miércoles, 1 de junio de 2016

CIFRAS DE IMPACTO

No, no… Y no quiere uno agriar cálculos ni estimaciones que, por lo demás, desprenden un tufo triunfalista improcedente. Pero, qué quieren, no salen las cuentas, aún tirando al redondeo que es lo que solemos hacer todos cuando de ahorrar detalles se trata. O por economía del lenguaje, que se decía de vez en cuando. Es más: si se extrapolan datos de un acontecimiento deportivo reciente como fue la final de la Champions League (Copa de Europa), seguido por unos cuatrocientos millones de personas a través de doscientas diez señales de televisión repartidas por todos los continentes, la confusión crece casi exponencialmente. El impacto publicitario, según informaciones consultadas, alcanzó los setenta y cuatro millones de euros.
         No, no… Estas son unas operaciones raras. Antes valía lo de salvo error u omisión. O lo de no mezclar churras con merinas. No es uno versado en matemáticas pero debe haber algún yerro en las fuentes o en la interpretación de algunos suministros de cifras. Aunque sea sin dolo. O habrá que preguntarse desde ya cuál fue el nivel de originalísimas excelencias que caracterizaron la promoción del Puerto de la Cruz en la pasada edición de FITUR -desde luego, los creativos y los ejecutivos tienen que estar chupándose los dedos y poniendo en cola a todos los demandantes de la fórmula, mágica sin duda- para verificar que acción llevada a cabo ha llegado a una audiencia potencial de veintinueve millones de personas. Han leído bien: veintinueve. El gobierno local abunda: el cálculo del retorno de la inversión, es decir, el valor económico generado con el desarrollo de la campaña específica de publicidad o márquetin, supera, en cinco puntos, el gasto realizado. No se sabe -por ahora- a cuánto ascendió dicho gasto, pero si fueron treinta mil euros -por escribir una cantidad-, se produjeron ciento cincuenta mil. No se recuerda otra igual. De ahí el interés suscitado en conocer las genialidades de la campaña: tantos años yendo a FITUR a promocionar el destino para terminar descubriendo la piedra filosofal.
         Urgente: preserven a esos genios. Y guarden todos los cachorros posibles. Si veintinueve millones de seres (audiencia potencial) quedaron enterados de los encantos portuenses -principalmente a través de la radio e internet-, hay que descubrirse. Nunca antes el impacto alcanzó tamaña magnitud. Según estimaciones facilitadas por el propio gobierno local, el desglose de seguidores/receptores, sería de la siguiente manera:
         · 64 noticias en medios ‘on line’, equivalen a una audiencia potencial de 22,5 millones de personas.
         · 14 noticias en radio se traducen en 4,8 millones de oyentes.
         · 15 informaciones emitidas en canales de televisión generaron una audiencia de 180 mil personas.
         · La campaña tuvo su soporte principal en un video promocional que ha registrado 50 mil visitas en youtube y ha sido retuiteado 35 mil veces.
         Habrá que verificar si la campaña consignaba este extraordinario suplemento informativo que, sin duda, habrá hecho fruncir el ceño a agencias y expertos publicistas; o si, por el contrario, se trata de cálculos domésticos hechos con el fin de epatar en determinados sectores y en los propios mercados. Igual sumaron las cantidades más altas de las horquillas en los porcentajes de conocimiento o visionado. Cierto que el turismo viene moviéndose a ritmo de récords en los últimos tiempos y que el Puerto de la Cruz también se ha beneficiado de la bonanza, pero las estadísticas que nos ocupan superan ya las mejores previsiones.

         Hay potenciales clientes o visitantes para rato. 

1 comentario:

Jose Rafael de la Rosa Lorenzo dijo...

Los politicos solo saben ponerse medallas cuando otros han hecho el trabajo por ellos y en el caso que nos ocupa la mejor ocupación del Puerto de la Cruz está ocasionada por la desgracia de otros destinos y el del lleno absoluto de que disfrutamos en Tenerife por ser un destino refugio. En cuanto a las cifras que comentan de audiencia conseguida en Fitur me reservo mi opinión.
Rafael de la Rosa