La actuación consigna, asimismo, el tratamiento de rehabilitación de fachadas y la integración de los espacios comerciales y edificaciones privadas. Se quiere, naturalmente, que todo tenga un carácter global que proporcione un acabado homogéneo y armonioso. El presupuesto asciende a 1,7 millones de euros. Tres son las administraciones concurrentes: Gobierno de Canarias, Cabildo Insular y Ayuntamiento.
Dos apuntes breves sobre la actuación: ya en algunas redes sociales se han emitido opiniones de los habituales de San Telmo, de la zona de baños, queremos decir. Son muy celosos y como que no quieren demasiados experimentos (De hecho, recordamos su oposición, cuando estábamos en la alcaldía y sometimos a su consideración un proyecto de reacondicionamiento de la terraza inferior izquierda. Se opusieron a un murete transparente antipánico a instalar en el borde. Favorecía la seguridad en todos los sentidos, pero…). En cualquier caso, a tener en cuenta sus apreciaciones antes de los hechos consumados que den pie a protestas o malestar ciudadano.
Lo otro: a ver qué criterios se tienen para la ocupación de la vía pública. Si se llama paseo o bulevar, si se quiere hacer honor a este nombre, si se va a remodelar esta pequeña pero importante arteria de tránsito peatonal, que se vaya elaborando desde ya una ordenanza específica -si no es de aplicación la vigente- para que el espacio sea el más diáfano posible, para que no haya obstáculos, para no propiciar condiciones de inseguridad, en definitiva, para que se pueda disfrutar de verdad. No parece muy difícil, la verdad.

1 comentario:

Antonio Peraza dijo...

Muy interesante la aporatción sugerida de valorar la opinión de vecinos y usuarios.
Quizás convenga matizar el momento de la obra, puesto que lleva un tiempo la obra de la Calle de la Hoya y una vez finalice empezar esta, quizás sea una sobre carga para vecinos y empresarios.