miércoles, 10 de junio de 2020

LOS TERCEROS DEL 'IDERS'


Decir a estas alturas que algo se mueve en torno al edificio ‘Iders’ resulta hasta chocante, al cabo de treinta años. Incapaces, por las razones que sea, de encontrar una solución los propietarios; con la comunidad de propietarios disuelta por vía judicial; con la rigidez de la normativa urbanística siempre por encima, la desidia y la impotencia han ido fabricando otro adefesio en el corazón turístico de Martiánez, hasta el punto de haber cambiado la fisonomía de la zona pero no las ruinas del inmueble, afectado por aluminosis a principios de los años noventa.

Pues, en efecto, terceros tratan de promover una solución. Comunidades vecinales de edificios y de establecimientos comerciales próximos, sensibles al problema sobrevenido con la proliferación de okupas, cuya presencia genera severas complicaciones desde el punto de vista convivencial, de seguridad e higiene. Recuérdese que hace unos meses falleció en el interior del edificio una persona después de haberse registrado un incendio en una de las plantas de la edificación.

Aseguran los titulares de los edificios y comercios colindantes que su intención no es la de interferir en los contenciosos que estén abiertos ni en la relación entre los afectados y la administración. Lo que quieren es promover, ante los organismos y autoridades competentes, acciones e iniciativas que acaben con los evidentes riesgos que concentra un edificio en ruinas que acoge –incluso, según parece, con métodos especulativos e ilegales como cobrar a quienes desean establecerse en el lugar- a personas indigentes que representan, en sí mismas, un problema social al que hay que buscar solución por otras vías. Se trata de encaminar alternativas a una de las estampas más antiestéticas y negativas que pudiera encontrarse en una zona privilegiada de una ciudad turística.

Expresan su preocupación, que llega ya al desespero, al comprobar que las circunstancias actuales –conocidas por las autoridades locales y otras administraciones y entidades públicas- están produciendo una insostenible y degradante situación en la que claramente se agravan los problemas derivados, máxime en una pandemia como la que todavía se padece en todo el mundo. Resulta inaudito comprobar que ni siquiera estos largos meses de confinamiento han impulsado medidas para poner fin a la lastimosa realidad del edificio ‘Iders’.

En ese sentido, los riesgos más evidentes que alteran o distorsionan la convivencia en los alrededores son:

· Seguridad ciudadana, especialmente en horarios nocturnos, si bien no hay que excluir los diurnos, desde horas tempranas, pues muchos okupas permanecen en los alrededores del edificio y transmiten sensaciones peligrosas e intimidatorias a los transeúntes.
· Salud e higiene, al tratarse de una edificación abandonada, sin los servicios básicos para quienes ahí conviven. Insectos y roedores campan a sus anchas donde hay suciedad y espacios de residuos orgánicos. Las posibilidades de infección y contagio son más que evidentes.
· Deterioro y devaluación galopante de los hoteles, propiedades y establecimientos comerciales de las proximidades.
· Impacto negativo para la marca turística Puerto de la Cruz que se expone a una degradación de todas sus promociones si no se pone término a un problema latente en un sector de la ciudad que, pese a ser remodelado no hace mucho tiempo, precisa ya de una clara atención para su reacondicionamiento.

Los ‘otros’ vecinos del ‘Iders’, los colindantes, los también afectados, se creen legitimados y en el deber moral de procurar soluciones que, en todo caso, serían beneficiosas para el Puerto de la Cruz, ya están recogiendo firmas y trasladarán sus inquietudes al Ayuntamiento y a las instituciones competentes, incluidas los consulados de países cuya nacionalidad acoge a muchos residentes cuya preocupación bordea ya el desespero.

Ojalá sea leve el peregrinaje pero si no se emprenden soluciones apropiadas, la situación se agravará. Cuanto más se demoren, peor. El ‘Iders’ es una propiedad privada, de acuerdo. Pero es también, ahora mismo, desde hace unos meses, un núcleo conflictivo con repercusiones públicas y propenso a complicaciones de todo tipo que se trata de erradicar por el bien de la ciudadanía y de la convivencia.

Día 86 de la alarma

Zoilo López Bonilla, licenciado en Bellas Artes, protagonista de la vida intensa del Puerto de la Cruz en los años dorados de su desarrollo y proyección turística, se marchó en su día a Barcelona, donde reside, llevándose todos los negativos de las fotos que pudo hacer en esa época. Con todo ese material quiere hacer el retrato de una época, una exposición en el Instituto de Estudios Hispánicos de Canarias (IEHC), cuya apertura está prevista para el próximo 8 de julio. Nos encarga la introducción. A ver.

Buena noticia para la ciudad en este martes con brisa desapacible. Obtiene dos banderas azules para Playa Jardín y San Telmo, según anuncia al mediodía la Asociación De Educación Ambiental y del Consumidor (ADEAC), perteneciente a la Fundación para la Educación Ambiental (FEE), entidad que concede la distinción. Con este galardón, se certifica el cumplimiento de los estándares de calidad de estas dos playas portuenses en los ámbitos de los servicios y la seguridad, la gestión ambiental, la calidad del agua, y la información y la educación ambientales. El concejal delegado de Playas, Alberto Cabo, no oculta su contento: “La “bandera azul reconoce y estimula el esfuerzo de la ciudad y de los trabajadores asignados a esta tarea y sirve de acicate para seguir trabajando por lograr que las playas cumplan con determinados criterios de legalidad, accesibilidad, sanidad, limpieza y seguridad, así como por conseguir que cuenten con una información y gestión ambiental adecuadas”.

El Tribunal Supremo archiva la causa contra el ex presidente de Canarias, Fernando Clavijo, cuando era alcalde de La Laguna. El denominado ‘caso grúas’. Nada dijimos, nada escribimos cuando se iniciaron los vericuetos judiciales en el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) y ahora somos consecuentes. Cuesta comprender las interpretaciones jurídicas tan dispares. Pero bueno, funciona el Estado de derecho y hay que ser respetuosos con las resoluciones de los tribunales.

Así lo resumimos durante la intervención en el programa de Narciso Ramos, en Ycoden Daute Radio, donde debatimos sobre la violencia policial y la repercusión mundial que ha tenido el asesinato de George Floyd. Las imágenes de sus exequias son impresionantes. La respuesta en muchos países del mundo es la natural: la gente se ha cansado de estas desmesuras, de los conflictos raciales, de los abusos y de las inhibiciones. Estados Unidos alargará su complicada historia de episodios en los que el racismo desequilibró a la sociedad americana. No al racismo, sencillamente.

El Gobierno se asegura el voto de los grupos parlamentarios del PNV y Ciudadanos para regular la nueva realidad. ERC se sumará esta semana a la negociación. A ver si no hay tanta bronca como en la Comisión para la Reconstrucción, donde los avances se ven ensombrecidos por discursos altisonantes. Casi pasa inadvertida la aprobación por el Gobierno de la Ley de la Infancia. En el Senado, la escasa representación ultraderechista veta una declaración institucional condenatoria del racismo. Por sus obras les conoceréis.
Ha sonado la hora de los juzgados. La juez del 8-M rechaza archivar la causa contra el delegado del Gobierno en la Comunidad de Madrid, José Manuel Franco, pese a los informes de la Abogacía del Estado y de la Fiscalía.

El día termina con expectativas: Nadia Calviño, actual ministra de Economía, es candidata firme a presidir el Eurogrupo. Contaría con el apoyo de Alemania. Veremos.



1 comentario:

zoilolobo dijo...

Espero y deseo que el gran periodista que siempre ha sido Salvador García Llanos me confiera el honor de disfrutar de su presentación si aceptara el reto de comentar la obra de mi exposición fotográfica, donde estarán representados una parte de los muchos amigos comunes que tuvimos de aquella época.
Escuchar su prosa será también un aliciente para todos aquellos que se animen a venir.
Hasta entonces, un abrazo.
Zoilo