miércoles, 8 de marzo de 2017

PEÑA POTAJE COLES: UN BRINDIS A LOS 90 AÑOS



La Peña Potaje Coles, fundada un miércoles de ceniza en 1927, celebra hoy, en el restaurante ‘Régulo’ del Puerto de la Cruz, su noventa aniversario. En el principio, fue esa fecha, pero luego, algunos miembros, acaso influidos por el hecho religioso, promovieron el cambio a la octava y así quedó institucionalizado.
Nombres de los fundadores: Melchor Luz y Lima, Isidoro Luz y Lima, Régulo González Matos, Ruperto Peña, Salvador Marrero, Andrés Sotomayor, Manuel Espinosa Chaves, Antonio Topham, Isidoro Luz Carpenter, Juan Pacheco (el Foguetero), Andrés Martín, Juan Oramas, Ignacio Acevedo, Juan Borges, Imeldo Bello Baeza, Pedro Pérez Noda, Luis Castañeda y Miguel Sotomayor. Otros dos miembros fundadores, Pedro Acevedo Hernández y Rafael Oramas Carrillo, vivieron hasta 1990.
Los alcaldes de la localidad fueron sumándose a la celebración en años posteriores: el propio Isidoro Luz, Felipe Mechado del Hoyo, Felipe Machado González de Chaves, Antonio Castro García y Marcos Brito Gutiérrez.
Los primeros lugares de las reuniones fueron en Casa Conchita (Brisas del Teide), Carmen (la Gorda), en la calle La Hoya, María Yanes (Campolimpio), en Las Cabezas, Octavio (el Cubano) en la calle Nieves Ravelo. Ni que decir tiene que los comensales buscaban un vino que reconfortara. Quizás por eso, desde 1964 a 1972, se citaron en Casa Antonio (Puerto Escondido). Luego, se fueron a Casa Goyo (El Chinchal), en Santa Úrsula. Y a partir de 1977, hasta 2013, el lugar de encuentro fue el establecimiento de Juan (el del Sombrero) en la Cuesta de la Villa. Es aquí donde surge la parranda: las reuniones ya tendrían un alegre acompañamiento musical. En 2014 y 2015, lo pudieron comprobar cuando se vieron en Casa Domingo (el Rubio) en El Durazno. Y también en 2016, casa Régulo.
Fue a partir de 1989 cuando la cosa cobró cierta formalidad; se constituye la Peña Potaje Coles. Fue idea de Rafael Espinosa Córdoba, uno de los integrantes. Desde entonces, cuentan incluso con un libro de actas.
Otro apunte para la historia. Desde 1985, a la comida y a la parranda se añadieron Manuel Fariña, Antonio el Barbero y Gerardo García Fernández.
El menú, claro, hace honor a la comida tradicional canaria y al propio nombre de la peña. A ver: potaje con judías y otros ingredientes, pescado salado, cebollas a la vinagreta, sardinas saladas, gofio y torrijas con miel que empezó a traer, por cierto, Juan Pacheco. Una particularidad: desde el principio, solo acuden hombres. Así disfrutan después de café, copa y puro.
La Peña Potaje Coles, actualmente, se ha rejuvenecido, hasta el punto de que acoge, con menos oficialidad, las voces blancas y el coro parrandero. Los hermanos Pérez Abrante, Marcelino Correa, Carmelo Encinoso, José Acevedo y Eutimio Rodríguez. A estos nombres, añadamos los de los cinco miembros más antiguos que se mantienen vivos: Gerardo García, Tomás Pérez, Anselmo Arbelo, Juan Antonio Acevedo y Rafael Espinosa.
Es una vez al año y así viene repitiéndose, salvo el paréntesis de la guerra incivil, desde hace noventa. Una tradición que se repite y que está a una década del centenario. Un brindis y el deseo de larga vida a los portuenses que tienen esta particular forma de confraternizar.