viernes, 8 de julio de 2016

INSOSTENIBILIDAD

La economía española se debate entre contradicciones. No exentas de pesimismos en forma de nubarrones que no parecen anunciar bonanzas, precisamente. Que se lo digan a los pensionistas o los activos próximos a la jubilación. A la espera de la ansiada gobernabilidad, como si se tratara de la panacea, la evolución de la productividad económica nacional aporta registros de insostenibilidad, como por ejemplo, un Producto Interior Bruto (PIB) de 18% inferior al de las cifras oficiales      ; y una deuda pública que es un 24% mayor que la cantidad aportada por los responsables gubernamentales.
         Un grupo de profesores y economistas independientes (Barba, Laborda, Bermejo y Centeno) ha publicado un minucioso análisis de la economía española en el que concluyen que no hay voluntad política para reducir el déficit de España. Un déficit, señalan, que está fuera de control. Y esto es lo grave pensando a largo plazo, según el criterio de estos expertos, pues no hay visos de que nuestro país devuelva la deuda. “Solo el soporte ilimitado del BCE -escriben- y el blindaje de la prima de riesgo, que ha rebajado los tipos de interés pagados a niveles históricamente bajos, permite mantener artificialmente esta situación insostenible, pero a costa de inflar cada vez nuestra gigantesca burbuja de deuda, que será la ruina de las generaciones futuras”.
         O sea, que no bastó la burbuja inmobiliaria. Aún padecemos aquellos efectos devastadores y ya estamos hablando de otra ‘gigantesca’ que engloba deuda y más deuda. Es decir, vivimos artificialmente en tanto se barrunta un verdadero destrozo para quienes nos releven. ¡Qué panorama!
         Si se acepta que el déficit está descontrolado -o incontrolado-, será una tarea mayúscula operar medidas correctoras. Y en todo caso, a qué precio para los ciudadanos. El Gobierno ha incumplido los objetivos de déficit durante los últimos cuatro años, “incluidas las ampliaciones acordadas por Bruselas a cambio de recortes que jamás hizo”, según dicen los expertos citados. Entonces, haciendo caso a los datos, si en el primer cuatrimestre en vez de una reducción del 28% se ha incrementado en un 18%, el déficit de este año se sitúa en un 6,4%, o sea, duplica el objetivo ampliado por Bruselas. No es exagerado, desde luego, decir que este apartado anda fuera de control.

         Y mientras eso sucede, la presión fiscal ya ronda el 47% y el poder adquisitivo de los salarios sigue en pérdida libre, un 25% desde el año 2007. Cuando estos economistas y profesores piden, en su informe, que las cuentas sean auditadas, nos acordamos de Grecia y aquellas sucesivas falsificaciones que costaron lo que costaron. Esperemos no estar asistiendo a un engaño masivo: débiles, sí; pero merecedores de otro trato.

1 comentario:

Jose Juan Benavente Rodriguez dijo...

Lamentable pero cierto.....las generaciones futuras de españoles están condenadas...a vivir no mal....muy mal...y veremos cómo nuestro estado de bienestar va cayendo....en calidad y cantidad..hasta desaparecer...y ..los futuros pensionistas entre los que me cuento....seremos clase miserable...poder adquisitivo ínfimo....en fin....gracias..muchísimas gracias .. sin ningún tipo de hipocresía...ni sarcasmo a PP....PSOE....banca...y empresas corruptas...y corruptos en general...son los padres de este engendro.