domingo, 21 de julio de 2019

LA 2, SIN NOTICIAS



De crisis en crisis. Cierre de medios, de cabeceras o de programas. Las opciones se van reduciendo. La oferta informativa va mermando, en todas las escalas. La democracia se va resintiendo. Menos información igual a menor pluralismo, capacidad crítica o de discernimiento estancada o en proceso de involución. Panorama inquietante.

Turno para “La 2 Noticias”, de RadioTelevisión Española (RTVE), cuyos rectores han anunciado la supresión del espacio durante el verano. Que la televisión pública clausure un espacio informativo solo revela el rumbo incierto y la precariedad que afectan a la corporación, tanto desde el punto de vista de gestión como el laboral o profesional.

Precisamente, cuando se creía que en la lucha contra la desinformación y el sesgo en los tratamientos, los canales públicos audiovisuales podrían ser una baza determinante y fiable, mediante la disposición de espacios informativos caracterizados por el rigor, el equilibrio y el pluralismo, la supresión del informativo “La 2 Noticias” es otro golpe negativo que tiñe de oscuro las opciones y la libre capacidad de los televidentes a escogerlas.

En cualquier caso, el problema es estructural. RTVE atraviesa una de las etapas más preocupantes, en su presente y en su futuro. La interinidad se va acentuando, favorecida por las circunstancias políticas que impiden despejar el panorama. Cuando parecía que se había avanzado en la definición del modelo, la carencia de recursos frena la viabilidad de alternativas.

No es de extrañar pues que un cúmulo de factores adversos incida hasta en las cuotas de pantalla que registran los informativos de la cadena pública que, en determinadas épocas, gozaron de notable credibilidad. Se necesitan más recursos, parece. Y si los dirigentes de la corporación no pueden obtenerlos y gestionarlos por esos problemas internos a los que hacemos referencia, mueve a la desazón, que se va robusteciendo y prolongando. ¿Quién sale ganando en este vacío, en este sálvese quien pueda?

Recordemos que aún está pendiente de resolución el concurso público para la renovación del consejo de administración de RTVE. Su convocatoria cumple un año en estos días. Los grupos políticos, a la espera de la investidura y de la formación de gobierno, tendrán que reflexionar sobre lo que está sucediendo y la incidencia en decisiones tales como la supresión de espacios informativos. La pérdida de competitividad salta a la vista. Y las consecuencias se agravan para la democracia, para los consumidores de información y para los profesionales.

No hay comentarios: