martes, 23 de septiembre de 2014

ARQUEOLOGÍA ARTÍSTICA

No es que parezca, es que son testimonios nuevos de una memoria que querrían enterrar o negarse a cultivarla, pretextando mil disculpas con tal de hacer tabla rasa de los horrores y de las secuelas de los horrores, de hacer que se ignore algo sobre lo que si existe una sola probabilidad entre un millón de que se repita, hay que conocerlo. Las islas también padecieron el encono de la contienda, los odios viscerales, las penalidades, las (in)consecuencias de la represión y los honores o las prebendas unilaterales de los vencedores. ¿Qué menos que acercarse a las entrañas de todo eso?
            Pero hacerlo, además, a través del arte y proyectar una mirada y una sensibilidad que, sin perder rigor histórico, sin sesgar ni remarcar, dan vida a una conceptuación innovadora en el tratamiento de aquel conflicto incivil: la arqueología artística. En ese sentido, “Memorias de contrabando” (La Recova, Santa Cruz de Tenerife, hasta el próximo 2 de noviembre) no es una exposición más sino una mirada valiente y distinta que sus comisarios, el artista Alexis W. y el documentalista Dailo Barco, han querido proyectar con ánimo de descubrir enfoques e interpretaciones cuyos soportes en la bibliografía, la escritura, la música, la escultura, la pintura y hasta el cine aparecen muy bien ensamblados y distribuidos para constituir por sí mismos un reclamo.
            Aquí es como si se quisiera penetrar y sentir el contexto de la memoria histórica con una sensibilidad artística que propicie un nuevo ángulo de conocimiento y debate pero también una suerte de recuperación de la memoria personal o familiar de quienes padecieron las calamidades de la tragedia y hasta una cierta reparación moral. Ese es el rasgo distintivo de esta colección, más allá, como pretenden sus comisarios, del perfil historicista.
            No se trata de reabrir heridas ni de alimentar el rencor sino de propiciar la sensibilización de los ciudadanos canarios con hechos que les conciernen, que forman parte de su acervo, de su patrimonio colectivo, de su historia injustamente relegada al olvido. “El olvido de la represión forma parte de la represión, por lo que el testigo de la memoria es una necesidad que se transfiere de generación en generación”, dicen Alexis W. y Dailo Barco, empeñados en la perspectiva cultural y la difusión de la investigación en el pensamiento contemporáneo de un hecho que continúa despertando vertientes que parecían insondables. Iniciativas como la que nos ocupa prueban que aún queda por hacer, que aún son posibles descubrimientos como los testimonios de los artistas canarios cuya conjunción intergeneracional es admirable.
            Estas “Memorias de contrabando” contribuyen a ese nada sencillo objetivo de labrar el proceso memorístico del pasado como un factor de identidad social. Quienes seguimos creyendo en que es posible una causa cívica de memoria contra olvido, hemos encontrado en la exposición otra fuente, una novedosa aportación metodológica y una perspectiva atrayente. Asociaciones, estudiosos e investigadores pueden proseguir su trabajo, el que dice Dailo, gráficamente, que no tiene desenlace.

            

lunes, 22 de septiembre de 2014

UN GRAN PACTO 'URBANOTURÍSTICO'

La solución no es sencilla, desde luego, pero algo habrá que hacer -principalmente en núcleos turísticos- con los inmuebles cerrados y las edificaciones vacías, con muchas casonas antiguas -algunas de ellas, de gran valor arquitectónico- cuya propiedad, por las razones que sea, no ha podido mantenerlas abiertas ni siquiera habitables. Los respectivos planes generales de ordenación, allí donde estén en vigor, y todo el conjunto normativo que contiene distintos niveles de protección, condicionan enormemente cualquier operación. Pero, entre tanto, las edificaciones se van deteriorando, tanto por fuera como por dentro. A medida que pasa el tiempo, se hace cada vez más costoso cualquier proyecto de viabilidad que pasa, naturalmente, por una apropiada restauración, y el aspecto antiestético -por no hablar del higiénico-sanitario- se va acentuando hasta constituir un visible impacto negativo.

El problema tiene otra vertiente con la denominada planta turística obsoleta, o sea, aquel conjunto de edificios de explotación hotelera y extrahotelera cuya construcción ha quedado probadamente desfasada de manera que algunos han cerrado o, si permanecen abiertos, tienen una oferta en clara posición de desventaja, seguro que a todas luces insuficiente para los niveles de exigencia de los turistas aunque éstos quieran gastarse lo menos posible.

¿Qué hacer entonces? A ver lo que dice el próximo mes de octubre, en Tenerife, el director general de la Sociedad de Tasación e ingeniero de minas por la Universidad Politécnica de Madrid, Juan Fernández-Aceytuno, autor, además, del libro Gestión en tiempos de crisis (Editorial Deusto, 2009). Porque después de su declaración, “La rehabilitación de la planta obsoleta es una salida para el sector inmobiliario”, la intervención de Fernández-Aceytuno en el Congreso de Hoteleros Españoles que organizan la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT) y la patronal tinerfeña del sector, ASHOTEL, es aguardada con mucho interés.

Cree el experto que es indispensable renovar el parque alojativo turístico anticuado; pero también el que engloba los edificios residenciales. Si esos son los propósitos, ello significa que hay que establecer las reglas del juego. Y no va a ser fácil. Primero, por los intereses en juego que pueden desencadenar una especulación inmobiliaria desconocida. Y segundo, porque por mucha flexibilidad que se pida a los responsables de las administraciones públicas competentes, deben estudiarse a fondo estudios rigurosos sobre posibilidades de expansión y crecimiento así como todas aquellas directivas de un Plan General de Ordenación (PGO) que tengan que ver con el modelo de municipio para intentar determinar si puede resistir la presión/carga derivada y si realmente es posible compatibilizar jurídicamente esa asimilación de usos residencial y turístico, de modo que la unidad de negocio se vea favorecida. Habría que diseñar y cumplir un gran pacto urbanoturístico.

El regreso a las ciudades de mucha gente, las más recientes tendencias de desplazamiento turístico y la oferta de ocio y tiempo libre en centros urbanos o destinos turísticos consolidados hacen que se requiera casas donde residir, “por lo que será necesario rehabilitar inmuebles antiguos”, según ha manifestado Fernández-Aceytuno.

Después de la crisis inmobiliaria, cuyas secuelas son fáciles de advertir en cualquier localidad de las islas, pero principalmente en aquellas que se desarrollaron casi sin orden ni concierto al calor del negocio fácil del turismo, el planteamiento que se anuncia es digno de estudio. Fijarse bien: estudiar, planificar, prever… De prosperar, en algunos casos, puede regularizar la oferta y resolver, de paso, algunas servidumbres ya expuestas. Pero si se toma como un incentivo bajo cuyo paraguas todo vale, mejor pensar en otra salida.



sábado, 20 de septiembre de 2014

jueves, 18 de septiembre de 2014

CUMPLEAÑOS GALARDONADO

El Centro de Iniciativas y Turismo (CIT) del Puerto de la Cruz celebra su cincuenta cumpleaños entre galardones. Nada más cierto que una trayectoria de medio siglo da para mucho y que la continuidad o la constancia merecen ser reconocidas. El CIT portuense, además, es el primero de la isla, como documentalmente podría probarse, que para eso firmó actas de constitución y asamblea Julio Pérez, padre del prestigioso jurista y destacado político del mismo nombre, entonces empleado del sector.
         El Puerto empezaba entonces a crecer, turísticamente hablando. Primeros hoteles, número de camas insuficiente para la demanda que se desbordaba en la próspera Europa, residencias y casas particulares habilitadas como lugares de alojamiento. La vocación turística de la ciudad iba moldeando el gran negocio. Con el paso de los años, se consolidó un pequeño gran emporio. Felipe Machado del Hoyo, empresario y alcalde durante muchos años, en presencia del ministro Manuel Fraga, asumió la primera presidencia. A Machado le sucederían Juan Cólogan, Gerardo Gleixner, Juan Topham, Rafael Escobedo, Francisco Rodríguez y la actual presidenta, Hortensia Hernández.
         Hay una entrada en este blog, de febrero pasado, cuando se supo que el pleno del Ayuntamiento otorgaría, según moción de la alcaldía, honores a la entidad con motivo de este cincuenta aniversario. Las consideraciones expuestas entonces podrían ser reproducidas. Aunque la noticia ahora, meses después, es que el Gobierno de Canarias ha concedido el premio de turismo “Islas Canarias 2014”, en su categoría ‘Excelencia en el sector’ (cuya anterior denominación era “Importantes del Turismo”), a una entidad cuyos integrantes, por estos galardones, tienen sobradas razones para sentirse contentos, que no satisfechos pues siempre se puede hacer más, sobre todo cuando el esplendor del destino resulta de otro tiempo. Pero tan solo con haber cumplido cincuenta años -es raro que algo se mantenga tanto tiempo en el Puerto- ya es para estar relativamente orgullosos.
         Pues así habría que interpretar los galardones que en este 2014 cosecha el CIT. Como un acicate, como un estímulo para superarse, para situarse a la altura de las exigencias del hecho turístico y para afrontar nuevas rutas que impliquen, en sí mismas, respuestas a las necesidades del sector y del propio destino. El Puerto de la Cruz, en su conjunto, debe esmerarse no ya para recobrar la pujanza pretérita sino para cualificar su oferta y abrir rumbos de innovación. El turismo del siglo XXI va más allá del voluntarismo de entonces y de la tutela administrativa del pasado, de casi cincuenta años. Ahí es donde el Centro debe desempeñar un papel proactivo y reconocible para que sus mismos componentes lo hagan suyo y se identifiquen, de modo que sea un soporte de promoción de la ciudad con personalidad propia.

         Cincuenta años guardan una muy seria aportación. Es cuestión de enriquecerla. ¡Felicitaciones! 

miércoles, 17 de septiembre de 2014

PASO AL COSTADO

Es probable que se interprete como la penúltima concesión al bipartidismo pero lo cierto es que, aunque el Partido Popular (PP) no ha dicho la última palabra, todo da a entender que la reforma electoral para su pretendida elección directa de alcaldes quedará aparcada hasta las próximas elecciones autonómicas y locales, a la espera de un clima más apropiado para un consenso que ahora se antoja tardío e imposible de alcanzar.
            Eso es lo que se desprende de una reunión entre representantes del partido gubernamental y del PSOE: excluir de las negociaciones para adoptar medidas de regeneración democrática la modificación de la norma que regula el acceso a la alcaldía, un ventajismo -y hasta una fullería política- que auspiciaban los populares desde que se encendió la luz roja de las encuestas que advierte de posible pérdida de regidores y de gobiernos locales. Si los dirigentes del PP cedieron, después de contrastar el clamor objetor no solo de los grupos políticos sino también de expertos constitucionalistas y otros actores ciudadanos, es que habrán valorado las posibles negativas consecuencias de haber mantenido la posición. Dieron el célebre paso al costado de los argentinos. Ahora confiarán en que haya sido una medida inteligente.
            El asunto pasa a una mesa de partidos que, naturalmente, algo tienen que decir al respecto. Ya se verá si del desarrollo de la misma se colige algún acuerdo pero, tal como han evolucionado las cosas, parece que el único avance será precisamente ese: dejarlas tal como están, a la espera de mejor proveer. A bastantes incógnitas se enfrentan las organizaciones políticas como para echar más picante con una reforma controvertida, en sí misma un hecho sustantivo en materia electoral cuyo enfoque, teniendo en cuenta la incidencia constitucional, requiere de circunstancias muy distintas a las actuales para alcanzar un duradero y estable acuerdo de máximos.
            Hace bien, en cualquier caso, el PP aplazando la solución. El Tribunal Constitucional ha admitido a trámite casi tres mil recursos presentados por ayuntamientos de todo el país en defensa de la autonomía local, un hecho insólito que prueba la contrariedad que ha causado en el municipalismo la Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración local, sobre la que pesan también, por cierto, un par de varapalos del Consejo de Estado. Así las cosas, la decisión, si no hay hechos que fomenten el encono o la bronca, debe propiciar un clima de diálogo que, a la espera de lo que suceda en los comicios de la próxima primavera, vendrá bien a las partes.
            Porque todas estarán de acuerdo en que es necesario reformar el sistema electoral en pos de soluciones más eficaces y consecuentes. Se trata de hacer valer la voluntad de los electores, de acuerdo, pero también de garantizar mecanismos que preserven la proporcionalidad, la cultura de pactos y el funcionamiento de las entidades locales que sirvan para fiscalizar la acción de gobierno, incluida la moción de censura. No sería positivo un exceso de presidencialismo. El sistema precisa de un acuerdo de calado que inserte, por ejemplo, una segunda vuelta en determinados casos de obtención de un porcentaje de votos y que implicaría aún más no solo a los partidos sino a los propios ciudadanos.

            A la espera de lo que resuelva esa mesa de partidos y de la última palabra del PP, todo da entender que la asignatura queda pendiente. 

martes, 16 de septiembre de 2014

PAISAJE TRAS EL DESCABEZAMIENTO

El surrealismo nunca se alejó de la política canaria, aunque espaciara sus apariciones, de modo que, por muy plácida y muy estable que discurriera la legislatura, ahí hemos tenido, en poco más de veinticuatro horas, ese descabezamiento de un gobierno auspiciado por una decisión unipersonal de no optar nuevamente por la presidencia (léase José Miguel Pérez) y por la derrota/retirada en proceso de primarias internas de quien ha venido ejerciéndola desde 2007 (entiéndase Paulino Rivero).
         El hecho propicia nuevos y probables escenarios que obligan a actores y regidores, damnificados, expectantes y agregados, a realizar un impensable e inesperado ejercicio de empirismo político. Hay que administrar las secuelas (¿quiénes lo van a hacer?) y hay que preparar el terreno (con unas sensibles declaraciones de impacto) en medio de medidas legislativas de calado, elaboración del último presupuesto, determinaciones para apurar el cumplimiento del pacto de gobernabilidad y una consulta popular en la que habrá que definirse sobre el modelo futuro de desarrollo, en tanto late una colisión institucional de cierta entidad.
         Los partidos tendrán que resolver sobre la marcha. Los gubernamentales y quienes velan sus armas en la oposición y asisten al descabezamiento en posición más cómoda, así como los que, aún sin representación parlamentaria, redefinirán sus estrategias para ganar credibilidad y, si nos apuran, hasta espacios políticos. Para el periodismo también se abre un período singular que requiere de rigor en la información y en el análisis. Sobre los primeros pesa, además del encauzamiento de su futuro, la responsabilidad de atender los asuntos y las demandas aún insatisfechas de los ciudadanos. Priorizar y deslindar las actuaciones es un doble objetivo relevante en cuanto son sabedores de la influencia que puede tener en el período preelectoral (precampaña, a fin de cuentas) en el que nos encontramos.
         Los acontecimientos se han producido tan deprisa que hasta el factor oportunidad está cobrando mayor relieve. Quede para los estrategas su ‘feedback’ su incidencia tanto en el ámbito interno de las organizaciones como en la digestión que vaya haciendo la ciudadanía de cuanto acaece, que no es poco, no se sabe si para estimular el interés por la política y los políticos, tan horros de afectos en los últimos tiempos. Lo cierto es que cuando a la legislatura parecía faltar esa convulsión que ha caracterizado prácticamente todos los ciclos de nuestra democracia autonómica, ha surgido este descabezamiento de consecuencias que no proporcionan, precisamente, indiferencia.
         Y así, en los escenarios aparecen los socialistas que habrán de decidir -si no hay variaciones- entre cuatro opciones con un inquietante y difuso decorado de dilema interterritorial y de grietas internas. Lo fácil es decir que dependerá de la reflexión y la madurez de las bases que no se habían visto en otra, pero debilidades estructurales y limitaciones ideológicas llamativas en medio de los debates nominalistas, auguran una solución muy costosa y sufrida. Los nacionalistas de Coalición Canaria, por su parte, entran con la superación inicial de una prueba y de una situación interior a la que se enfrentaban por primera vez, pero con las incógnitas del proceso posterior que sus dirigentes se aprestan a gestionar con la racionalidad orientada a mantener cierta unidad, a la espera de reconducir un proceso de reunificación o integración cada vez más complicado.

         Total, que quienes vaticinaban un final de legislatura apacible y sin sobresaltos, ya tienen con que entretenerse. El paisaje invita.

lunes, 15 de septiembre de 2014

UN EJERCICIO NOBLE

Algunos, ya jubilados. Otros, con achaques de salud. Unos cuantos, en activo. Cada quien, contando su historia, su anécdota. Todos, haciendo gala de compañerismo y compartiendo amistad.
         Los informadores deportivos del norte de la isla se reunieron para convivir un rato, sin un móvil determinado, acaso solo porque una vez al año es positivo y porque casi todos los intentos anteriores si no fracasaron, tuvieron una respuesta reducida y, por supuesto, incompleta.
         Lo mejor de ese grupo de informadores, aparte de realizar una formidable cobertura de esa vertiente insular, desde Tegueste a Buenavista, de todos los deportes y de todas las categorías, es la solidaridad de la que han hecho gala, un espíritu de camaradería que elevó su quehacer hasta niveles de profesionalidad que, en muchos casos, no buscaban. En buena medida, en efecto, tenían otras ocupaciones; pero les podía la vocación de informar y los fines de semana y festivos sacrificaban familia y otras alternativas con tal de cumplir con crónicas y resultados.
         Ni siquiera la competencia que significaba colaborar en medios diferentes mermó ese espíritu y esas ganas de ofrecer una información y una visión del deporte que, a buen seguro, se desarrolló frecuentemente según el grado de reivindicación que, a su manera, se plantearon. Al contrario, colaboraban entre sí, intercambiaban datos y resultados. Trabajaban a sabiendas de que  estaban expuestos a la crítica de quienes discrepaban de sus comentarios y a cambio de unos muy modestos ingresos, a veces ni eso. En muchos sitios, también lo hacían desafiando imponderables climáticos o de localización, cerca de aficionados radicales o de deportistas que reclamaban un mejor trato o tenían una visión distinta de determinado lance del juego.
         La constancia era otra de sus cualidades. Vivieron experimentaciones de programas de radio, con conexiones en directo en las que relatar la emoción de un gol o de una llegada era una suerte de sublimación. Se las ingeniaron para informar desde cabinas telefónicas cercanas o de domicilios próximos a los recintos deportivos. Hasta que llegaron los móviles, claro. Aguantaron pacientemente turnos de grabación. Alguno se atrevió con imágenes en videos domésticos. En un día, podían ver tres o cuatro partidos y hasta visitaban otros tantos campos. Como carecían del don de la ubicuidad y había confrontaciones de interés en varios frentes, tejieron una red de contactos para verificar u obtener datos y resultados. Soportaron los apremios de redactores jefe, jefes de sección y locutores que, ciertamente, se sumaron a la causa. El objetivo era informar y de esa forma hacían honor a una vocación. Seguro que hubo más de una carencia y más de una metedura de pata, pero con voluntarismo y probadas ganas de cumplir, suplieron las deficiencias. Recibieron reprimendas de dirigentes -a veces, en lugares inapropiados-, de deportistas y de aficionados. Pero los informadores se mantenían firmes y el domingo, al campo o al polideportivo otra vez. Vivieron euforias de ascenso y acíbar de pérdidas de categoría o desapariciones. Y seguían estando allí.
         Vivieron la emergencia de las nuevas tecnologías que trajeron la agilidad y facilitaron mucho la conectividad y el suministro de información. Ahora recuerdan aquellos transistores que se quedaban sin baterías de vez en cuando y aquellos casetes que dejaron paso a otros aparatos de grabación y reproducción.
         De todo eso hablaron en esa reunión celebrada, sin formalidad alguna, en un restaurante del valle de La Orotava. Evocan aquellos tiempos de amateurismo y lamentan que no se preste atención a estratos de base o disciplinas minoritarias. Saben que mandan los representativos de mayor nivel, son conscientes de lo que significan las categorías nacionales. Y hasta comprenden que las dinámicas de programas, espacios o tratamientos periodísticos están condicionados por esos y otros hechos. No reclaman más protagonismo pero sí les disgusta verse relegados. En aquellos años, pese a tantas dificultades o limitaciones, había bastante ilusión y hasta un simple contratiempo era un aliciente más para seguir informando. Ahora, entre la edad y el hastío, entre los reclamos de las grandes escuadras y de las grandes competiciones, entre la inmensidad de la oferta deportiva tan fácil de seguir desde cualquier medio y desde internet, es como si esa ilusión hubiese disminuido o desaparecido.

         Se trataba de pasar un rato distendido y lo consiguieron. De evocar situaciones y momentos sobre los que pudieron informar. De dar rienda suelta, en fin, a la amistad y a un ejercicio hecho con nobleza en una fase de las vidas de cada cual, apta para ser recordada de forma gratificante. Que se lo pregunten a los asistentes.

sábado, 13 de septiembre de 2014

EVOCACIÓN DE SANTO DOMINGO

Hay una llamativa foto en blanco y negro de la portuense calle Santo Domingo circulando en facebook,  la red social donde la nostalgia no solo ha encontrado acomodo sino que se desliza e velocidad desorbitada para rememorar hechos, paisajes y personajes del ayer.
         Debe ser de los años sesenta, cuando el sentido de la circulación del tráfico rodado era aún ascendente y cuando estaba adoquinada, por supuesto. Las guaguas subían desde El Fielato, en las cercanías del refugio pesquero, y ponían rumbo al empaquetado de los Betancor después de atravesar Zamora para enfilar la Punta de la carretera y empezar a surcar las carreteras más próximas.
         De ese testimonio gráfico, hay que recordar Santo Domingo antes de juntarse con La Marina. Las viejas edificaciones cederían puesto a modernos inmuebles: cambió, y de qué manera, la tipología constructiva.
En la foto se ve Casa Baute, donde el vaso de vino rápido y los chicharros fritos anticipaban el sabor y el ambiente marinero de un apreciado rincón de la ciudad. Y el hueco en la alineación de casas que marcaba el callejón de Pacheco, antes de la casa de los Hidalgo, milagrosamente superviviente. Y el taller de mecánica de los Pérez donde don Manuel y sus hijos y nietos arreglaban todo lo inarreglable, artistas de la chapa, pintura, electricidad y lo que hiciera falta. Aún parece que esté ahí, con su inconfundible mono azul supervisándolo todo. Y El Presidio, donde Antonio Palmero, tan serio siempre, servía cuartas de vino y excelentes productos gastronómicos. Y la Imprenta Rodríguez, donde el trantran de las máquinas y el aroma a tinta trascendían una auténtica academia del saber, la de don Jesús Hernández, el Maestro, con sus clases y sus ensayos teatrales y artísticos. Y el ‘Dominique’, uno de los primeros pub gay que tuvo la ciudad. Y la casa de doña Matilde, con aquella frondosa vegetación que se advertía desde el exterior. Y la Casa Miranda, con sus balcones a tres vías y por donde circulaba el mar atlántico en su irrefrenable canto de libertad, guardando la historia. Y la sede polivalente de Yeoward, de oficinas, empaquetado, depósito y viviendas de provisional acogida hasta casa consistorial definitiva. Y el convento, su original escalinata de acceso, suplemento de una fachada señorial. Y la trasera del hotel Monopol, con el tiempo modernizada y abierta como para seguir, desde lugar privilegiado, trayectos procesionales y manifestaciones ciudadanas. Por Santo Domingo, en efecto,  pasaron y pasan la Cruz fundacional y el Gran Poder y la Virgen del Carmen. Al terminar la vía, la frescura y el frío de la Punta del viento invitan a la contemplación, al disfrute o al resguardo. A la izquierda, el paseo San Telmo, con el muro, siempre el muro.
Ahora, la calle remodelada tiene sentido de tránsito rodado descendente, desde Zamora, que la antecede. Pero esa, es otra gráfica.


viernes, 12 de septiembre de 2014

MACCANTI, ANSIA DE UNIVERSALIDAD

Falleció Arturo Maccanti. El poeta que desencadenaba los versos que se quedan en Aguere, como si quisieran ambientar y dar calor a los fríos laguneros. Arturo explicaba a los turistas, como muy pocos han sabido hacerlo, las excelencias de la isla. Era su otro oficio. Una persona amable, un hombre honrado, un poeta profundo de estrofas llenas de vida, de metáforas y de aspiraciones.
En septiembre de 2009, con motivo de un Ciclo de Poesía Viva, escribimos la glosa que a continuación se reproduce. Es igual de válida para decirle adiós o hasta siempre. Sin estridencias, como él siempre prefería.

La voz de Arturo, su cadencia, la poesía de Arturo Maccanti se desgranó de nuevo anoche en La Laguna, en el Ciclo de Poesía Viva que promueve el Centro de la Cultura Popular Canaria.
Arturo es alguien especial en el mundo de la literatura canaria. Esa bondad, esa sensibilidad, esa mirada a la búsqueda de sentimientos y sensaciones...
Aún recuerdo sus lágrimas, nuestras lágrimas, cuando falleció Adrián Alemán y compartimos las primeras horas de aquella geografía lagunera sin él.
Y permanecen frescas todas sus descripciones del paisaje insular, contadas con la franqueza de quien lo ha visto evolucionar, de quien conoce los orígenes y de quien sabe la importancia que tiene para un turista llevarse una grata impresión de lo que visualiza mientras le cuentan.
No fue posible acompañarle anoche pero en la ausencia y en la distancia nos parece que su voz inunda los rincones. Los sentimientos de Arturo, el dolor de la lejanía y del aislamiento, la sutileza a la hora de desencadenar versos y figuras poéticas están donde siempre ha gustado leer y escuchar: "No hay más/ en este mundo/ que isla, cielo y mar".
Pero Maccanti ha ido más allá porque su escritura revela el ansia de universalidad, como así lo ha revelado en cada entrega, en cada lectura de poemas que ha protagonizado este "Viajero insomne", título de una de sus principales obras.
Arturo, su voz, su cadencia "no es más que sombra". En su Laguna del alma. Otra vez el compromiso hondo con sus ejes poéticos y el reflejo de una personalidad tan sensible en "La tierra sola":
"Si he sido un hijo de tus soledades/ si sufrí como míos tus yugos y abandonos/ si amparaste a mis muertos, si das luz a mis vivos/ si nada te pedí a cambio del amor, mira, al menos/ cuando sea ceniza/ que no me esparza el viento más allá de tu orilla".

jueves, 11 de septiembre de 2014

PRECIOS TURÍSTICOS

Canarias, con un +4,41%, es una de las tres comunidades autónomas, junto a Baleares y Catalunya, que han experimentado una mejor evolución en los precios hoteleros durante los últimos cinco años.


Sin embargo, profesionales y agentes del sector, al menos en algunos destinos, siguen quejándose de políticas de precios que, en el fondo, significan un malbaratamiento del producto. No hay forma de remontar, pese a ofertas e incentivos: la necesidad de tener ocupado el establecimiento genera una competencia basada en precios a la baja que no resulta positiva ni para el destino ni para el propio sector.

Pues, precisamente, la rentabilidad hotelera va a ser uno de los problemas que estudie el Congreso de Empresarios Hoteleros Españoles que se celebrará el mes próximo en la capital tinerfeña. Los datos de un estudio elaborado por la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT), en el que se desglosan los resultados de hoteles entre una y cinco estrellas, en el período 2008-13, así como las ciudades o destinos turísticos donde se hallan emplazados, arrojan una inquietante caída de la rentabilidad.

La gran paradoja de este ciclo es que el doble incremento de llegada de turistas extranjeros a nuestro país (+6.07%) y de pernoctaciones (+5,53%) ha comportado un descenso de la rentabilidad de los establecimientos hoteleros del 2.66%. En el conjunto del Estado, los precios, sin descontar la inflación, han experimentado un descenso del 1,60%. La bajada media podría ser superior al 10% en caso contrario.

Las impresiones de los hoteleros y profesionales giran en torno a que, pese a los récords históricos del presente año, la rentabilidad no aumentará significativamente. Las causas, a las que nos hemos referido en anteriores entradas, serían el exceso de oferta, el aumento de la economía sumergida y el incremento de costes fiscales, energéticos y medioambientales.

¿Hay soluciones? Pues sí, aunque no sean sencillas. Lo bueno es que el sector no esté cruzado de brazos y reacciones. La cuenta de resultados, en cualquier sector productivo, es primordial en toda empresa. Y es obra de todos los involucrados en el sector. De modo que habrá que estar atentos a esa cita de octubre y confiar en que no sea una sesión teórica más. O si lo es, que sirva para poder decir a su terminación: Manos a la obra.