miércoles, 20 de mayo de 2020

ADIÓS A EL OBSERVADOR


La desaparición del diario El Observador, de Montevideo, es otra mala noticia que pone de relieve la preocupante situación del panorama mediático en todo el mundo. Fundado en octubre de 1991, tuvimos oportunidad de conocer su sede, en el curso de un viaje relámpago a Uruguay y Argentina. Se editaba en formato tabloide. Desde el año 2000, publicaba un sitio web que, según Wikipedia, no se trataba de la versión del diario en la red sino de un portal informativo con actualización constante y varios servicios. La misma fuente indica que El Observador celebró su decimoquinto aniversario cambiando el periódico del sábado por un diario arrevistado que diera al lector una mayor dosis de análisis e interpretación de la información. Una consultora catalana, Cases i Associats, modificó el diseño, la estructura del periódico, incluso hasta el modo de cubrir la información.

El diario uruguayo deja de imprimirse de lunes a viernes, pero seguirá con una edición digital en modo papel, al estilo del Independent, de Londres. Los fines de semana publicará una sola edición en papel, ampliada con los suplementos semanales Cafe & Negocios y Agropecuario.

Precisamente, es en este último aspecto sobre el que queríamos llamar la atención para acercarnos a dos hechos: la práctica desaparición de las ediciones impresas y a los cambios que experimenta el modelo de negocio en las empresas periodísticas. Aquellas que ya lo iniciaron tienen un largo camino recorrido y cuentan con ventaja cuando otras tienen que emprenderlo o lo están iniciando, acelerando el ritmo como consecuencia de la pandemia.

Una sola idea: si hay periodismo, el soporte es lo de menos”, escribió al director fundador de El Observador, Ricardo Peirano, al dirigirse a sus lectores valorando el cierre y la continuidad, a la vez. “El signo de los tiempos actuales –escribe- es el cambio permanente, la innovación. Los paradigmas sobre los que trabajamos varían de juna forma vertiginosa. El mundo de los medios de comunicación, por su conexión íntima con estos cambios, siente ese vértigo en forma directa. En El Observador lo sabemos bien. Desde su fundación en 1991, hemos abanderado la renovación contínua y abierto caminos nuevos con aires de rebeldía. Así se ha hecho este diario, en la estela de los proyectos que dejan huella, que cambian a los ciudadanos y sacuden la sociedad”.

La sustantiva transformación digital de este periódico inspiran a Peirano para nuevas grandes metas en una nueva era: “La transformación y el espíritu innovador y rebelde son muestra de nuestra resiliencia. Los tiempos extremos que vivimos nos llaman a adelantar esa transformación para fin de este año, de una forma más progresiva. Pero la estrategia es clara. El periodismo es el corazón de lo que hacemos y la plataforma de distribución tiene que responder a cómo ese periodismo llega a las personas, cómo ellas lo prefieren y jerarquizan”, proclama.

Se mantiene la cabecera. Y su prestigiosa trayectoria de casi tres décadas no es baladí. Una seña de identidad del periodismo uruguayo y de todo el continente. Nuevos tiempos, nuevos retos. Un paso al frente. Decisivo. Tiene razón Peirano en su leit motiv: habiendo periodismo, el soporte es lo de menos.

La última primera (portada) del veterano diario de Montevideo nunca se imprimió. Existe solo en PDF. Quede para historia.

Día 66 de la alarma

Está contento Damián Marrero Real con la acogida que está recibiendo su libro, Crónicas del aire (Ediciones Mesturadas), el segundo de los que han sido presentados en pocos días a través de la red. La presentación de libros por esta vía empieza a abundar. en las redes empieza a ser frecuente. Estaba prevista para el pasado mes de abril pero, terminado el producto, editorial y autor de lanzaron y la respuesta está siendo muy buena. No se descarta, si la situación sanitaria lo permite, hacer un acto público.

Crónicas del aire” es el relato del proceso de enfermedad pulmonar que le llevó al autor a un trasplante en el hospital “12 de octubre” de Madrid. Es una narrativa desde el “límite de la existencia”. Sin pretender ejemplificar nada ni mostrar ninguna guía, es solo un ejercicio de escritura-terapia. Desde la perspectiva del protagonista, los acontecimientos se desarrollan como si fueran la trama de un guión que no controla. Es también un homenaje a la Sanidad Pública, a las numerosas personas que acompañaron al protagonista en su aventura y a las familias de los donantes que permiten dar vida a otras personas.

Se mueve el Ayuntamiento del Puerto de la Cruz. Desde el área de Empleo, Recursos Humanos y Desarrollo Democrático, está ultimando la elaboración de un plan de medidas extraordinarias y urgentes en el ámbito del empleo para afrontar la situación de crisis social y económica derivada de la pandemia del COVID-19. El objetivo del plan es contribuir a promover la recuperación de la actividad económica local tan pronto como sea posible. Según fuentes del consistorio, este plan extraordinario de apoyo al empleo y la emprendeduría, enmarcado a su vez en el Plan para la Recuperación de Puerto de la Cruz que la administración local está impulsando con el fin de dar respuesta a los sectores más afectados por la crisis, se encuentra en fase de aportaciones del resto de áreas del Ayuntamiento. Posteriormente, será facilitado a los grupos de la oposición para que contribuyan a su definición. La concejala de Empleo, Recursos Humanos y Desarrollo Democrático, María Jesús Hernández, señala que, “en la actual situación, es una prioridad absoluta proteger y dar soporte al tejido productivo y social con el fin de minimizar el impacto de la crisis”. Para ello, subraya, “resulta necesaria la adopción de medidas de carácter extraordinario y urgente desde la corporación local en materias de emprendeduría, empleo y formación que complementen las aprobadas por el Gobierno central y el Gobierno de Canarias, así como las adoptadas a escala comunitaria”. En este sentido, recalca que “las medidas que se están ultimando se enfocarán de manera preferente a aquellas personas que hayan quedado en situación de desempleo o presenten un mayor nivel de vulnerabilidad económica”.

El plan extraordinario de apoyo al empleo y la emprendeduría se estructura en tres grandes bloques: el primero engloba medidas de reactivación económica y de apoyo al emprendimiento; el segundo incluye acciones de apoyo a la búsqueda de empleo y la cualificación de personas desempleadas; y el tercero comprende proyectos concretos de empleo y de formación en alternancia con el empleo.


Noticia es que treinta y cinco de los ochenta y ocho municipios canarios estén libres de COVID-19 en estos momentos. Ojalá se mantenga o se mejore la tónica pues el próximo lunes, recordemos, la totalidad de las islas se incorporan a la fase 2. Según datos de la consejería de Sanidad, once localidades canarias han quedado por ahora libres del virus. La consejería, por cierto, ha dado por superado el pico de contagios. Hay que perseverar. De ahí que Sanidad anuncie que a partir de mañana miércoles las mascarillas sean obligatorias para mayores de seis años en espacios cerrados y vías públicas.

Las repercusiones de la pandemia siguen siendo muy preocupantes. El Gobierno autónomo, por ejemplo, prevé un desplome económico. Un 27 % de paro y una caída del 19 % en el Producto Interior Bruto. Preparémonos todos en la lucha decisiva para remontar. Y si nos concentramos en el sector turístico, un estudio de la consultora Foqus y la Universidad de Valencia, es no menos inquietante: dejará de ingresar cincuenta y cuatro mil millones de euros y sesenta y siete mil millones en el año. La pandemia destruirá, en todo el Estado, novecientos mil puestos de trabajo, que se dice fácil.

La incertidumbre política se despeja a última hora de la tarde. Pedro Sánchez e Inés Arrimadas pactan que la prórroga, la quinta prórroga que el presidente solicitará mañana al Congreso, sea de quince días. La dirigente de Ciudadanos parece cada vez más centrada. Los otros, a lo suyo.



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