jueves, 6 de junio de 2019

A LOS PORTUENSES NO LES DUELE LO QUE ES SUYO


¿Qué circunstancia tiene más valor a efectos de un comentario obligado: que siga prácticamente vallada y cerrada la zona del antiguo Lido San Telmo o que este años, ya con el verano encima, no acometan las tareas de mantenimiento y reparación de las piscinas del Lago en el complejo turístico Costa Martiánez?
Difícil discernir pero la estampa no puede ser más deprimente. Desidia pura. Vaya problema con la falta de mantenimiento y con un inexistente seguimiento para resolver problemas en instalaciones públicas del Puerto de la Cruz, absolutamente vitales para las arcas municipales y para la marca del destino turístico.
Qué falta de todo… Las quejas de los usuarios van en aumento pero… sin ruido. Se hace difícil aceptar que ninguna entidad vinculada al sector emita un comunicado de diez líneas exigiendo la reparación de los desperfectos y la disponibilidad del sector vallado. O que los grupos de oposición no hayan sido muy exigentes que digamos a la hora de poner blanco sobre negro la inacción o la tardanza en afrontar la actuación correspondiente. Y que el gobierno local, ahora en funciones, se haya puesto de perfil. En el Puerto, ya se sabe: resignación, o dejar hacer, dejar pasar. Que lo tengan en cuenta los nuevos gobernantes a partir del sábado 15: así no se avanza, así se brinda con pruebas de estancamiento.
El caso es que en noviembre del pasado año -han leído bien, noviembre de 2018- un temporal ocasionó notables destrozos en las piscinas y aledaños del antiguo Lido San Telmo. La piscinas siguen llenas -¿es buena medida?- pero el baño o su uso no está autorizado. Se supone que habrán recurrido a la compañía aseguradora para afrontar las reparaciones. Igual no. O si ha habido respuesta afirmativa, no la han aplicado, a la espera… ¿de qué? Se supone que se necesitaría materiales pétreos, baldosas o similares que armonicen con el conjunto del complejo. ¿Están o no están tales materiales? ¿Deben ser supervisados por algún técnico o perito?
Sea la causa que sea, seis meses después -han leído bien, seis meses- de aquel temporal de otoño, esta parte del recinto sigue cerrada, sin que se tenga una idea aproximada de cuánto puede prolongarse la demora y continúe el cierre. Seguramente, muchos usuarios estarán incómodos y molestos, cuando no habrán claudicado y se han ido a otros sitios (Muchos nativos y residentes, por cierto, son los habituales de la zona próxima al antiguo Lido).

¿Por qué no vaciarán los vasos? Alguna razón debe haber, puede que tecnológica. Hay que pensar en las otras piscinas del complejo y en el propio Lago artificial. Y ya puestos, si van a hacer algo, tengan presentes las fechas en que nos encontramos. Pero si van a actuar, háganlo bien: vuelvan a climatizar la antigua piscina que tuvo muchos seguidores residentes y foráneos, sobre todo mayores a los que se veía incluso en fríos días invernales.
Conclusión, a la espera de alguna noticia: ya es hora de que a los portuenses les duela lo que es suyo.

1 comentario:

José Juan Benavente dijo...

Espero y deseo que pronto tengamos en el Puerto un gobierno municipal al que de verdad "le duela el Puerto", tremenda imagen la que das, no por lo que describes, sino porque lamentablemente te quedas corto...ojala pronto podamos decir que las cosas cambian...un abrazo Salvador.