jueves, 2 de abril de 2020

LIBERTAD DE PREGUNTAR


Gobierno versus periodismo. No es el mejor momento para enconar las relaciones, desde luego, pero el enfrentamiento se ha hecho palpable porque los profesionales no aceptan la metodología que se sigue en la presidencia del Gobierno para la cobertura de las ruedas de prensa que se convocan para informar de la evolución de la pandemia y de las medidas que adopta el ejecutivo, esto es, remitir las preguntas vía guasap para que las formule en directo el Secretario de Estado de Comunicación a los comparecientes, con especificación en pantalla del texto y del medio que las transmite. El Gobierno alegó en su momento que era el método más ágil y operativo. Y hasta más propicio con tal de concretar, corresponder al pluralismo y facililtar la tarea. Limitaciones de acceso a La Moncloa aparte. Pero era predecible que no iba a resultar. El periodismo expresó su disconformidad con un manifiesto titulado La libertad de preguntar que reproducimos íntegramente:
En una situación de crisis el derecho a la información es más importante que nunca. Con España en estado de alarma, el Gobierno disfruta de unos poderes muy superiores a los normales, por lo que es importante que la prensa realice su labor de control, más aún cuando el Parlamento ha limitado enormemente su actividad. La principal forma de ejercer esta función desde el periodismo es a través de las preguntas -y las repreguntas- a los miembros del Gobierno.
Sin embargo, la Secretaría de Estado de Comunicación ha organizado un sistema en el que todas las preguntas enviadas por los periodistas pasan necesariamente por el filtro del secretario de Estado, que es quien se está ocupando personalmente de formulárselas al presidente, a los ministros o a los técnicos. Es más, el propio secretario de Estado ha llegado a formular alguna pregunta al presidente del Gobierno, o incluso ha tratado de corregir públicamente a alguno de los técnicos.
Las dificultades técnicas no son más que excusas. Otros actores políticos, nacionales e internacionales, realizan ruedas de prensa telemáticas en las que los periodistas habituales formulan las preguntas directamente a través de videollamada. De esta manera, tienen la posibilidad de preguntar directamente, lo que les permite formular la cuestión después de haber escuchado la comparecencia. Del mismo modo, tienen la posibilidad de repreguntar. Es así, y sólo así, como las personas que dan la rueda de prensa no pueden responder con evasivas, tal y como ha sucedido reiteradamente en las ruedas de prensa organizadas en el Palacio de La Moncloa.
Estas líneas no tienen como objetivo defender ni condenar la gestión del Gobierno en la crisis del coronavirus, sino garantizar que los medios de comunicación puedan realizar su función sin mordazas y sin dificultades añadidas. Estas no son más que excusas para controlar a la prensa. Que las preguntas al Gobierno las formule un miembro del propio Gobierno revela falta de transparencia y un interés por controlar la información. Su consecuencia deriva en una nueva forma de censura a los medios y un desprecio intolerable a los mismos ciudadanos a los que se reclama enormes esfuerzos que mayoritariamente están cumpliendo a rajatabla.
En ningún caso la declaración del estado de alarma supone una merma en la aplicación del artículo 20 de la Constitución Española, que reconoce un derecho fundamental como es el derecho «a comunicar o recibir libremente información veraz» (20.1.d CE) y que el ejercicio del mismo «no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa» (20.2 CE).
Por todo ello, reclamamos el inmediato cambio del procedimiento para todas las ruedas de prensa y comparecencias de miembros del Gobierno y solicitamos el apoyo de los profesionales de la comunicación a una reivindicación no partidaria que mejorará la calidad democrática en España y el ejercicio de nuestros derechos civiles amparados en la constitución, máximo garante de nuestra convivencia, especialmente en situaciones excepcionales como la que vivimos”.
El Gobierno, ante un nuevo flanco de la crisis, consciente de que debe intentar reconducir la situación (objetivo difícil, dada la obcecación crispada que algunos acreditan), intentaba ayer tarde concertar una nueva fórmula que solicitaba a las organizaciones periodísticas profesionales. Una actitud cabal y consecuente. La Asociación de la Prensa de Madrid (APM) se vio respaldada por la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) en un comunicado del que reproducimos los siguientes párrafos:
La fórmula planteada por la APM al Gobierno sugiere al secretario de Estado “que sean los propios periodistas habituales de La Moncloa los que hagan grupos de 5 o 6 periodistas, de tal manera que vayan rotando cada día y todos se sientan representados. Estos periodistas pueden añadir alguna pregunta que no haya sido formulada, o incluso incidir en alguna cuestión importante que haya quedado en el aire. No pretendemos enmendar el sistema actual, sino proponer una mejora, de tal manera que, alternando las preguntas seleccionadas y las que los periodistas presentes formulen, queden cubiertas las necesidades básicas de todo ese ingente número de medios que cada día esperan la rueda de prensa”.
La Asociación de la Prensa de Madrid muestra además “el reconocimiento expreso a la tarea que están realizando los gabinetes de comunicación y los medios en este tiempo tan difícil que nos ha tocado vivir”, además de “agradecer el esfuerzo de hacer varias ruedas de prensa diarias” y “trasladar nuestra disposición a ayudar para que los ciudadanos puedan tener siempre la mejor información sobre esta crisis”.
En fin, veremos si la negociación que se entable concluye con resultados satisfactorios para ambas partes. Hay buenas palabras. Ya veremos los hechos.
Día 18 de la alarma
Cuando amanece, un hombre de mediana edad accede con cinco perros atados a la plaza del Charco. No hay nadie, claro. Se queda en los alrededores de la pila central, coronada por aquella ñamera que como nadie cantara María Rosa Alonso.
Un día más, la vida sigue igual. Aunque algunos números indiquen que hay tendencia a la estabilización. Ojalá. Bueno, hoy empieza el cumplimiento de las obligaciones fiscales. El saludo afectuoso de Juan Domíguez del Toro y la revelación del maestro Juan Cruz Ruiz, que prepara un nuevo libro. Víctor Yanes debe tener ya las pruebas de imprenta del suyo, un relato delicioso de prologar. A la espera de que vea la luz, nos obsequia con un texto titulado “La entidad vírica maléfica”, aparecido en el sitio web Difunde Cultura Canaria. Escribe que el silencio es el nuevo laxante emocional. Su definición es apabullante: “Un descomunal paréntesis frena nuestros pasos. Vivir dentro de un paréntesis es estar en un alojamiento nunca antes conocido: una burbuja de atmósfera enrarecida…”.
Tertulia a mediodía en Cope Tenerife, pero sin ganas de polemizar. Los profesionales del turismo están a la espera. A la espera de alcanzar la recuperación o la normalización. Confían (ansían) en volver a verse, abrazarse, echar la perra de vino y seguir trazando proyectos. Mientras tanto, guasapean sin desmayo (han creado un grupo titulado “Te vamos a machacar”, en referencia al virus dichoso), leen informaciones del sector y se preguntan, en silencio, cómo será la turoperación del futuro y la gestión del hotel. Lo mejor: ni pierden el humor ni la oportunidad de aplaudir. Lo hicieron, ya de noche, cuando se sabe que la compañía Jet 2 retomará los vuelos con Tenerife el 17 de junio. Otra compañía, Easy jet, lo hará el 26 de ese mismo mes. Noticia esperanzadora, pues.
La foto de las ruedas de prensa en La Moncloa ha cambiado porque algunos de los que las ofrecían han ido cayendo. Por cierto, desde por la mañana circula un manifiesto que discrepa abiertamente del método que se sigue en esas comparecencias, de alto valor informativo, digan lo que digan. El texto se titula Libertad de preguntar y ha cundido porque por la tarde, el Gobierno condesciende a pactar una alternativa.
Un viejo amigo, del linaje Ceballos, en Punta Brava, fallece repentinamente con una parada cardiorrespiratoria. La bolsa española inicia abril tras el peor trimestre de su historia. Otra arista preocupante: durante el estado de alarma, las llamadas al 016 por violencia machista han aumentado un 18 %. Y más de cuatrocientas pateras han llegado a Canarias desde que se inició el estado de alarma.
¿Ven cómo la vida sigue igual?



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